sábado 19 de abril de 2008

CONGRESO NACIONAL DE ESPIRITISMO 1981

Estimados lectores en este mes de abril, comenzamos una nueva sección en la que iremos publicando las ponencias presentadas en el primer Congreso Espírita de la Democracia celebrado en Madrid en el año 1981. Probablemente este acontecimiento haya quedado en el olvido por lo que creemos necesario recuperar la memoria de este hecho histórico que marco el comienzo de una nueva etapa del espiritismo en nuestro país. Deseando que sea de su interés damos comienzo ha esta nueva sección.



PROLOGO

Hermanos Espíritas:

Iniciamos la elaboración de un Congreso con la única finalidad de agrupar unas inquietudes que hacía mucho tiempo anhelábamos comunicar. Insospechadamente, la respuesta fue tal, que desbordó todas nuestras previsiones, encontrándonos imposibilitados para atender todas las demandas de participación, tanto en asistencia, como en colaboraciones. Este hecho nos impulsó todavía más a superar las posibles trabas que pudieran surgir, porque si grande era nuestra sorpresa por la cantidad de espíritus que se integraban, mayor era el apoyo que depositaban en nosotros al confiarnos unos trabajos de amplio concepto moral y doctrinario, dignos todos ellos de ser publicados.

Nuestro libro-recuerdo, será la continuación de un acontecimiento que debe ser un punto de partida para conseguir nuevos logros en el futuro, deseando que esta labor recaiga en manos más expertas para darles el realce, que sin duda alguna, les pertenece. Queremos que esta publicación sirva para compensar, aunque deficientemente, la falta de tiempo habida, tiempo que hubiese permitido dar el trato adecuado a todo este material en la mesa del Congreso. Estas ponencias y colaboraciones, llegados de todas partes del país, al ser recopiladas han permitido dar forma a este libro, con el único criterio de que todo este esfuerzo no se pierda y nosotros no nos sintamos responsables de silenciar tanto mensaje de Amor.

Y para finalizar, no sería justo dejar de mencionar la labor de equipo llevada a cabo en todo momento y que ha hecho posible, con tanto entusiasmo, la realización de este primer peldaño que permitirá caminar hacia la unidad de todos los Espíritas Españoles.

GRUPO FRATERNIDAD HUMANA
Terrassa


APERTURA DEL CONGRESO

Señores delegados, que venís de diversos países y nos honráis con vuestra presencia, que nos alienta.

Señoras y señores congresistas, hermanos todos; recibid nuestra fraternal y cordial bienvenida a este congreso.

Que la Luz y el amor del Cristo, sea en nosotros.

Nos hemos congregado aquí, para romper el silencio que, en las últimas décadas nos ha sido impuesto por los convencionalismos humanos.

Convencionalismos ¡que tanto! han impedido el progreso de las ideas; ¡que tanto! han contribuido a retardar el progreso espiritual en nuestro mundo occidental.

Si bien no estamos preparados aún, para un Congreso de la magnitud que corresponde a la filosofía espirita, necesario es un comienzo con el objeto de abrir las puertas al estudio y divulgación de la ciencia del Espíritu, que es la ciencia de la Vida; pero, libre de todo dogmatismo y sectarismo.

Si bien en este congreso van a ser expuestas diversas ponencias sobre la temática del Espiritismo, (en alguno de sus aspectos).., os invitamos a analizar con mente clara, el contenido de las mismas, de cada una de las ponencias, a la luz de la razón.

Porque, el Espiritismo no es una escolástica a la que haya que ceñirse; sino que es una ciencia en proceso de evolución, como todas las ciencias; y de la cual se desprende una filosofía y moral espiritual, que mucho puede contribuir a una sociedad más armónica y por ende, al progreso espiritual de la humanidad.

Hay quienes creen que el Espiritismo se circunscribe solamente a las sesiones mediúmnicas o reuniones para escuchar lo que dicen los espíritus; lo cual, no es espiritismo propiamente, sino mediumnismo.

Hay quienes hablan de un Espiritismo kardeciano, como el único. Esto sería limitar una filosofía basada en el estudio del Espíritu, en sus diversas manifestaciones, que es universal.

Y que, si bien surgió por el esfuerzo de ese gran filósofo espiritualista y predestinado apóstol M Espiritismo, —ALLAN KARDEC— que estableció las bases de una nueva filosofía espiritualista, atrevidísima en aquel momento, y ampliada y reforzada por otros pioneros más del espiritismo, tales como: León Denis, Gustavo Geley, Delane, Lombroso, y muchos otros que sería prolijo enumerar aquí; no podemos, no debemos per­manecer en un estatismo anquilosante, apegados a la letra, porque caeríamos en lo mismo que nosotros rechazamos, caeríamos en el dogmatismo, y con él, en la intransigencia disociadora.

El obstáculo mayor para la expansión del Espiritismo en nuestro país es... la ignorancia.

Sí, la ignorancia de su filosofía racional y de su moral espiritual, dentro de un cristianismo sin dogmas ni rituales.

Y a este obstáculo de expansión, han contribuido dos factores bien conocidos por muchos de nosotros:

Uno, los convencionalismos que, en su ostracismo, se oponen a toda idea contraria a sus intereses bastardos, aun cuando esa idea o concepto tenga fundamento de verdad.

Y han venido creando en nuestro pueblo, un ambiente hostil hacia el Espiritismo; valiéndose de la calumnia, y valiéndose también de ciertas prácticas deshonestas, que, algunas personas sin escrúpulos realizan, haciéndose pasar por espiritistas.

Prácticas esas censurables y punibles, dentro de las leyes humanas y divinas.

Y el otro obstáculo para la expansión del Espiritismo filosófico y doctrinario-moral, son las prácticas mediúmnicas efectuadas por personas o grupos de personas sin preparación, sin conocimiento del Espiritismo en su filosofía y moral espiritual, ni en su técnica, que les ayude a identificar lo bueno, lo mediocre y lo malo en las comunicaciones; así como identificar las mixtificación, muy común por desventura. Todo lo cual conduce al fanatismo a una gran parte de los asistentes a las sesiones mediúmnicas, creando con ello una imagen defor­mada del verdadero Espiritismo.

Debemos conocer que, el Espiritismo no es una filosofía más, ni vino para reemplazar a ninguna religión verdadera.

Es una filosofía y una moral racional, en concordancia con los tiempos en que vivimos; en los que, las inteligencias más evolucionadas de hoy, se resisten ya a los conceptos dogmáticos establecidos en épocas de oscurantismo religioso; y cuyos conceptos no resisten el análisis de la razón y de la lógica.

Y termino ésta mi breve exposición de apertura, haciendo hincapié en nuestra responsabilidad, (responsabilidad de todos), de contribuir al progreso espiritual de nuestros semejantes, en el medio ambiente de cada cual; responsabilidad aceptada, por nosotros mismos, como espíritus, en el plano extrafísico antes de encarnar, aún cuando como humanos no recordemos.

Necesario es, que seamos conscientes de esta responsabilidad y respondamos a ella; determinándonos hoy mismo, a tomar parte activa en la divulgación de un espiritualismo moderno, racional, cual es el Espiritismo en su filosofía y moral espiritual; que ayude a los componentes de nuestra sociedad, a salir del letargo en que se hayan, por estar:

unos, absorbidos por el materialismo embrutecedor reinante;

otros, cegados por creencias religiosas, con muchos conceptos carentes de verdad, que retardan el progreso espiritual de la humanidad de nuestro mundo occidental.

Comencemos en nuestros respectivos ambientes a formar grupos o agrupaciones para la divulgación del conocimiento espiritual libre de todo sectarismo.


Organicemos cursos de enseñanza de la filosofía y moral espirita, así como cursillos para conferenciantes, para directores de sesiones, para sensitivos o médiums; con una base moral espiritual, a fin de que puedan protegerse de entidades mixtificadoras y maléficas, causantes de muchos males y desprestigio del Espiritismo.



J. ANTONIO GONZÁLEZ DE ORENSE

ASOCIACION DE ESTUDIOS PSICOLÓGICOS Y ESPIRITUALES

-VIGO-

sábado 12 de abril de 2008

MORAL ESPIRITA

MUNDOS REGENERADORES


Entre esas estrellas que resplandecen en la bóveda azulada, ¡cuántos mundos hay, como el vuestro, designados por el Señor para expiación y para prueba! Pero los hay también más miserables y mejores, así como los hay transitorios que pueden llamárseles regeneradores. Cada torbellino planetario, corriendo en el espacio alrededor de un foco común, arrastra consigo sus mundos primitivos de destierro, de prueba, de regeneración y de felicidad. Ya os hablaron de esos mundos donde el alma naciente es colocada, cuando ignorante aún del bien y del mal, puede marchar hacia Dios, señora de sí misma, en posesión de su libre albedrío; ya os fue dicho de cuán inmensas facultades está dotada el alma para hacer el bien; pero, ¡ah! Las hay que sucumben y no queriendo Dios su aniquilamiento, les permite ir para esos mundos, en donde, de encarnación en encarnación, se purifican se regeneran y se harán dignas de la gloria que les estaba reservada.

Los mundos regeneradores sirven de transición entre los mundos de expiación y los mundos felices; el alma que se arrepiente, encuentra en ellos la calma y el reposo, acabándose de purificar. Sin duda en estos mundos, el hombre está aún sujeto a las leyes que rigen la materia; la Humanidad experimenta vuestras sensaciones y vuestros deseos, pero está libre de las pasiones desordenadas, de las que sois esclavos; en ellos no existe el orgullo que hace callar el corazón, la envidia que lo tortura, el odio que lo sofoca; la palabra amor está escrita en todas las frentes y una perfecta equidad regula las relaciones sociales; mostrándose todos
a Dios, e intentando ir a Él, siguiendo sus leyes.

Con todo, no se encuentra en ellos aún la perfecta felicidad, sino la aurora de la felicidad. El hombre allí aún es carnal y por eso mismo, sujeto a las vicisitudes de las que no se eximen sino los seres completamente desmaterializados; aún quedan pruebas que soportar, pero no tienen las punzantes angustias de la expiación. Esos mundos comparados a la Tierra son muy felices y muchos de entre vosotros estaríais dichosos de quedaros allí, porque es la calma después de la tempestad, la convalecencia después de una cruel molestia; pero el hombre, menos abstraído por las cosas materiales, entrevé mejor el porvenir que vosotros; comprende que hay otras alegrías que el Señor promete para los que se hagan dignos de ellas, cuando la muerte hubiere segado sus cuerpos para darles la verdadera vida. Entonces el alma libre planeará sobre todos los horizontes; no más los sentidos materiales y groseros, sino los sentidos de un periespíritu puro y celeste, aspirando las emanaciones de Dios, bajo los perfumes del amor y de la caridad que se esparcen de su seno.

Pero ¡ah! En esos mundos el hombre es aún falible y el Espíritu del mal no perdió, allí, completamente su imperio. No avanzar es retroceder y si no se está firme en el camino del bien, puede volver a caer en los mundos de expiación en donde le esperan nuevas y más terribles pruebas.

Contemplad, pues, esa bóveda azulada por la noche, a la hora del descanso y de la oración y en esas innumerables esferas que brillan sobre vuestras cabezas, preguntaos las que conducen a Dios y rogadle que un mundo regenerador os abra su seno después de la expiación de la Tierra.

(SAN AGUSTÍN, París, 1862).
Extraído del libro " El evangelio según el espiritismo" de Alland kardec.

domingo 6 de abril de 2008

PALABRAS DE ALIENTO

Tengo un sueño
Martin Luther King, Jr.



Estoy contento de reunirme hoy con vosotros y con vosotras en la que pasará a la historia como la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestra nación.

Hace un siglo, un gran americano, bajo cuya simbólica sombra nos encontramos, firmó la Proclamación de Emancipación. Este trascendental decreto llegó como un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros y esclavas negras, que habían sido quemados en las llamas de una injusticia aniquiladora. Llegó como un amanecer dichoso para acabar con la larga noche de su cautividad.

Pero cien años después, las personas negras todavía no son libres. Cien años después, la vida de las personas negras sigue todavía tristemente atenazada por los grilletes de la segregación y por las cadenas de la discriminación. Cien años después, las personas negras viven en una isla solitaria de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después, las personas negras todavía siguen languideciendo en los rincones de la sociedad americana y se sienten como exiliadas en su propia tierra. Así que hemos venido hoy aquí a mostrar unas condiciones vergonzosas.

Hemos venido a la capital de nuestra nación en cierto sentido para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magnificientes palabras de la Constitución y de la Declaración de Independencia, estaban firmando un pagaré del que todo americano iba a ser heredero. Este pagaré era una promesa de que a todos los hombres —sí, a los hombres negros y también a los hombres blancos— se les garantizarían los derechos inalienables a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad.

Hoy es obvio que América ha defraudado en este pagaré en lo que se refiere a sus ciudadanos y ciudadanas de color. En vez de cumplir con esta sagrada obligación, América ha dado al pueblo negro un cheque malo, un cheque que ha sido devuelto marcado “sin fondos”.

Pero nos negamos a creer que el banco de la justicia está en bancarrota. Nos negamos a creer que no hay fondos suficientes en las grandes arcas bancarias de las oportunidades de esta nación. Así que hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dé mediante reclamación las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia. También hemos venido a este santo lugar para recordar a América la intensa urgencia de este momento. No es tiempo de darse al lujo de refrescarse o de tomar el tranquilizante del gradualismo. Ahora es tiempo de hacer que las promesas de democracia sean reales. Ahora es tiempo de subir desde el oscuro y desolado valle de la segregación al soleado sendero de la justicia racial. Ahora es tiempo de alzar a nuestra nación desde las arenas movedizas de la injusticia racial a la sólida roca de la fraternidad. Ahora es tiempo de hacer que la justicia sea una realidad para todos los hijos de Dios.

Sería desastroso para la nación pasar por alto la urgencia del momento y subestimar la determinación de las personas negras. Este asfixiante verano del legítimo descontento de las personas negras no pasará hasta que haya un estimulante otoño de libertad e igualdad. Mil novecientos sesenta y tres no es un fin, sino un comienzo. Quienes esperaban que las personas negras necesitaran soltar vapor y que ahora estarán contentos, tendrán un brusco despertar si la nación vuelve a su actividad como si nada hubiera pasado. No habrá descanso ni tranquilidad en América hasta que las personas negras tengan garantizados sus derechos como ciudadanas y ciudadanos. Los torbellinos de revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que nazca el día brillante de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi pueblo, que está en el caluroso umbral que lleva al interior del palacio de justicia. En el proceso de conseguir nuestro legítimo lugar, no debemos ser culpables de acciones equivocadas. No busquemos saciar nuestra sed de libertad bebiendo de la copa del encarnizamiento y del odio. Debemos conducir siempre nuestra lucha en el elevado nivel de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra fecunda protesta degenere en violencia física. Una y otra vez debemos ascender a las majestuosas alturas donde se hace frente a la fuerza física con la fuerza espiritual. La maravillosa nueva militancia que ha envuelto a la comunidad negra no debe llevarnos a desconfiar de todas las personas blancas, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como su presencia hoy aquí evidencia, han llegado a ser conscientes de que su destino está atado a nuestro destino. Han llegado a darse cuenta de que su libertad está inextricablemente unida a nuestra libertad. No podemos caminar solos.

Y mientras caminamos, debemos hacer la solemne promesa de que siempre caminaremos hacia adelante. No podemos volver atrás. Hay quienes están preguntando a los defensores de los derechos civiles: “¿Cuándo estaréis satisfechos?” No podemos estar satisfechos mientras las personas negras sean víctimas de los indecibles horrores de la brutalidad de la policía. No podemos estar satisfechos mientras nuestros cuerpos, cargados con la fatiga del viaje, no puedan conseguir alojamiento en los moteles de las autopistas ni en los hoteles de las ciudades. No podemos estar satisfechos mientras la movilidad básica de las personas negras sea de un ghetto más pequeño a otro más amplio. No podemos estar satisfechos mientras nuestros hijos sean despojados de su personalidad y privados de su dignidad por letreros que digan “sólo para blancos”. No podemos estar satisfechos mientras una persona negra en Mississippi no pueda votar y una persona negra en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no, no estamos satisfechos y no estaremos satisfechos hasta que la justicia corra como las aguas y la rectitud como un impetuoso torrente.

No soy inconsciente de que algunos de vosotros y vosotras habéis venido aquí después de grandes procesos y tribulaciones. Algunos de vosotros y vosotras habéis salido recientemente de estrechas celdas de una prisión. Algunos de vosotros y vosotras habéis venido de zonas donde vuestra búsqueda de la libertad os dejó golpeados por las tormentas de la persecución y tambaleantes por los vientos de la brutalidad de la policía. Habéis sido los veteranos del sufrimiento fecundo. Continuad trabajando con la fe de que el sufrimiento inmerecido es redención.

Volved a Mississippi, volved a Alabama, volved a Carolina del Sur, volved a Georgia, volved a Luisiana, volved a los suburbios y a los ghettos de nuestras ciudades del Norte, sabiendo que de un modo u otro esta situación puede y va a ser cambiada.


No nos hundamos en el valle de la desesperación. Aun así, aunque vemos delante las dificultades de hoy y mañana, amigos míos, os digo hoy: todavía tengo un sueño. Es un sueño profundamente enraizado en el sueño americano.

Tengo un sueño: que un día esta nación se pondrá en pie y realizará el verdadero significado de su credo: “Sostenemos que estas verdades son evidentes por sí mismas: que todos los hombres han sido creados iguales”.

Tengo un sueño: que un día sobre las colinas rojas de Georgia los hijos de quienes fueron esclavos y los hijos de quienes fueron propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la fraternidad.

Tengo un sueño: que un día incluso el estado de Mississippi, un estado sofocante por el calor de la injusticia, sofocante por el calor de la opresión, se transformará en un oasis de libertad y justicia.

Tengo un sueño: que mis cuatro hijos vivirán un día en una nación en la que no serán juzgados por el color de su piel sino por su reputación.

Tengo un sueño: que un día allá abajo en Alabama, con sus racistas despiadados, con su gobernador que tiene los labios goteando con las palabras de interposición y anulación, que un día, justo allí en Alabama niños negros y niñas negras podrán darse la mano con niños blancos y niñas blancas, como hermanas y hermanos.

Tengo un sueño hoy.

Tengo un sueño: que un día todo valle será alzado y toda colina y montaña será bajada, los lugares escarpados se harán llanos y los lugares tortuosos se enderezarán y la gloria del Señor se mostrará y toda la carne juntamente la verá.

Ésta es nuestra esperanza. Ésta es la fe con la que yo vuelvo al Sur. Con esta fe seremos capaces de cortar de la montaña de desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las chirriantes disonancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de fraternidad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a la cárcel juntos, de ponernos de pie juntos por la libertad, sabiendo que un día seremos libres.

Éste será el día, éste será el día en el que todos los hijos de Dios podrán cantar con un nuevo significado “Tierra mía, es a ti, dulce tierra de libertad, a ti te canto. Tierra donde mi padre ha muerto, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera suene la libertad”.

Y si América va a ser una gran nación, esto tiene que llegar a ser verdad. Y así, suene la libertad desde las prodigiosas cumbres de las colinas de New Hampshire. Suene la libertad desde las enormes montañas de Nueva York. Suene la libertad desde los elevados Alleghenies de Pennsylvania.

Suene la libertad desde las Rocosas cubiertas de nieve de Colorado. Suene la libertad desde las curvas vertientes de California.

Pero no sólo eso; suene la libertad desde la Montaña de Piedra de Georgia.

Suene la libertad desde el Monte Lookout de Tennessee.

Suene la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera.

Suene la libertad. Y cuando esto ocurra y cuando permitamos que la libertad suene, cuando la dejemos sonar desde cada pueblo y cada aldea, desde cada estado y cada ciudad, podremos acelerar la llegada de aquel día en el que todos los hijos de Dios, hombres blancos y hombres negros, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de juntar las manos y cantar con las palabras del viejo espiritual negro: “¡Al fin libres! ¡Al fin libres! ¡Gracias a Dios Todopoderoso, somos al fin libres!”




Discurso pronunciado en Washington, capital federal de los Estados Unidos, el 28 de agosto de 1963 por Martin Luther King, Jr.

En el recuerdo del 40 aniversario de su muerte

sábado 5 de abril de 2008

REENCARNACIÓN

PALINGÉNESIA II



Aceptada como verdad la eternidad del Espíritu y que su progreso es indefinido, la buena lógica nos llevará a la clara conclusión de que, los que hoy vivimos en la carne, hemos vivido ya esa misma vida innumerables veces: como amos y como siervos, ya nobles ya plebeyos, como ricos y como pobres, vidas de placeres y vidas de dolores; y seguiremos volviendo en diversas personalidades y ambientes, a fin de obtener las experiencias necesarias hasta alcanzar la sabiduría, que lo encierra todo. Porque, es en la lucha de la vida donde adquirimos experiencias que van grabándose poco a poco en la memoria espiritual, y son las que producen esas sensaciones que denominamos «voz de la conciencia», que trata de impedir cometer nuevos errores.


El Espíritu necesita del cuerpo físico para evolucionar en los planos físicos, donde adquiere las experiencias y fortaleza en la lucha por la vida, en las primeras fases de la etapa humana; y en la lucha contra la bestialidad que arrastra y contra el mal, ya en las fases de superación y mayor progreso.


Cada una de nuestras existencias terrenas, sólo es un episodio de nuestra vida inmortal. NINGUN ALMA PODRIA, EN TAN BREVE ESPACIO DE TIEMPO QUE OFRECE UNA SOLA VIDA, DESPOJARSE DE SUS VICIOS, DE SUS ERRORES, DE TODOS LOS APETITOS ANIMALIZADOS, QUE SON VESTIGIOS DE SUS VIDAS PASADAS.

“El alma humana aparece muchas veces en el escenario de la vida física, en cuerpos difeentes. Es una de las grandes verdades de la Ley Eterna”-dijo el Profeta Nazareno, en una conversación con el príncipe Judá de Ithamar, hijo del príncipe Azbuc de Beth-Hur.


Necesitamos muchas vidas, revestirnos de múltiples cuerpos; nacer, morir y volver a nacer muchas veces,para llegar al final de la escala ascensional, a la perfección, que es la meta hacia la cual todos vamos avanzando lentamente: unos más adelante, otros más atrás; unos más despacio, otros más aprisa.


Concluiremos la exposición de este tema, con la inclusión de algunas referencias.


El poeta Amado Nervo, de exquisita sensibilidad y profundos sentimientos espirituales, era un convencido de la ley de los renacimientos, que expresó en numerosas poesías, entre las cuales figura la siguiente:


¡En esta vida no la supe amar!

Dame otra vida para reparar,

¡Oh Dios!, mis omisiones,

para amarla con tantos corazones,

como tuve en mis cuerpos anteriores.



El conocido poeta, novelista y dramaturgo francés -Victor Hugo- expresó sus profundas convicciones palingenésicas en las siguientes frases:


“Siento en mí toda una vida futura. Soy como un bosque podado que retoña en brotes más fuertes cada vez; subo hacia el infinito.”


“Y si la tierra me da su savia para sustentame en lo material. el Cielo me ilumina con el reflejo de los mundos entrevistos.”


“Hay quien dice que el alma es solamente la expresión de fuerzas corporales, y yo pregunto: ¿por qué la mía es mas luminosa ahora, cuando mi vida declina y esas fuerzas corporales me abandonan?”


“Sobre mi se cierne el invierno y en mi alma florece una primavera eterna: las lilas, las violetas y las rosas perfuman y se abren como cuando yo tenía veinte años. Cuanto más me aproximo a la meta, oigo mas claramente las sinfonías de los mundos que me llaman ...”


“Viviré mil vidas futuras, continuaré mi obra. escalaré de siglo en siglo todas las rocas, todos los peligros, todos los arnores, todas las pasiones, todas las angustias; y después de miles de ascensiones, liberado, transformado. mi espíritu volverá a su fuente, fundiéndose en la Realidad Absoluta. como el rayo de luz vuelve al sol.”


Y Goethe, convencido también de la reencarnación, decía:



“El alma del hombre al agua se asemeja:

Del cielo llega, al cielo sube:

y otra vez baja a la tierra,

en eterno devenir.”



Y por último, referiremos el epitafio de Benjamín Franklin, esa celebridad del siglo XVIII, que sobresalió en la física (descubridor del pararrayos), en política, economía, literatura, etc., en su tiempo; y que profesó la doctrina de las vidas sucesivas. Dejó escrito el siguiente epitafio para ser colocado en su tumba, el cual refleja sus profundas convicciones palingenésicas:


El cuerpo de

Benjamín Franklin

impresor

parecido a la cubierta de un libro viejo

y despojado de su título y de su dorado,

descansa aquí, pasto de los gusanos;

pero, no se perderá la obra.

pues reaparecerá en una nueva y mejor edición

revisada y corregida por el autor.




METEMPSICOSIS


Algunas personas hay que, desconociendo la Ley Palingenésica, son prontas a exclamar: -iAh, sí; la metempsicosis de Pitágoras. O la creencia de reencarnar en un animal, como castigo a los seres malvados!


Nada tan incierto.


Pitágoras, jamás sostuvo tal concepto. Explicaba, sí. El renacimiento de las almas, en cuerpos concordantes con su naturaleza psíquica; y que, a medida que el alma se perfeccionaba en inteligencia y bondad, se manifestaba en cuerpos más perfectos. Explicaba a sus discípulos más adelantados, ya en el grado teogónico: «Una vida en la

carne, no es más que una anilla en la larga cadena de la evolución del alma».


Según la definición en el Diccionario de la Real Academia Española, metempsicosis es: Doctrina religiosa y filosófica de varias escuelas orientales y renovada por otras de Occidente, según la cual transmigran las almas, después de la muerte, a otros cuerpos más o menos perfectos, conforme a los merecimientos alcanzados en la existenciaanterior».


La creeencia de la retrogradación a las formas animales, es una superstición creada en el Asia por la casta sacerdotal de los brahamanes, como espantajo para amedrentar a los débiles y crear esos privilegios sacerdotales y aristocráticos, que han tenido al Asia en un letargo de siglos, del cual comienza a despertar.


Tanto Krishna, unos cinco mil años ha (aproximadamente), como Siddhartha Gautama -el Budha - quinientos años antes de nuestra era (se acepta que nació 563 años antes) y alrededor de cuyas enseñanzas se ha fundado el budhismo en toda Asia, enseñaron la ley del renacimiento de los seres.


Las formas inferiores de vida, son etapas del psiquismo, de la chispa divina o mónada, y una vez superadas estas etapas no vuelve a ellas. Una vez alcanzada por el Ego la etapa humana, no retrocede. Por ello, es desacertado suponer que la metempsicosis pueda ser la vuelta del alma humana a animar la vida de un animal. Y a este respecto, el Caballero Ramsay (Andrés Miguel 1685-1 743) escritor católico y biógrafo de Fenelón. refiere en su obra «Pr. Philisophiques »: «Nada hay en los Padres de la Iglesia ni en los concilios que contradiga la doctrina de la reencarnación. Si bien es verdad que el V Concilio General y todos los padres después del siglo VI han condenado la falsa idea de la preexistencia transmitida por los originalistas y los prescilianistas, la verdadera doctrina de la preexistencia no ha sido condenada por la Iglesia ... Es solamente contra la degradación impía de la transmigración en cuerpos de animales que los padres se sublevaron...».
SEBASTIAN DE ARAUCO
Nota: Publicado en Amor paz y caridad - Nº 10 Mayo 1983 - del libro " 3 enfoques sobre la reencarnación"



PÁGINA POÉTICA



Buscando en nuestro interior y mirando alrededor

Que bonito debe ser
vivir todos como hermanos
que felicidad querer
con Amor sobrehumano.

Con el mundo por respuesta
a nuestro comportamiento
es preciso darse cuenta
del error de pensamiento.

Hay que cambiar nuestras mentes
renovando ideas viejas
teniendo siempre presente
las experiencias que dejas.

Si hay quien nos habla de Amor
y vemos que son felices
quizás no es tan gran error
pensar en los infelices.

Si existe un mundo allá arriba
como el Maestro decía
¿Porque no ha de ser la vidas
el camino que nos guía?

Busquemos con gran tesón
antes de perder la fé,
muy dentro del corazón
solo hace falta querer.

Pero hay que buscar el fondo
y ver porque ocurre todo,
la vida tiene un trasfondo
hecho de Amor y no de lodo.

Si el hombre fuera capaz
de escuchar a su conciencia
habria en el mundo paz
y acabaría la violencia.

Y comprendiendo la vida
en toda su plenitud,
se perdería en la nada
el odio y la esclavitud.

Recordaría que el precepto
mas grande es el corazón,
que nos hará ser perfectos
usándolo con razón.

Que el Amor a sus hermanos
es lo que vino a adquirir
y que sin el este mundo
nunca podrá subsistir

Que la vida es pasajera,
y la dicha terrenal
no puede ser verdadera
sin Amor espiritual.

Y así queridos hermanos
buscando en nuestro interior
y mirando alrededor
es imposible engañarnos.

María Martínez
Nota: Publicado en Amor paz y caridad – Nº 10 Mayo 1983

jueves 3 de abril de 2008

RECORDANDO EL PASADO

MEMORIA PALINGÉNESICA DE LEÓN DENIS


El genio espiritual de León Denis captó, como muy pocos el alma viva de los parajes. Percibió en forma amplia el alma de la naturaleza. “Una tarde de Julio -dice- durante un paseo solitario por los alrededores de Eaux-Bonnes, me extravié en la montaña llamada Gourzy” ¡Bendito extravió, éste! Pues fue la causa para que León Denis se resignase a pasar la noche en aquellas soledades donde comprendió el sentido filosófico y religioso de la montaña. Por eso luego dijo: ¡La montaña es mi templo! ¡Allí el espíritu se siente mas cerca del cielo, más próximo a Dios!. Extraviado en la montaña su alma no dejó por eso de meditar sobre los grandes problemas del ser y el Universo. Olvidando todo peligro material, nuestro filosofo-poeta expresó: “Alla arriba, otros problemas me atraen. ¿Donde van estos innumerables mundos? ¿En virtud de que fuerza se mueven, se buscan en el seno del insondable abismo? . Su espíritu problematizando la existencia de los seres y las cosas penetró en la esencia que los anima. Confirmó así la realidad espiritual con un por que que indaga, para responder, como siempre lo hizo, con un porque que sabe e ilumina.

En una de sus excursiones por las montañas de su país, llegó a la Grande Chartreuse, santuario alpestre rodeado de bosques, donde pasó varios días entregado a profundas reflexiones sobre el destino del Ser. Escuchó la canción de armoniosos torrentes y “los grandes órganos del viento en los ramajes". Sintió el grito de pastores y leñadores; el sonido melancólico de la campana del solitario monasterio. Admiró un paisaje limitado por elevadas y ásperas cumbres carentes de toda, vegetación, "batidas -como él dijo- por las tempestades”. Sin embargo fue en ese lugar donde Denis sintió hondamente la idea de lo infinito, así como la mirada de Dios sobre la naturaleza. '

Nuestro pensador espirita reconoció los beneficios espirituales concedidos por ese antiguo monasterio, de gran prestigio religioso en otros tiempos. "Cuantas almas, dice, sacudidas por las tormentas de la vida han venido a buscar aquí el reposo y el olvido!". En efecto, Denis nos recuerda que la vida espiritual y recoleta de un manasterio puede resultar benéfica hasta para la vida moderna. La señala como un "entrenamiento hacia les cosas superiores, una preparación al más alla".

Estuvo en la Chartreuse con espiritu analítico y religioso percibiendo el. rumor del mundo invisible. Asistió al oficio de 1á medianoche desde la tribuna reservada a los visitantes. Los cartujos elevaron me salmodias a lo Eterno como una necesidad de unir los espíritus a lo invisible. Era todo solemne: y profundo. El "Deus in adjuntorium meun nitende!" voló hacia lo alto como una lamentación, Su estancia en aquel monasterio le hizo comprender a Denis, una vez más, que el. alma humana no puede vivir solo de concepciones científicas y que el acto religioso, cuando es verdadero, es similar en todos los templos y en todos los lugares de la tierra.

Pero en aquel instante de recogimiento espiritual aquellos salmos graves y rítmicos, así como las notas melancólicas surgidas de aquellas voces como cansadas de lo humano y terrenal, conmovieron el alma de Denis hasta descorrerle el velo de sus vidas pasadas. Todo lo que allí observó lo predispuso para verse como alma inmortal pasando de un cuerpo a otro. El mismo cementerio del monasterio de triste aspecto, lo conmovió íntimamente al ver que solo una humilde cruz, sin ninguna inscripción, señalaba 1as tumbas de los cartujos destinados al más absoluto anonimato. Denis se conmovió intensamente frente a ese cementerio percibiendo en sí mismo una ligazón misteriosa como aquellos cuerpos que allí reposaban, lo que lo llevó a expresar:”¿Será esta la primera vez que recorro estos corredores, estos solitarios claustros? ¡No! Cuando sondeo mi pasado, siento estremecer en mi la misteriosa cadena que une personalidad actual a la de los siglos pasados. Yo se que entre los restos mortales que yacen allí, en aquel cementerio, hay el de uno que mi espíritu animó.

León Denis era un Ser superior que podía reencontrarse en los dédalos del pasado. El sabia con seguridad que había pasado a través de las edades; por eso reconocía los lugares donde había vivido en vidas anteriores.

El mismo lo reveló: "Poseo el terrible privilegio; el de conocer mis anteriores

existencias. Ahora bien, ¿por qué Denis llamó “'terrible privilegio” a una memoria palingenésica?. Porque en el Ser hay profundos abismos donde nos vemos ora como héroes, ora como malhechores. Y cosa terrible es ver esa secuencia de vidas a través de la cual pasaron los Espíritus rumbo a la luz y la verdad. Solo los Grandes Seres pueden mirar serenamente esos profundos abismos del alma donde la sombra se mezcla con la luz y el error con la verdad.

Los hombres medianos no pueden aún asomarse a ese oscuro gozo del Espíritu; de ahi que la idea palingenésica avance con tanta lentitud en la tierra.

El propio León Denis dice al respecto: ¿Seria acaso bueno que todas las almas encarnadas conservasen el recuerdo de sus anteriores existencias?. No lo creo así, Dios ha obrado cuerdamente velando a nuestros ojos, al menos durante el difícil transcurso de la vida terrena, las trágicas escenas, los desfallecimientos, los funestos errores de nuestra propia historia”.

Como se verá, el hombre no es un minúsculo ser ni tampoco cumulo de carne y huesos destinado a la nada. El hombre es un gigante espiritual encerrado en un cuerpo por cuya razón olvidó su origen espiritual y divino, Pero esta en trance de recordar de donde viene. La filosofía espirita lo hará consciente de su naturaleza palingénesica con el aporte filosófico de un hombre como León Denis que solo vivió para elevar espiritualmente a la humanidad. Las reflexiones de su trabajo El libro de la naturaleza, mediante las cuales nos adentramos en su genio Filosófico-religioso, son el fruto del Espiritismo que nos permite esclarecer el dramático problema del Ser y del Destino.


Humberto Mariotti


Nota: En conmemoración a la desencarnación de León Denis ( 12 de abril de 1927)

LEYES UNIVERSALES


LEY DEL AMOR II


Continuando con la exposición de algunos argumentos sobre el Amor, en sus diversos aspectos, debemos conocer que, todo el Universo está regido por el Amor, que es vibración poderosísima, energía vivificante y vitalizante que DIOS-AMOR irradia hacia todos los mundos del espacio. Y el Amor, es la gran ley por la cual están regidas todas las demás leyes universales. Y el Cosmos todo está impregnado de esa vibración-energía, emanada también de las Grandes Potencias espirituales del espacio y de todas las Almas de los espíritus reintegrados.

Debemos conocer también que, aun cuando en menor intensidad y en menor potencia, hay también seres encarnados en los mundos físicos que están vibrando en Amor, seres de gran evolución que atraen al plano físico vibraciones poderosas de los Seres Elevados, que contribuyen a neutralizar las vibraciones negativas emanadas de las mentes de personas malvadas; y sin cuya neutralización, la vida en los mundos físicos sería imposible. Y en las diversas venidas mesiánicas del Cristo, han sido atraídas a nuestro mundo esas fuerzas poderosas a fin de mantener el equilibrio armónico indispensable para el desarrollo de la vida en nuestro mundo.

“¡Sólo por el Amor será salvo el hombre!” -dijo el sublime Nazareno (aún cuando esta frase no está en las versiones actuales).

Y pregunto, ¿salvo, de qué? ¡Del dolor! Del dolor, en sus diversos aspectos: físicos y morales, en la vida presente y en la vida del Más Allá.

Toda alma manchada por acciones de mal, así como pensamientos y sentimientos ruines (los pecados en el lenguaje teológico), tiene que limpiarse, depurarse; porque esa es la Ley. Y el dolor es un gran depurador al actuar como catarsis en función depuradora del magnetismo mórbido generado en esas acciones de mal en el pasado y aún en el presente; como actualmente podemos apreciar en esas enfermedades dolorosas, que son manifestación de esa función depuradora del alma humana. No obstante, por el amor sentido y realizado, podremos también liberarnos del dolor; porque, el amor sutiliza el alma humana, la va limpiando lentamente, evitando la depuración compulsoria por el dolor.

Me refiero al amor puro que nada pide, que es dar de sí sin pensar en sí; de ese sentimiento de bien que surge de lo profundo del Ser. Y cuando vibramos en esa sintonía, estamos estableciendo también contacto con la vibración de Amor del Cristo, mentor y guía de la humanidad de nuestro planeta, cuya vibración fortalece nuestro espíritu y va limpiando el alma de las impurezas generadas por acciones de mal, así como armonizando la mente.

Todas las enseñanzas y ejemplos dejados por el sublime Maestro Jesús, están basados en el amor. En el amor como norma de convivencia para la liberación del dolor y una vida armónica y feliz, así como el progreso del Espíritu, que es uno mismo en el aspecto transcendente y real. Enseñanzas y ejemplos que fueron los fundamentos del cristianismo como religión. Pues, cristianismo es amor, amor sentido y realizado en la práctica del bien, en los múltiples aspectos y circunstancias que la vida humana ofrece.

Muchas personas dicen ser religiosas porque pertenecen a una iglesia determinada y cumplen con ciertos requisitos que la misma impone. Y algunas personas, en su infantilismo, hasta llegan a creer que esa fe o creencia les basta para librarse de las consecuencias dolorosas de sus actos de maldad, y ser recibidos en el Cielo; avanzando así ciegamente hacia el abismo del dolor purificador, por no haber observado y practicado las enseñanzas de amor que el cristianismo puro contiene. Porque, cristianismo es amor, amor sentido y realizado en la práctica del bien.

Cristianismo es una modalidad de vida dentro de la Ley Universal del Amor, de fraternidad y auxilio mutuo entre los humanos; de no hacer a otros lo que no deseamos para nosotros y tratar a los demás como queremos ser tratados, así como la superación de las imperfecciones. En ésto se sintetiza el cristianismo verdadero.

Necesario es que aprendamos a amar, siendo útiles a nuestros semejantes; haciendo el bien desinteresadamente y sin esperar recompensa alguna, ni tan siquiera agradecimiento para que no nos afecten las ingratitudes. Aprendamos a amar si queremos ser felices; porque, aprender a amar, es aprender a vivir.

Mantengamos pensamientos y sentimientos de bien hacia todos. Vibremos en amor en el hogar, en el trabajo para con los compañeros (incluyendo los envidiosos y ruines), esforzándonos en contribuir a su felicidad, y con ello estaremos contribuyendo a nuestra propia felicidad y progreso espiritual.

“Mi corazón está henchido de amor”: Frase ésta que significa un sentimiento desbordante de afecto, cariño, ansia de dar, de hacer feliz a los demás cual sea su condición. El amor sentido y realizado en el diario vivir genera una energía vivificante que produce esa sensación de felicidad, consecuencial de la armonía que envuelve a toda persona que vibra en amor.

Cuando en vosotros notéis un deseo de bien, estaréis vibrando en amor. Dadle expansión a ese sentimiento. Y cuando notéis que sentís felicidad en realizar acciones de bien, es porque estáis actuando en amor, que es vibración sutil, armonizadora y purificadora del alma humana.

El camino del amor es el camino del progreso del Espíritu, que es la realidad existencial y continuadora de vida en el tiempo y en el espacio. Es el camino directo para avanzar en la empinada cuesta de nuestra evolución espiritual, y el mismo camino que nos liberará de las reencarnaciones penosas en los mundos atrasados; y el único por el cual la humanidad podrá salvarse del dolor.

Entonces, por propia conveniencia, por sensatez, mantengámonos siempre en la tónica del amor, que es cristianismo en acción.

La evolución espiritual de la humanidad debió ser una consecuencia natural del conocimiento de conceptos de verdad, que el Amor Divino hizo llegar a las civilizaciones en diversas épocas por medio de sus enviados; para que, viviendo de acuerdo con esos conceptos, la humanidad alcanzara por sí misma la meta liberadora. Pero, el egoísmo, ambición y orgullo, y la falta de amor en los humanos; cambió el curso de la humanidad demorando su evolución, que hoy se encuentra retrasada en muchos siglos al punto evolutivo que debiera haber alcanzado.

Pero, los tiempos marcados por la Ley han llegado ya a su fin, y la humanidad no podrá persistir más en sus desvíos por haber llegado al final de la primera etapa primordial en su evolución; y con ello la clasificación de los de la derecha y los de la izquierda del Cristo. Y estos últimos pasarán a vivir en mundos inferiores donde esas almas endurecidas habrán de sensibilizarse a través de muchas vidas de dolor.

Mensajeros de amor, colaboradores en la Obra redentora del Cristo, han venido a nuestro mundo en todos los tiempos, para contribuir al adelanto de la humanidad. Por amor a la humanidad sufriente, seres de gran evolución han encarnado en diferentes épocas para apartar a la humanidad del error y orientarla hacia su felicidad por el camino del amor. Pero, si muchos han respondido, y con ello librándose de las vidas de dolor; otros muchos, dominados por el egoísmo y el orgullo, no han querido escucharlos, continuando con su egocentrismo dominante, generando con ello causas de dolor.

Desde hace miles de años, Cristo conocía y conoce la trayectoria de nuestro planeta, ya que a El está encomendada la evolución del mismo y su humanidad. Y para el Cristo no existen incógnitas en cuanto a la trayectoria de la humanidad y acontecimientos futuros; por lo qué, con el tiempo necesario, preparó su programa. Y en una parte de ese programa estaban las diversas venidas mesiánicas, la última de las cuales es conocida como Jesús de Nazaret, para salvar a la humanidad del caos.

Por ello, Jesús es el Salvador. Pero, no para salvar a la humanidad con su muerte como sostienen algunas organizaciones religiosas; sino para salvarla con sus enseñanzas, con su doctrina de amor. Vino para redimirnos, sí; pero, no con su sangre, sino con sus conceptos y enseñanzas de amor y superación, de amor fraterno realizado en la convivencia humana; con esa doctrina que enseña el camino hacia la perfección mediante el propio esfuerzo.

Jesús redentor, sí; pero no con su sangre, no con su muerte, sino con su doctrina de amor. Si observamos como norma de vida las enseñanzas del Maestro Jesús, incomprendido en su época y todavía hoy, seremos redimidos. Seremos redimidos por nosotros mismos, por nuestro propio esfuerzo, porque ésa es la Ley. ¡No nos engañemos con espejismos!

Y por último, os diremos que, vibrando en amor, las fuerzas negativas no podrán dañaros nunca, aunque os ataquen. Pues, como expusimos en la lección anterior, esa sintonía vibratoria forma un campo magnético protector contra toda influencia maligna.




SEBASTIAN DE ARAUCO