viernes 30 de enero de 2009

CONGRESO NACIONAL DE ESPIRITISMO 1981

EVOLUCIÓN DE LA MEDIUMNIDAD

Varias son las motivaciones que en principio han impulsa­do a la organización de este Congreso. Entre otras, el que los espíritus españoles nos conozcamos, para crear lazos fraternales de unión y hermandad, o para estrechar más aquellos que ya existieran anteriormente. Es por esto que se ha elegido como lema de este Congreso el de la "UNIFICACIÓN ESPIRITA NACIONAL—.

Nos mueve además, el deseo y el deber de intercambiar experiencias con otros grupos hermanos, siendo esta la idea fundamental por la que nos hemos reunido, y la forma más práctica y directa de hacer que resurja y avance el espiritismo' en España.

Es necesario conseguir la conjunción de todos los espíri­tas; conjunción que debe de nacer al ardor de esa llamita que a pesar del tiempo y de los obstáculos no se ha apagado, cual es, la de nuestros ideales espíritas; conjunción que debe de conse­guirse con la aportación de todas aquellas vivencias y experien­cias, que nos han permitido llegar hasta hoy y que hemos de saber ofrecer y recibir.

INTRODUCCIÓN

¿Existe la evolución? ¿Cómo se aprecia la evolución? Es un hecho evidente que la evolución se efectúa en todos los ni­veles de la vida. La apreciación del proceso evolutivo se realiza gracias a la observación, análisis, razonamiento y asimilación de nuevos conceptos de verdad; conceptos que se nos van pre­sentando a lo largo de nuestro progreso espiritual.

Todo proceso evolutivo precisa de un comienzo y un de­sarrollo de la labor, siempre orientado hacia metas más eleva­das. Es obvio, que si bien todo forma parte de un mismo con­junto, en el transcurso del proceso se van a transformar ambien­tes y actitudes, que son los que le van a dar forma y dimen­sión a ese principio. Es evidente que el espiritismo encuadra perfectamente dentro de la Ley de Evolución, por lo que está regido por sus mismas directrices.

Apoyándonos en la realidad de esta Ley, intentaremos dejar expuesto con la mayor claridad posible, un nuevo con­cepto en la clarificación de hermanos desencarnados. Al in­dicar que exponemos un "nuevo concepto", no pretende­mos adjudicarnos la primicia de tal suceso, pues nos cons­ta que existen otros grupos espíritas que lo practican, no sólo en España, sino allende las fronteras.

El Espiritismo es la doctrina que disciplina las diferen­tes formas de contacto con el "más allá". Una de estas for­mas, quizá la más importante, son los trabajos mediúmnicos encaminados a dar comprensión a aquellos hermanos desen­carnados que deambulan por el astral, entorpecidos y entor­peciendo. Asimismo, mediante estas sesiones se eliminan los ambientes de negatividad, transformándolos en apacibles, con­siguiéndose una mejora tanto física como psíquica de los encarnados, al apartarles la perturbación que nos envuelve.

Como podemos observar, estos objetivos están encamina­dos a procurar la mejora espiritual tanto de encarnados como de los desencarnados. Dichos aspectos son precisos de valorar y tener en cuenta, para apreciar los fines y fundamentos de esta ponencia.

Teniendo en cuenta el proceso evolutivo, del cual el espi­ritismo no está exento, analicemos las siguientes consideracio­nes:

¿Necesariamente los trabajos mediúmnicos están llama­dos a permanecer siempre sujetos a las mismas normas y directrices?

Si en toda actividad material se buscan y consiguen fórmulas para un mayor rendimiento, ¿por qué en el terreno puramente espiritual, donde existen muchas menos limitaciones de toda índole, van a tener tan escasos recursos que no tengan opción a un progreso en sus actividades?

—Si uno de los objetivos es el de favorecer a los desencarna­dos, ¿no habría un medio de acelerar este proceso y con­seguir así, la clarificación de mayor número de hermanos?

—Si fuera posible esta situación, ¿cómo se desarrollaría el trabajo? ¿Cómo actuarían los médiums? ¿Qué labor desa­rrollarían los asistentes? ¿Se requeriría una preparación especial o diferente a la conocida? ¿Quiénes compon­drían y qué se precisaría para la formación de un grupo de trabajo de estas características?

Si admitimos el postulado evolutivo que contiene la doc­trina espirita, deberíamos considerar que en "principio", estos trabajos, al igual que otros aspectos espíritas, son susceptibles de transformarse.

Ahora bien, conociendo las singularidades de la doctrina, es deber ineludible, analizar y tener evidencias tangibles de ese proceso renovador. Antes de dar crédito y apoyo a esa idea, es preciso plantearse seriamente el estudio minucioso, detallado y consecuente de esa nueva situación, apreciando lo que de positivo pueda encerrar e interpretando el espíritu de la pala­bra "evolución".

(Continua el próximo mes)

L.G.M.

viernes 23 de enero de 2009

PALABRAS DE ALIENTO

!!Decídete¡¡


Los seres que triunfan en la vida, en cualquier aspecto, son los que tienen la audacia de decidirse a salirse del anonimato, ya en su trabajo, en sus hogares, en la ciencia en donde sea. ¿Porque no te decides a ser mejor?


Decídete
a adentrar en tu alma y reconocer tus faltas.

Decídete a corregir tus errores y reconocer que no eres infalible.

Decídete a aceptar que hay otros dignos a ser imitados.

Decídete a aceptar lo que la vida te ofrece.

Decídete a no exigir de los demás lo que no puedes darte.

Decídete a amar todo cuanto te rodea.

Decídete a aceptar a tu familia como es.

Decídete a gozar en tu trabajo.

Decídete a pensar que nada puede derrotarte.

Decídete a olvidar tus penas y escuchar las de otros.

Decídete a ordenar tu vida.

Decídete a disciplinar tu horario.

Decídete a vivir sin precipitaciones.

Decídete a no perder en tiempo en tonterías.

Decídete a reconocer tu insignificancia.

Decídete a no estar criticando y juzgando los defectos de otros.

Decídete a tener voluntad para llegar a la meta que te has trazado.

Cuando te hayas decidido a esto, harás dado un gran paso de ascenso hacia tu felicidad y la de todos cuantos te rodean, porque sentirás tu vida llena de paz y ellos sentirán como un aroma la fragancia que exhalaría tu decisión de ser mejor.


domingo 18 de enero de 2009

REENCARNACIÓN

OLVIDO DEL PASADO (3)

Ahora, veamos cómo se efectúa el fenómeno psíquico del olvido de las vidas pasadas y del periodo o períodos de vida en el plano extrafísico, antes de cada renacimiento.

La memoria de la vida presente está en la mente del psicosoma o cuerpo fluídico del Espíritu, la cual conserva todo individuo al cruzar el umbral del Más Allá. Y la memoria de las demás vidas, está en la Mente Superior o Mente del Espíritu, conocida como la mente subconsciente

en el campo de la psicología. Cuando el Espíritu reencarnante toma contacto con la materia, con la persona que va a ser su madre en la nueva vida (haya escogídola o asignádosele), se verifica una contracción de las vibraciones magnéticas del psicosoma o alma, como fue explicado en el capítulo anterior, oscureciéndose todas las imágenes contenidas en el cerebro del psicosoma. Y una vez el Espíritu haya penetrado en el cuerpecito de la naciente criatura, su capacidad vibratoria queda de inmediato reducida a la de la materia, más lenta. Tal estado se acentúa más, a medida que el Ser se ve precisado a usar del nuevo cerebro físico que le aisla, durante su existencia humana, del fondo subconsciente donde están grabados sus recuerdos.

La personalidad anterior de ser espiritual, se borra para manifestarse la nueva, en el grado que haya desarrollado sus facultades mentales y anímicas, en sus pasadas vidas. Y esas facultades comienzan a manifestarse ya desde la infancia, según podemos apreciar en los niños de hoy.

REMINISCENCIAS

La capacidad intelectual y volitiva de ciertas personas, la sensibilidad de ciertas otras para apreciar las bellezas de la vida, son demostraciones fehacientes del grado de evolución del Espíritu que les anima. Pues, éste trae a su actual existencia conocimientos que ya posee, por haberlos adquirido en vidas anteriores y en su vida espiritual en el espacio, en el intervalo de una a otra existencia terrena; así como sensibilidad, por un mayor desarrollo de la facultad sensorial del Alma.

Vemos ya en los Diálogos de Platón (Fedón o del Alma) la contestación de Sócrates a Simmias: «-Y si luego de haber tenido estos conocimientos antes de nacer, y haberlos perdido después de haber nacido, llegamos enseguida a recordar esta ciencia anterior, sirviéndonos del ministerio de nuestros sentidos. que es lo que llamamos aprender. ¿no es esto recobrar la ciencia que teníamos, y no tendremos razón de llamar a ésta Reminiscencia?».

Aun cuando las personas no son' conscientes de los conocimientos adquiridos a lo largo de sus experiencias humanas y espirituales, estos permanecen siempre en el subconsciente y gravitan en la formación de la mentalidad de la nueva personalidad. De aquí que, nos encontremos a veces con personas extraordinariamente dotadas para determinadas ciencias y artes.

Todo cuanto se aprende bien en una vida, sirve para la siguiente, porque el subconsciente retiene, lo aprendido. Pero, como no está grabado en el nuevo cerebro, no se recuerda. Sin embargo, no bien una idea o concepto ya conocido de su vida o vidas anteriores le es expuesto, lo comprende con mayor facilidad que otros.

La facilidad con que algunas personas asimilan ciertos estudios, es debido a su anterior conocimiento sobre ellos, es para ellas como un repaso; mientras que a otras, les es dificil y trabajoso, por ser algo nuevo.

Esa afición de algunos hacia las artes, la música, las letras o las ciencias, ¿de. dónde creeis que proviene? ¿De dónde proviene, en algunos niñosy jóvenes, esa predisposición a la pintura, que sin haber aprendido como niños, ya pintan y dibujan y con asombro de sus mayores? ¿Y a la música, a la literatura, a la escultura y demás; mientras a otros les es sumamente difícil y apenas llegan a la mediocridad?

Meditemos sobre ésto, y encontraremos la ley de los renacimientos claramente demostrada en estas inteligencias precoces. En un Pascal, matemático y filósofo, que a los 12 años descubrió la geometría plana, escribiendo a los 16 su primer tratado «Dos Ordenes dentro del Universo» y a los 18 años inventando una máquina de calcular. Un Rembrandt que pintaba magistralmente antes de saber leer. Un Mozart, dando su primer concierto a los 5 años, componiendo partituras a los 7 y dirigiendo una orquesta de maestros a los 1 1 años. Teresa Milanollo (1827-1904) que tocaba violín a los 4 años de manera tan perfecta, que Belliot dijo que debió haber aprendido antes de nacer.


SEBASTIAN DE ARAUCO

Nota: Publicado en Amor paz y caridad Nº 19 febrero 1984 del libro "3 enfoques sobre la reencarnación"


sábado 10 de enero de 2009

PÁGINA POÉTICA

Progreso Espiritual


Mecido por el arrullo

del aire primaveral,

nace el tallo de la rosa

que convierte su capullo,

por proceso natural,

en la flor mas, primorosa,

mas gentil y mas hermosa

de la flora terrenal.


Con instinto inigualable,

del gusano miserable

que se arrastra por el suelo,

surge radiante y hermosa

la pintada mariposa

con ansias de luz y cielo.


Por el aire se pasea

y alegre revolotea,

luciendo las lindas galas

que Dios pintara en sus alas

y nuestra vista recrea.


Las flores y mariposas

rivalizan por igual

en cumplir muy afanosas

con la Ley Universal;

pero el hombre, torpe y vano,

siendo, el rey de la Creacion,

es egoista, inhumano

y duro de corazón.


Si Dios le ha querido dar

una clara inteligencia,

un corazón para amar

y una intima conciencia,

¿por que el hombre se obstina

y mira con insolencia

esa dádiva divina?


Si Dios al hombre le ha dado

los dones mas superiores

que a los insectos y flores,

¿por que el hombre se ha olvidado

que en la Ley Universal

aquello que se haga mal

tiene que ser liquidado?


Si los insectos y flores,

siendo seres inferiores,,

cumplen muy bien su misión,

yo no se por que razón

somos los hombres peores.


En plan ,espiritual,

¿por que el hombre se estaciona

y a veces no evoluciona

como fuera natural?


En mi modesta opinión,

se lo impiden con frecuencia,

el orgullo y la inconsciencia

que le obcecan la razón.


Tened limpias las conciencias

y cumplid vuestros deberes,

que la vida de placeres

trae muy malas consecuencias.


Sé cariñoso y humano

y vive sin egoísmo,

y piensa que cada hermano

forma parte de ti mismo.


Esta idea de hermandad

el evangelio predica,

y en esta idea radica ,

el bien de la humanidad.


Trabaja por merecer

progreso espiritual,

porque has de comparecer

al mas alto tribunal.


Perdona hermano que insista

en la idea de progreso,

pero el buen espiritista

tiene que pensar en eso.


E l mundo está desquiciado

y en continuo desatino,

vosotros tened cuidado

y elegid bien el camino.


Aunque el camino sea duro,

pensad que la vida es corta,

y lo que mas nos importa

es conquistar e l futuro.


Pues el espíritu humano,

si ha sabido trabajar

con esfuerzo sobrehumano,

puede el vuelo levantar

buscando la luz radiosa,

como lo hiciera el gusano

convertido en mariposa,


Si e l espíritu se afana

en trabajo provechoso,

puede tener un mañana

mas feliz y venturoso,


Admitid de buena gana

estos consejos que os doy,

porque es muy corto "este hoy",

y es muy largo "aquel mañana".


(Poesía recibida mediúmnicamente

por FRANCISCO MARÍN).



martes 6 de enero de 2009

RECORDANDO EL PASADO

RENOVACIÓN

El espiritualismo moderno descansa sobre testimonios universales, apóyase en hechos experimentales observados en todos los puntos del globo por hombres de las más diversas condiciones, entre quienes se encuentran sabios pertenecientes a todas las grandes universidades y a muchas academias célebres. Gracias a ellos, a pesar de sus vacilaciones, se ha visto poco a poco arrastrada a interesarse en el estudio del mundo invisible.

Crece de año en año el número de experimentadores; sucédense unas a otras las investigaciones, y siempre los resultados han venido a confirmar las afirmaciones precedentes. De tales observaciones, multiplicadas hasta lo infinito, se han desprendido una certeza: la supervivencia del ser humano, y con ella, las más precisas nociones acerca de las condiciones de la vida futura.

Por el atento estudio de los fenómenos, por la comunicación permanente establecida con el más allá, el espiritualismo moderno viene a reafirmar las grandes tradiciones del pasado, las enseñanzas de todas las grandes religiones, de todas las filosofías elevadas, en lo que de una causa reguladora del Universo. Les ha prestado una sanción definitiva. Cuanto anterior a él fue hipótesis y especulación del pensamiento, fue después un hecho reconocido tal.

Ha hecho más el espiritualismo. Con toda esa suma de estudios e investigaciones proseguida durante medio siglo, con todos los hechos y con todas las revelaciones que de ellos derivan, ha constituido una enseñanza nueva, enseñanza despojada de todo formalismo oscuro o simbólico, de fácil acceso, aun para los más humildes, y que abre a los eruditos y a los pensadores varias perspectivas acerca de los grados más elevados del humano conocimiento, acerca de la concepción de un ideal superior.

Tal enseñanza puede satisfacer así a los espíritus más refinados como a los modestos; pero va dirigida sobre todo, a los que sufren, a los que gimen bajo el peso de la gravosa carga de las pruebas difíciles, a todos los que tienen necesidad de una fe que les sostenga en el camino de la Vida, en sus trabajos, en sus dolores.

El espiritualismo moderno responde a esas necesidades ingénitas en el alma humana. Con la ley de las existencias sucesivas nos presenta la Justicia regulando el destino de todos los seres, con lo que desaparecen las gracias particulares y los privilegios, la redención de la sangre por un justo, los desheredados y los favorecidos; todos los espíritus que pueblan la inmensidad, ya diseminados por el espacio, ya morando en mundos materiales, son hijos de sus propias obras: todas las almas, sea que animen cuerpos carnales, sea que esperen ulteriores reencarnaciones, proceden de idéntico origen y están llamadas al mismo porvenir. Distínguenlas sus méritos, las virtudes adquiridas, no otra cosa; pero todas pueden elevarse por sus esfuerzos y recorrer la vía de los perfeccionamientos infinitos. Todos esos espíritus, encaminándose hacia un fin común, forman una sola familia subdividida en numerosas agrupaciones simpáticas, en asociaciones espirituales, de las que la familia humana es una reducción o un reflejo, y cuyos miembros se siguen una a otros y se asisten mutuamente a través de sus múltiples existencias, viviendo alternativamente la vida terrestre y la vida libre de los espacios, para volver a reunirse tarde o temprano.

Siendo ello así, la muerte ha perdido ya ese carácter lúgubre y terrorífico con que hasta hoy se la ha revestido. Todas nuestras existencias se entrelazan formando un conjunto único; la muerte no es más que el tránsito, el paso de una a otra: para el hombre de bien, puerta de oro que abre ante sus ojos horizontes cada vez más hermosos.

Con el materialismo, la fraternidad era no más que una palabra; el altruísmo, una teoría sin raíces y sin alcance alguno. Sin el porvenir, el hombre había de concretar forzosamente su atención en el presente, y a los goces que en él puedan tener satisfacción. Si es la muerte el fin de todo, ¿a qué imponerse privaciones que nada habrán de compensar? ¿Para qué la virtud y el sacrificio si todo acaba en la nada?

Resultado inevitable de tales doctrinas había de ser el desarrollo del egoísmo, febril ansia de riquezas, la preocupación exclusiva por los placeres materiales, lo que equivalía al desencadenamiento de las pasiones. A impulsos de esos hálitos destructores, las nociones de moralidad, de fraternidad y de solidaridad que el nuevo espiritualismo se presenta a restaurar y consolidar.

Nuestra época, impelida a la duda y a la negación por las exageraciones teológicas, perdía de vista esa idea salvadora. El espiritualismo experimental le devuelve la fe perdida, apoyándola sobre bases nuevas e indestructibles.

LEON DENIS


Nota: Publicado en “La luz de la Verdad”. Barcelona 1912.

viernes 2 de enero de 2009

LEYES UNIVERSALES

MENTE, ALMA Y ESPÍRITU



Estudio breve de estos tres aspectos. Mente espiritual y mente humana.

Alma espiritual y alma humana. Manifestación del Espíritu.



La personalidad del ser humano es una representación del Espíritu en el plano físico. Pero, dado la baja vibración del cuerpo físico, el Espíritu apenas puede manifestar sus potencialidades. La capacidad intelectual del ser humano, de la personalidad, es muy reducida en comparación a los elevados poderes del Ego espiritual, cuando está independizado de la materia. Por ello, la personalidad humana es una representación parcial tan sólo de la personalidad transcendente.



De acuerdo con el programa de este curso, daremos a conocer algunos aspectos del cuerpo psíquico o astral, que actúa de unión o factor intermedio entre el Espíritu y el cuerpo físico, para la manifestación del primero en el plano físico. Pues, dada la intensidad vibratoria del Espíritu, éste no puede manifestarse directamente en el plano físico, donde debe actuar para su evolución. Por ello, tiene que valerse de cuerpos intermedios, que el mismo Espíritu conforma de la substancia astral con el poder de su mente. Dicho de otro modo, el Espíritu o Ego superior, es incapaz de recibir directamente las vibraciones del mundo físico; por lo que necesita las envolturas intermedias, o que forman lo que conocemos como alma humana.



Y esa alma humana o cuerpo astral, que actúa como fuerza cohesiva de la estructura orgánica compuesta por trillones de células, recibiendo del Espíritu la energía necesaria; tiene la misma forma y configuración del cuerpo físico. Comprende en sí dos aspectos bien definidos:



1.-Mente psíquica, condicionada para recibir el pensamiento y demás facultades del Espíritu.

2.-Cuerpo sensorial y emocional, que contiene las facultades del alma humana.



La primera de estas dos, permite recibir al Espíritu las manifestaciones del plano físico, así como transmitir las sensaciones espirituales a la personalidad. Y la segunda, para transmitir a la personalidad esa energía estimulante que recibe del Espíritu; o sea, la facultad necesaria en el plano físico, sin la cual la personalidad carecería de entusiasmo para las realizaciones.



Esto es lo que venimos indicando en las lecciones anteriores, como mente humana y alma humana, que conforman el cuerpo psíquico o cuerpo astral, que es el cuerpo de manifesta­ción al pasar al mundo psíquico o astral, al que todos vamos al fallecimiento del cuerpo físico-orgánico. Y es entonces que, al desprenderse definitivamente el Espíritu con sus cuerpos, el cuerpo físico ya no recibe la energía del Espíritu ni la fuerza cohesiva del cuerpo psíquico; comenzando enseguida la desintegración por el procedimiento denominado putrefacción.



Así como el cuerpo físico está formado con materia orgánica que se renueva constantemente; así el cuerpo psíquico está formado con material astral, y ésta de la energía universal emanada de la Divinidad Creadora, energía que adquiere diversos aspectos y formas, según la orientación impartida por la facultad creadora de la Mente espiritual. Y de esa energía astral el Espíritu plasma la forma de su cuerpo psíquico o periespíritu, según el padrón mental existente en sí mismo. Por su naturaleza magnética, el cuerpo psíquico es afectado grandemente por las vibraciones emanadas de otras mentes, encarnadas o desencarnadas, así como por los pensamien­tos de la propia mente y también por los sentimientos de la persona misma.



Ahora, necesario es conocer que, en nuestra persona­lidad existen dos aspectos bien definidos, además del aspecto físico, que es el que apreciáis solamente. Ellos son el aspecto espiritual y el aspecto psíquico.



En el aspecto espiritual, el Espíritu o Ego superior, que es vibración intensa y energía sutilísima, carece de forma, ya que procede de más allá del astral, donde la Vida tiene otras manifestaciones diferentes a las de la 4ª dimensión (astral) y 3ª dimensión (física); si bien, puede plasmar la forma o formas a voluntad en los mundos que le toque vivir. Y conforma en sí dos aspectos: mental y sensorial, los cuales denominaremos Mente espiritual superior y Alma espiritual superior. En la Mente espiritual superior, residen las facultades intelectivas, raciocinativa, creativa, volitiva y rectora o directriz; así como también la memoria de todo lo bien aprendido y adquirido por el Espíritu en sus pasadas existencias humanas, que forman la memoria espiritual o subconsciente, y de donde viene toda la inspiración. Y en el Alma espiritual superior, “envoltura” sutilísima, no astral, reside la facultad sensorial solamente, que es la que percibe y manifiesta las bellezas y los senti­mientos elevados; porque vibra siempre en sentimientos y deseos de bien que pocas veces el alma humana deja manifestar, apegada como está a las sensaciones materiales. Naturalmente, más o menos según el grado de evolución alcanzado por el Espíritu.



En el aspecto psíquico, descrito antes, reside la mente psíquica, que denominamos mente humana, conocida también como mente consciente; y que actúa como receptora de las vibraciones de la Mente espiritual, donde reside la capacidad de inspiración. Y simultáneamente actúa también como receptora de las vibraciones del plano físico y psíquico (astral). Y así como la Mente espiritual superior se manifiesta a través de la mente psíquica o mente humana, ésta se manifiesta a través del cerebro, y sirve de “archivo” o memoria del conocimiento adquirido en la vida presente. O sea la denominada mente consciente.



Residen también, en el aspecto psíquico, las facultades sensorial y emocional, descritas anteriormente, y a las que denominamos alma humana. Y a través de la primera facultad sensorial, el alma espiritual superior puede percibir las bellezas y sensaciones del plano físico y psíquico, en el grado de sensibilidad alcanzado o desarrollado.



El Alma superior, cuando está encarnada, siente muchas veces el peso de su envoltura carnal, que la persona percibe como insatisfacción, melancolía de algo, que pocos logran identificar y responder a esa sensación o ansia que les produce inconformidad con el medio ambiente en que se halla. Aquellas personas ya un poco más evolucionadas, comienzan a identificar esa sensación como un ansia de liberarse de algo y buscar la verdad de la Vida, impelidos por el deseo de satisfacer esa ansia íntima que el Alma siente. Y en otras, esa ansia se manifiesta en el deseo de darse a los demás. Es también esa sensación de nostalgia que ciertos adolescentes sienten, ya que es la edad en la que el Espíritu comienza a manifestarse.



Si analizáis con detenimiento vuestros sentimientos y sensaciones, descubriréis con facilidad la diferencia entre lo que emana de vuestra alma espiritual superior y lo que emana de vuestra alma humana inferior.Corresponde al alma humana todos aquellos sentimien­tos relacionados con los aspectos humanos y materiales, que impulsan a las realizaciones de las conveniencias humanas, así como deseos que incitan a la búsqueda de placeres inmediatos. La atracción del sexo, por ejemplo, el deseo de riquezas y poder, de lujos y apariencias, etc., son el efecto y manifesta­ción del alma inferior humana. En cambio, la atracción y encanto que se siente hacia las bellezas de la Naturaleza, en las bellas expresiones artísticas y musicales, así como el ansia de cooperar en toda acción de bien; son sensaciones que responden a las manifesta­ciones del alma superior, espiritual. Y esas sensaciones que como humanos percibimos, son vibraciones de color, forma y sonido, que el alma superior percibe, y que recuerda a la mente superior lo que ya conoce en el espacio; y ese recuerdo conmueve el Alma produciendo esa emoción dulce y a veces nostalgia.



Toda inspiración viene del Ego superior, al que suele denominarse el dios interno. El ego humano solamente conoce lo que su mente ha aprendido en la vida actual, a través de los sentidos y grabado en el cerebro psíquico interpenetrado en el cerebro físico. El estudio, las experiencias y todo lo que se aprende bien, va quedando grabado en ese cerebro psíquico o mente humana. Y cuando esas experiencias y aprendizaje es intenso, pasan a la Mente espiritual (subconsciente) que se enriquece y queda permanente, y servirá para las siguientes vidas humanas y manifestaciones del Espíritu en sus diversas actuaciones. Pero, cuando el aprendizaje o estudio se hace a medias, no se pasa a esa Mente espiritual; y de aquí el motivo de tantas equivocaciones. No obstante, esas equivocaciones serán menos si recurrimos al Ego interno que en nosotros existe (al subconsciente en el aspecto mental) que contiene la sabiduría adquirida en las múltiples vidas pasadas. Los valores intelectuales son el cúmulo de las múltiples experiencias y aprendizaje en las diversas vidas del Espíritu en el plano material y también en el plano espiritual. Esas inteligencias destacadas de nuestro mundo, son el acervo de las experiencias y aprendizajes en las luchas planetarias.



Las genialidades, inspiraciones, etc., son manifesta­ciones del Ego superior, cuando logra poder manifestarse en la personalidad. Lo que acontece es que, con la mente obstruida por los asuntos humanos de baja vibración, a más de una alimentación inadecuada que impide un mejor funcionamiento de las células cerebrales; la vibración superior rara vez logra penetrar en el cerebro y manifestarse. De aquí la necesidad de sutilizar las células cerebrales, mediante una alimentación menos tóxica, más natural, y sutilizar el cerebro psíquico o mente, manteniendo una constante armonía vibratoria en nuestras relaciones humanas, comenzando en el hogar.



La armonía vibratoria de la mente y alma humana, es de grandísima importancia y transcendencia para una mejor manifestación del Ego superior, del Espíritu. Necesario es ir sutilizando y purificando los deseos y sentimientos, a fin de que el cuerpo psíquico o alma pueda ser más receptivo a las vibraciones del Espíritu, y éste pueda manifestarse con mayor intensidad para una personalidad más eficiente; a fin de aprovechar la vida presente para avanzar en el empinado camino de la evolución. No nos dejemos dominar por el comodismo y la desidia. Realicémonos interna y externamente, a fin de no estancarnos, de no quedarnos rezagados en el camino del progreso. Pues cuando la persona se deja vencer por el comodismo o la desidia y no se realiza, se estanca y el Espíritu no progresa, lo cual es motivo de sufrimiento para éste; sufrimiento que se refleja en la personalidad, en esos estados psíquicos depresivos, o de inconformidad, desasosiego, hastío, etc., productores de infelicidad.



Y por último, debéis conocer que, cuando el cuerpo físico duerme, el Espíritu se desprende con su cuerpo psíquico, y pasa a gozar de la libertad a una o más de las esferas del astral de la tierra, para recuperar energías, ya que no podría soportar permanecer siempre aprisionado en el cuerpo físico. Y esas energías espirituales, varían mucho en cada ambiente o plano astral.



Y los espíritus más adelantados, con misiones importantes, suelen atravesar el astral de la tierra, para otras dimensiones espirituales, y vivir durante esas horas en que el cuerpo físico dormita, la vida espiritual y adquirir conocimientos, así como recibir energías para continuar la realización de su destino. Y para tal efecto se desprende de su cuerpo astral, el que recupera al volver al plano físico.


SEBASTIAN DE ARAUCO