domingo 3 de febrero de 2008

MORAL ESPIRITA

SE CONOCE AL CRISTIANO POR SUS OBRAS




"Los que me dicen: Señor, Señor, no entrarán todos en el reino de los cielos, mas sólo aquel que hace la voluntad de mi padre, que está en los cielos".


Escuchad estas palabras del maestro todos los que rechazáis la doctrina espiritista como una obra del demonio. Abrid vuestros oídos; el momento de escuchar ha llegado.


¿Basta llevar la librea del Señor para ser un fiel servidor? ¿Basta decir: "Soy cristiano", para seguir a Cristo? Buscad a los buenos cristianos y los encontraréis en sus obras. "Un buen árbol no puede dar mal fruto, ni un mal árbol puede dar buen fruto. Todo árbol que no da buenos frutos es cortado y echado al fuego". Estas son las palabras del Maestro; discípulos de Cristo, comprendedlas bien. ¿Cuáles son los frutos que debe dar el árbol del cristianismo, árbol poderoso cuyo ramaje copudo cubre con su sombra una parte del mundo, pero que no ha abrigado aún a todos los que deben agruparse a su alrededor? Los frutos del árbol de la vida son frutos de vida, de esperanza y de fe. El cristianismo, tal como lo ha hecho desde muchos siglos, predica siempre esas divinas virtudes, procura esparcir sus frutos, pero ¡cuán pocos lo cogen! El árbol es siempre bueno, pero los jardineros son malos. Han querido cultivarlo a su modo, han querido modelarlo según sus necesidades, y lo han achicado y mutilado; sus ramas estériles no darán malos frutos, pero no dan ninguno. El viajero que tiene sed y se para bajo su sombra para coger el fruto de la esperanza que debe darle la fuerza y el valor, sólo ve ramas áridas que hacen presentir la tempestad. En vano pide el fruto de vida al árbol de la vida; las hojas caen secas, ¡el hombre las ha manoseado tanto, que las ha quemado!


¡Abrid, pues, vuestros oídos y vuestros corazones, queridos míos! Cultivad este árbol de vida cuyos frutos dan la vida eterna. El que lo ha plantado os invita a cuidarlo con amor, y vosotros le veréis aún dar con abundancia sus frutos divinos. Dejadlo tal como Cristo os lo dió; no lo mutiléis; su sombra inmensa quiere extenderse por todo el universo; no recortéis sus ramas; sus frutos bienhechores caen en abundancia para sostener al viajero sediento que quiere llegar al fin; no recojáis estos frutos para encerrarles y dejarles podrir y que no sirvan para nadie. "Muchos son los llamados y pocos los escogidos"; es que hay acaparadores para el pan de la vida, como los hay muchas veces para el pan material. No seáis de este número; el árbol que da buenos frutos debe esparcirse por todas partes. Marchad, pues, a buscar a aquellos que están sedientos; conducidles bajo las ramas del árbol y compartid con ellos el abrigo que os ofrece. "No se cogen uvas", hermanos míos; alejaos, pues, de aquellos que os llaman para presentaros los abrojos del camino, y seguid a aquellos que os conducen a la sombra del árbol de la vida.


El divino Salvador, el justo por excelencia, lo ha dicho y sus palabras no faltarán. "Aquellos que me dicen: ¡ Señor, Señor!, no entrarán todos en el reino de los cielos, sino sólo aquellos que hacen la voluntad de mi padre, que está en los cielos".


Que el Señor de bendición os bendiga; que el Dios de luz os ilumine; que el árbol de la vida derrame sobre vosotros sus frutos con abundancia. Creed y rogad.



(Simeón.Bordeaux, 1863).



Extraído del “Evangelio según el espiritismo” de allan Kardec.

PALABRAS DE ALIENTO

VERDADERO HOMENAJE




Irak, agosto de 2003 un camión aparcado en las proximidades de la oficina de la ONU, en Bagdad, explota. Ha sido un ataque terrorista más, que causa la muerte de 22 funcionarios. Entre ellos, estaba el brasileño Sergio Vieira de Mello, alto comisario de la ONU para los derechos humanos.


Cuatro años después, en el día 28 de junio de 2007, la Organización de las Naciones Unidas inauguró, en Ginebra, un busto de bronce, en homenaje al diplomático brasileño. El busto, puesto en un pedestal, tiene una inscripción con el nombre de los otros 21 funcionarios muertos, en el trágico atentado. Seguramente justo, el homenaje, de quién luchaba en favor de los derechos humanos.

Mientras tanto, la noticia de que, en los próximos días, sería ahorcado, por la Justicia iraquí, el supuesto responsable por el ataque, llegó a los oídos de la familia de Sergio. Su madre emitió un comunicado, apelando para que la sentencia de muerte fuera revisada.

También el representante especial de la ONU sobre la independencia del poder judicial, emitió la misma suplica al gobierno iraquí.

Esta podría ser una noticia mas entre tantas; la madre de Sergio: “Él siempre ha estado en contra de la pena de muerte.” Este es con certeza, el mejor y verdadero homenaje que el brasileño podría recibir.

Cuando, en Brasil, se alzan voces para invocar la restauración de la pena de muerte, una madre, en memoria de su hijo, la propia víctima, pide por su verdugo.

Eso nos lleva a meditar sobre cuánto esa madre ama a su hijo, pues después de su muerte, suplantando el dolor de la separación y de su falta, lo respeta y busca hacer valer su voluntad.

Ella podría dejar todo como está. Al fin, Irak está tan lejos y el supuesto asesino le es desconocido.

Podría pensar que ella nada tiene con eso. Pero, como alguien que ama en profundidad, ella hace la suplica. Y recuerda los anhelos que marcaron la vida de su hijo.

Él luchaba por derechos humanos. Y la vida es el primer derecho a ser respetado.

Mientras tantos se apresuran a gritar palabras de orden en el sentido de que la pena de muerte se ponga en vigor en Brasil, necesaria se hace la manifestación de esa madre en defensa de la vida.

Ella sabe que nada traerá a su hijo de vuelta. Ella lo guarda en el corazón, pintando los recuerdos con las flores de su tierna y larga nostalgia.

No piensa en venganza. En su mente el respeto por el hijo amado y, posiblemente, el corazón de otra madre, esposa, hija, hermana, que mucho sufrirá con la muerte de su afecto, no importándole lo que haya hecho.

Si su suplica es atendida o no, solamente el tiempo lo dirá. Mientras, su gesto sorprendió a la sociedad.

Seguramente, muchas mentes repensarán sus posturas destructivas.

Otras tantas verán con ojos diversos la delicada cuestión de la pena de muerte.

Mientras tanto, la sociedad no se olvidara del especial, justo y verdadero homenaje de una madre a su hijo.

Un respeto que suplanta el dolor de la separación, la ausencia física del hijo amado, para expresar los ideales defendidos por quién vio su vida sesgada, tan violentamente.

Un ejemplo de perdón amor y respeto para seguir.

Redacción del Momento Espírita, con base en noticia publicada en la pág. 4 (Mundo), del periódico “Gazeta do Povo”, de 29.06.2007.Em 14.01.2008.

REENCARNACIÓN

LA INMORTALIDAD DEL ALMA (2)


Y aquellas personas apegadas a la letra de la Biblia, les invito a repasar con detenimiento y meditar sobre ese pasaje de Jeremías (1-4,51 que reza así: "Y el Señor Jehová me habló diciendo: 'Antes que fueses engendrado en el seno de tu madre te conocí". (Otras Biblias dicen: Antes de que te formase en el vientre tu madre) y antes que tú nacieras te santifiqué y destiné para profeta a las naciones.”


O sea que, antes de ser Jeremías, ya existía, había sido; pues, si fuese creada el alma con el cuerpo, no podía haberlo conocido antes, ya que no existía.


Y para completar esta exposición, diremos que, el momento actual son múltiples los trabajos de investigación sobre el alma, que están siendo realizados; en diversos países, en universidades y laboratorios de parapsicología, a través de los fenómenos supranormales, tales como apariciones, etc., etc..., de los cuales la historia esta repleta. Además, ¿quién de nosotros no conoce de algún caso de manifestación supranormal.


Muchos científicos se han consagrado ahora a este estudio, y los fenómenos más desconcertantes analizados fríamente. Se estudian ya 10s fenómenos de supervivencia a la muerte corporal, al punto de haber, se efectuado en el Brasil, y demostrado públicamente a través de la televisión, materializaciones tangibles del psicosorna o alma.


Según los trabajos de investigación del Dr. J.B. Rhine, en el Laboratorio de Parapsicología de la Universidad de Duke (North Carolina, U.S.A.), ya se han colocado en el plano científico, en forma probada, a los fenómenos de materializaciones de cuerpos fluidicos (psicosoma), probando así la existencia del alma después de la muerte física.


Y por Último, diremos que, ya la ciencia en los países materialistas, han comenzado la investigación de los fenómenos parapsicológicos. Y nada menos que en la Rusia Soviética, se viene investigando desde unos años, sobre una base puramente científica. Últimamente, un grupo de científicos soviéticos compuesto por biólogos, biofísica , bioquímicos, se reunieron cerca del centro espacial soviético de Kazakastan, para estudiar un espectacular descubrimiento: la cámara Kirlian, del físico ruso Semyon kirlian y su esposa Valentina. Consiste esta en una cámara de alta frecuencia que, traspasando la densidad del cuerpo físico, cual Rayos X, muestra el duplo inmaterial de una persona, así como el brazo o pierna a quienes les habían sido amputados . Con equipos ópticos combinados con la cámara de los kirlian, los científicos de referencia llegaron a obtener una visión y fotográfica (efluviografia, del psicosoma) y del aura que emana de personas, animales y vegetales: visión esta que hasta ahora estaba reservada a algunos sensitivos con la facultad de clarividencia desarrollada.

Sin extendernos en detalles que se apartan del objetivo de esta obra, concluiremos señalando que entre los científicos rusos fue nombrada una comisión (1967-1968) compuesta por los doctores: Baroveb, Grishenco. Inyuskin , Fedorva , Gibadulin y Shouiki; con el objeto de estudiar este fenómeno y emitir su veredicto y este no fué tan solo de la confirmación de la veracidad del fenómeno, sino que, además, la confirmación de que el ser humano, los animales y las plantas tienen, además del cuerpo físico-orgánico, UN CUERPO DE ENERGÍA que denominaron: "Cuerpo de Plasma Biológico o Cuerpo Bíoplasmático"; y que los cuerpos efluvios o emanaciones en colores, según el estado psicomagnético del sujeto, y cuyas emanaciones cesan producirse a la muerte del sujeto: humano, animal o vegetal, según los experimentos realizados.


Resumimos con la siguiente síntesis: La inmortalidad del alma deja de ser una creencia apoyada en la fe, el dogma y la ortodoxia, para confirmarse a través de hechos, de experiencias, que vigilan, controlan y confirman hombres de ciencia, de seriedad y responsabilidad notorias, en los diversos países.

SEBASTIÁN DE ARAUCO

sábado 2 de febrero de 2008

PÁGINA POETICA

RESPUESTA ESPIRITUAL


En constante confusión

tu mente no determina,

que la justicia divina

es la suprema razón.


En más de una ocasión

tu mente se te enmaraña,

si el pensamiento te engaña,

te engañara la razón.


Más... si tienes afición

a nobles filosofías,

si en tu mente desconfías,

recurre a tu corazón.


Es bueno que a la razón

recurras en ciertos casos,

pero... si tienes fracasos,

recurre a tu corazón.


Que si es buena la intención,

éste jamás os engaña;

cuando la mente se empaña

queda limpio el corazón.


Esta es la humilde opinión

de un hermano que te aprecia,

y... ni la ciencia desprecia

ni desprecia la razón.


TOABIAS 1952

RECORDANDO EL PASADO


EL HOMBRE Y LA MUJER


El hombre es la más elevada de las criaturas;
la mujer el más sublime de los ideales.


El hombre es el cerebro, la mujer el corazón;
el cerebro fabrica la luz, el corazón el amor;
la luz fecunda, el amor resucita.


El hombre es fuerte por la razón;
la mujer es invencible por las lágrimas;
la razón convence, las lágrimas conmueven.


El hombre es capaz de todos los heroísmos;
la mujer de todos los martirios;
el heroísmo ennoblece, el martirio sublima.


El hombre es un código;
la mujer es un sagrario;
el código corrige, el evangelio perfecciona.


El hombre es un templo;
la mujer es un santuario;
ante el templo nos descubrimos, ante el santuario nos arrodillamos.


El hombre piensa;
la mujer sueña;
pensar es tener en el cráneo una larva, soñar es tener en la frente una aureola.


El hombre es un océano;
la mujer es un lago;
el océano tiene la perla que adorna, el lago la poesía que deslumbra.


El hombre es el águila que vuela;
la mujer el ruiseñor que canta;
volar es dominar el espacio, cantar es conquistar el alma.


En fin;
el hombre está donde termina la tierra,
la mujer donde comienza el cielo.

Victor Hugo

viernes 1 de febrero de 2008

LEYES UNIVERSALES




LA VIDA



Su manifestación en los planos físicos y espirituales.

El hombre como ser humano y como ser espiritual.

Objeto de la vida humana.




Comenzaré esta exposición con los siguientes interrogantes: ¿Qué es la vida? ¿De dónde emana la Vida? ¿Hacia dónde va esa Vida?

¡Cuántas veces habremos hecho éstas y otras preguntas sin respuesta!

Frente a ciertos fenómenos físicos y psíquicos que suelen denominar “misterios de la vida”, ¿cuántas veces habréis divagado, sentido estas inquietantes interrogantes y otras más?

Aun cuando difícil resulta definir lo que es la Vida en su aspecto transcendente, podemos decir que, Vida es y está en todo cuanto existe en los múltiples aspectos, y es indes­tructible en sí misma, aún cuando lo sea en la forma o formas en que la Vida se manifiesta. Me refiero aquí a la Vida como esencia, como energía animadora de las formas.

En las modalidades que conocemos, la Vida es energía, Más, la energía es manifestación de la Vida, es efecto no causa. Y donde hay Vida hay energía y viceversa. O sea que, donde hay energía existe Vida. Siendo que, como humanos sólo percibimos la Vida por su manifestación física en sus aspectos visibles.

La Vida en su origen, emana de Dios, de esa Energía Cósmica Creadora, que crea Vida de su propia esencia, para poblar el inconmesurable espacio cósmico, infinito en su extensión. Por ello, la Vida es una manifestación de Dios.

Y siendo que, todo lo que existe es una manifestación de Vida en sus diversos grados evolutivos y en un constante desarrollo, toda Vida manifestada en los planos físicos va hacia el objeto para el cual ha sido creada, llevando en su propia esencia la fuerza orientadora de su propio desarrollo y evolución, que va efectuando en el tiempo a través de las múltiples manifestaciones y mutaciones en constante desarrollo y transformismo, siempre ascendente; aunque no siempre perceptible a nuestros sentidos físicos.

Y ya en su manifestación humana, la energía emanada de la Vida misma del propio Ser espiritual, que contiene en sí y es en sí mismo la Vida, impele a la personalidad (a nosotros mismos como personas) a una constante acción y a un constante ejercicio, para el desarrollo de las facultades recibidas de la Divinidad Creadora, a fin de capacitarnos para cada vez más amplias y mejores realizaciones. Y ese constante ejercicio de las facultades espirituales y psíquicas, es indispensable para continuar ascendiendo, ascendiendo en ese ilimitado camino que conduce a la felicidad, felicidad que, en nuestra miopía psíquica no identificamos. De aquí, la necesidad de desarrollar esas facultades que en nosotros existen en estado potencial, mediante el ejercicio constante cuya oportunidad nos proporcionan las vicisitudes diversas en las vidas humanas. Por ello, necesario es no rebelarse contra las vicisitudes adversas que la vida humana nos presenta, a fin de superarlas, porque, las dificultades de la vida humana, son oportunidades para desarrollar las facultades de la mente, especialmente la facultad intelectiva y volitiva (inteligencia y voluntad); y cuyas dificultades son al Espíritu lo que la gimnasia es al atleta. Porque, si nos rebelamos, no las superamos; y se repetirán hasta tanto no hayamos aprendido a superarlas. Y una vez aprendido a superarlas, dejarán de ser dificultades.

En los planos etéreos del espacio o dimensiones espirituales más allá de lo planetario, existe la Vida en sus aspectos superiores de una mayor energía y capacidad de manifestación, de mayor sabiduría y amor, mayor poder y abarcamiento; habitadas esas dimensiones por seres ya más evolucionados en los diversos aspectos, que están ya liberados de los planos físicos, actuando activamente en el progreso de las humanidades.

El hombre como ser material.-

Aquellas personas que creen que al morir todo se termina, una gran sorpresa les espera. Ignorantes de su propia realidad existencial e imperecedera, la mayoría de los humanos limitan su vida a lo tangible, y buscando el placer van creando necesidades artificiales, terminando por convertirse imperceptiblemente en esclavos de las mismas. Alejados del verdadero camino de la Vida (la vida humana como realización), no disfrutan de las maravillas que ésta les ofrece. El amor sentido y realizado, que es fuente inagotable de armonía y felicidad, es desalojado por el egoísmo y la ambición, que crean rivalidades y estados afectivos perturbadores de enconos y malquerencias, que envenenan las almas; y el hombre se vuelve contra el hombre, transformando su vida en un tormento.

Según un mensaje recibido del espíritu de San Juan Crisóstomo, somos los más atrasados de nuestro sistema solar. Oigámosle: ... “Sois de todas las humanidades de vuestro sistema solar, la más criminal. De las humanidades alumbradas por el mismo sol, sois la única que se ataca como fieras, que se matan unos a otros por la ambición y el orgullo. Todos los mundos que gravitan en vuestro sistema, han adquirido ya la noción de su papel en el concierto universal, donde nadie duda de la existencia de Dios y su infinita misericordia manifestada a través de las vidas sucesivas”.

De ser esto cierto.... Y hay quienes, en su inferioridad mental se consideran como los únicos seres superiores del Universo.

Una de las causas que llevan al ateísmo y al materialismo perturbador, es la pérdida de la fe en las religiones. Y esta pérdida de fe, se debe a que, en los tiempos en que vivimos, ya no se pueden admitir conceptos carentes de lógica.

El materialismo embrutece al ser humano. Y ese materialismo lo podemos ver en todas partes. Una gran parte de la humanidad piensa tan sólo en enriquecerse, y en el poder generalmente deseado para satisfacción de dominio. Otra parte busca la felicidad en los goces momentáneos, quiere olvidarlo todo y vivir nada más que el presente, avanzando a ciegas hacia el abismo, inconscientes de su responsabilidad. Y así, en su ceguera psíquica van creando causas de dolor futuro, por hacer oídos sordos a esas llamadas de su conciencia superior, que son la manifestación de su espíritu, que es la realidad existencial, y que sigue siendo en el tiempo y en el espacio.

El hombre como ser espiritual.-

Y ahora, analicemos el hombre como ser espiritual.

En un universo donde todo expresa orden, causalidad, indestructibilidad; en el que todo es justicia perfecta; donde todo está ligado por una red de reacciones en un funcionamiento matemático del vasto organismo cósmico; en el que todo tiene una razón y una consecuencia lógica; resulta inaceptable la existencia del hombre como accidente, cual es el que todo termina con la muerte; como algunas seudoideologías sostienen.

Argumentos teológicos de milenios, por otro lado, obstruyeron y obstruyen todavía los canales de la inteligencia humana en cuanto a las realidades divinas. Pero, por ventura, ha llegado ya el momento de que la verdad sea conocida, de lo que dan prueba los descubrimientos y acontecimientos de los últimos tiempos, a través de los cuales vemos que la humanidad se encamina hacia la búsqueda de la Verdad, hacia la unidad espiritual y política. Pero, tanto en uno como en otro campo, el orgullo y el egoísmo humano, hacen todo el esfuerzo posible para detener ese avance.

Debemos elevarnos sobre el materialismo asfixiante que nos rodea, y lograr que nuestro espíritu vibre a una tónica más sutil. Y aun cuando las necesidades de nuestra vida humana presente, absorben la mayor parte de nuestro tiempo, llevemos a un segundo plano el aspecto material de nuestra vida (sin desatender nuestras obligaciones), si queremos avanzar, si queremos cumplir el verdadero objeto de la Vida, que es avance, progreso, evolución espiritual hacia estados de conciencia de una mayor felicidad. Los bienes materiales jamás satisfarán las ansias de nuestro espíritu.

Objeto de la vida humana.-


Más de una vez hemos escuchado a alguien preguntar: ¿Cuál es el objeto de la vida?

¿A qué hemos venido a este mundo?

El verdadero objeto de la vida humana, es el progreso espiritual en sus diversos aspectos, según la necesidad evolutiva de cada cual. Y hemos venido a este mundo porque es el que nos corresponde por ley. Y estamos en este mundo, no para comer, dormir y divertirnos, como a algunos poco evolucionados les parece; sino para perfeccionarnos; no para continuar siendo lo que éramos o lo que somos, sino para ir acercándonos hacia lo que debemos ser.

La ciencia espiritual sostiene que, el objeto de las vidas humanas es progresar, evolucionar, para seguir ascendiendo en la escala de los mundos, hacia la meta, que es la perfección. Adquirir experiencias, conocimientos y desarrollar la inteligencia, fortalecer el Espíritu y sutilizar el alma, eliminando las imperfecciones; a fin de que, al final de esa jornada humana, volvamos al mundo espiritual, que es a donde pertenecemos, enriquecidos con un mayor progreso.

Y todo esto, ¿acaso se adquiere llevando una vida de vicios, comodismo o aislamiento? NO. Es en la lucha de la vida humana, venciendo tentaciones y dificultades; es por medio de la acción realizada, por medio del esfuerzo constante como desarrollamos las facultades contenidas en la esencia de Vida recibida de la Divinidad Creadora y nos hacemos fuertes y grandes.

Cierto es que toda ascensión requiere esfuerzo; pero, cierto es también que, en cada uno de nosotros existen recursos y fuerzas internas que desconocemos, y que puestas en acción, pueden llevarnos a las grandes realizaciones. NO LO OLVIDEMOS.

Y por último, necesario es conocer que, grandes acontecimientos están al llegar a nuestro mundo antes de la llegada del tercer milenio, para lo cual debemos prepararnos.





SEBASTIAN DE ARAUCO