viernes 27 de febrero de 2009

CONGRESO NACIONAL ESPIRITA 1981

DESARROLLO DEL TEMA

Analizando un poco las diferentes etapas por las que ha pasado el espiritismo, desde que fue codificado hasta el presente, podremos observar que, tanto la intencionalidad de los trabajos mediúmnicos como su desarrollo y ejecución, han variado ostensiblemente. Nos explicaremos: en los comienzos del espiritismo, la idea de asistir a una sesión mediúmnica, comportaba más una curiosidad, un deseo de participar en algo novedoso, que un anhelo eminentemente espiritual. Ciertamente debía de ser así en aquellos tiempos para ganar adeptos y que se apreciara su realidad, pero no es menos cierto, que en los tiempos actuales se tiene conceptuada la sesión mediúmnica de esclarecimiento, como algo más espiritual, más trascendente, más serio y digno que en sus inicios pudieran interpretar muchos de sus seguidores.

Era preciso que se admitiera y propagara el sentido estrictamente espiritual, y no curioso y fenoménico, para que creándose un clima ambiental apropiado, se preparara una nueva etapa que nos permitiera practicar la caridad con nuestros hermanos desencarnados, de una forma más activa y sentida.

Esto demuestra, que si bien lentamente, se ha ido modificando el sentimiento y la actitud que debe de prevalecer en todo trabajo mediúmnico.

Sentado ya el ideal que nos debe de movilizar en estas sesiones, falta por dilucidar quién desarrolla y realiza la mayor parte de la labor, si los encarnados o los guías espirituales. Aquí muy posiblemente, estemos todos de acuerdo al coincidir que son ellos, nuestros protectores, los que preparan y asumen la mayor responsabilidad. En este caso, la sesión mediúmnica es un proceso por el cual sensibilizamos nuestros sentimientos, pues formamos parte de un conjunto, contribuyendo a dar esclarecimiento y esperanza a unos seres que lo precisan: quedando bien aclarado que nuestra colaboración, si bien importante y precisa, queda por debajo de la que desarrollan aquellos que se encuentran en esa otra dimensión.

Entonces, si nuestro trabajo se reduce a servir de puente entre los dos planos, a la vez que engrandecemos nuestros sentimientos caritativos, ¿no podría ser que, existiendo un motivo poderoso, nuestros guías intentaran acelerar el proceso de esclarecimiento, para que se pudieran clarificar muchos más hermanos necesitados? Puesto que son ellos los que planifican y realizan el trabajo más arduo, ¿no sería posible que nuestros protectores encuentren los medios oportunos para que se realice mejor esta labor?

Ahora pasaremos a exponer qué motivación puede existir, para que sea necesaria una modalidad de trabajos mediúmnicos realizados con más rapidez y eficacia.

En estos tiempos estamos escuchando por diferentes fuentes de información, que se avecina una transformación al planeta. Los espíritas no estamos indocumentados a este respecto, pues nuestras fuentes de información espiritual, nos proporcionan aquello que cada uno de nosotros precisamos conocer para nuestra preparación moral.

Estamos en los tiempos apocalípticos, y por tanto, debemos de prepararnos para soportar y salir airosos de todas las turbaciones espirituales y desenfrenos materiales. Hemos podido constatar, como día a día, existe más negatividad por doquier. Negatividad que nos afecta y nos causa problemas, tanto de orden psíquico como físico. Esto se produce como consecuencia del desalojo de hermanos del astral inferior, en su preparación para abandonar el planeta e incorporarse a su nueva morada. En esta sacudida, estos hermanos ignorantes de la realidad espiritual, acentúan su presión sobre los humanos, desequilibrándolos, por lo que se precisa de un trabajo más continuo, rápido y eficaz por parte de las fuerzas positivas, para 'evitar que nos veamos impelidos hacia las tinieblas.

Era preciso tener más aislados de la negatividad, a todos aquellos seres encarnados que deben de realizar una misión espiritual, por pequeña que parezca; era necesario que la luz se proyectase con más claridad sobre toda aquella área que la precise. Conforme se está desarrollando ahora el trabajo mediúmnico, si bien se está haciendo bastante, es poco el fruto que se consigue, debido al desalojo de las posiciones del astral. Es preciso una nueva técnica que nos proporcione una mayor eficacia.

Entonces, teniendo ya una motivación apremiante y una necesidad de incentivar el proceso evolutivo de los trabajos de esclarecimiento, es razonable pensar, que llegado el momento, fuesen surgiendo grupos que ajustasen sus esfuerzos a estas necesidades.

Vamos a exponer con el mayor de los cuidados y máximo rigor, nuestro punto de vista y experiencias, respecto a esta nueva forma de desarrollar un trabajo de esclarecimiento, a través de médiums de incorporación. Esta modalidad, en su composición de grupo, reúne las mismas características que el sistema "generalizado", centrándose las variantes en la forma del esclarecimiento y la duración del trabajo.

En las sesiones mediúmnicas, el médium da paso a aquel hermano necesitado de comprensión y lucidez, siendo adoctrinado por la persona más apropiada del grupo, hasta que convencido de su nuevo estado, deja la materia de la que se sirve y se encamina hacia su nueva morada.

En la modalidad actual, los hermanos pasan por el médium, pero no precisan ser adoctrinados, es decir, no hay ninguna necesidad de hablarles para que comprendan su nuevo estado. De esa tarea se encargan aquellos colaboradores espirituales, que oportunamente realizan con ellos un trabajo especial de adoctrinamiento.

Con relación a la clase de hermanos que se clarifican, debemos de especificar, que no son especiales en ningún sentido, sino que siguen siendo los que habitualmente se clarificaban en cada reunión, incluso los más entorpecidos. La modalidad estriba en que primeramente son clasificados en grupos, según su afinidad por los guías espirituales.

Mediante esta nueva forma de esclarecimiento y dado que los desencarnados están brevísimo tiempo incorporados al médium se puede realizar mucha más labor en un plazo de tiempo más corto.

Los médiums que desenvuelven este tipo de trabajo, precisan de una preparación previa de los hermanos superiores, que les permita el acoplamiento con su nueva línea de actuación; pero hay que aclarar, que esta labor no está limitada solamente a unos cuantos "privilegiados", sino todo lo contrario. Casi todos, por no decir todos los médiums de incorporación, están llamados a poder actuar en esta nueva línea. Como es lógico, es imprescindible que el médium deba razonar y admitir este nuevo proceso, para circunscribirse a esa otra concepción de una sesión espirita.
En estos trabajos mediúmnicos, desempeña un papel relevante la facultad de "elevación". Este tipo de facultad no es nueva, si bien puede ser que pase desapercibida su presencia, ya que su localización sólo puede ser efectuada por videntes que profundicen. Su cometido estriba en recoger todos los pensamientos aunados de los reunidos, con juntándolos y dándole un mayor realce y potencia a esa vibración amorosa, emitiéndolos hacia planos superiores con el fin de atraer más hermanos colaboradores y las consiguientes energías benefactoras que ayuden a realizar un trabajo más armónico.

Los asistentes a la reunión o grupo, desempeñan una labor realmente importante, pues es mediante su concentración en pedido de ayuda a "lo Alto—, cuando se producen esas vibraciones amorosas que armonizan y equilibran a encarnados y desencarnados.

La actitud que deben de adoptar todos los componentes de la reunión es de -la máxima responsabilidad, en cuanto al conocimiento del trabajo y su trascendencia. Por eso mismo, el componente de un grupo de trabajo de estas características, debe incentivar al máximo el proceso depurativo de sus imperfecciones morales; debe de estar pendiente de sus pensamientos, deseos y acciones para no desequilibrarse emocionalmente. Sin este requisito, se traiciona a sí mismo y perjudica el esfuerzo de los demás, ya que en el momento de elevar nuestras peticiones a "Lo Alto—, no se va a conseguir con la fuerza necesaria; situación que pueden aprovechar aquellos espíritus burlones deseosos de molestar y entorpecer todo trabajo espíritu.

La duración del trabajo es quizás uno de los síntomas más apreciables, ya que estando todos los componentes del grupo en buenas condiciones espirituales, su tiempo de duración se acorta ostensiblemente. Dependerá de la cantidad de hermanos que se tengan que clarificar y sobre todo de la elevación de pensamientos que se consiga, para que la duración de la misma varíe, pues, la armonía de los presentes facilita sobremanera el desarrollo de dicho acto.

Como podemos apreciar, mediante este sistema, todavía se precisa más de la armonía y equilibrio interno, así como de la conjunción de ideales y sentimientos de todos los partícipes. De esta forma, se crea una auténtica familia espiritual terrena, en la que la paz, el amor, la comprensión y la tolerancia, sean sus reflejos constantes.

(Continua el próximo mes)


L.G.M.


lunes 23 de febrero de 2009

PALABRAS DE ALIENTO


ABORTO NO REALIZADO


El embarazo vino en un momento inoportuno, recordaba Laura.


Vino en una ocasión impropia e incluso representaba varios riesgos.


La salud debilitada, problemas familiares, el desempleo....

Su primer impulso fue el aborto. Tomó algunas infusiones, algún "té" recomendado, que en vez de solucionar, la dejaron aún más débil.


Recuperada, buscó a una de esas personas que arrancan, aún en el vientre, el llamado problema de las madres que no desean llevar adelante la gestación.


Aquel día, la partera estaba enferma y había faltado.


Laura regresó a su casa preocupada, mil situaciones le pasaban por la mente.


Por la noche, se acostó y aunque le costó dormirse fue vencida por el sueño.


En su sueño vio un hermoso joven pidiéndole algo que, a la mañana siguiente no supo definir. Durante todo el día no logró apartar esa imagen de la mente, por lo que se olvidó de su embarazo.


La noche siguiente volvió a soñar con el mismo joven, pero se despertó con la agradable sensación de un dulce y tierno "muchas gracias" .


Era como se aún viera sus labios pronunciando palabras de agradecimiento, mientras de su corazón irradiaba una paz indescriptible.


Renunció al aborto.


Enfrentó todo, superó todos los riesgos y salió victoriosa...


Hoy, transcurridos 23 años del episodio, oye consternada su hermoso y joven hijo pronunciar, desde el púlpito de la solemnidad de su graduación, ante una extasiada multitud:

"...Agradezco sobre todo a mi madre, que me alimentó el cuerpo y el espíritu, dándome no sólo comida, sino cariño, compañía, amor y, principalmente, vida."

Y, mirándola a los ojos, el hijo pronunció, en un tono inconfundible: "muchas gracias"

Ella no dudó un instante siquiera. Fueron las mismas palabras, dulces y tiernas de un sueño, hace 23 años...


***

La mujer que niega el vientre al hijo que Dios le confía, se niega a sí misma la oportunidad de oír el canturreo alegre del niño indefenso rogándole cariño y protección.


Pierde la oportunidad de dar a luz a un espíritu sediento de evolución, que ruega por una oportunidad de reencarnar, para que juntos superen dificultades y estrechen lazos de amistad y afecto.


Si tú, mujer, estás viviendo la misma situación de Laura, refléjate en su ejemplo y permítete ser madre.


Permítete sentir, dentro de algunos meses, el agradecimiento en el mirar del pequeñito que te ruega el calor de tu regazo y una oportunidad de vivir.


Concédete la alegría, dentro de algunos años de adornar tu cuello con la joya más valiosa que hay sobre la tierra: los frágiles bracitos de un niño, con un abrazo cariñoso diciéndote:


"Gracias mamá, por haberme permitido nacer y crecer, y formar parte de este mundo negado a tantos hijos de Dios."


¡Piense en eso!


Todos nosotros volveremos a nacer un día...


Si continuamos negando oportunidades de reencarnación a los espíritus con los cuales nos comprometimos antes de nacer, quizás nos estemos negando la oportunidad de una madre o un padre en el futuro.


¡Pensemos en eso!


(Periódico "Caridade" de mayo/junio 97 pág. 3)

sábado 21 de febrero de 2009

REENCARNACIÓN

OLVIDO DEL PASADO (4)



Como fue explicado al exponer el proceso psicológico del olvido del pasado, el ser encarnante comienza la nueva vida con un cerebro virgen, como un libro en blanco. Y a través de su vista y su oído, comienza lentamente a distinguir y conocer su nuevo ambiente. Y a medida de su crecimiento, va surgiendo paulatinamente del subconsciente, su capacidad, manifestándose en forma de aptitudes y tendencias, las cuales suelen denominárseles: inclinaciones congénitas.


La facilidad con que unos niños aprenden ciertas materias en el colegio y la dificultad de ciertos otros, es el resultado de adquisiciones anteriores grabadas en el subconsciente, que comienzan a aflorar en una mayor facilidad de aprendizaje. Y así podremos comprender el origen de esos “niños prodigio”, que son el asombro de muchos.


El genio es un largo e inmenso esfuerzo en el orden intelectual; y la bondad es conquistada en una lucha secular contra las pasiones y atracciones inferiores, y en las vidas de dolor, en las cuales el alma se purifica y sensibiliza.


¡Quién pudiera quitar a los hombres esa venda que hace enaltecer en demasía cada vida, otorgándole el cariz de única y de inigualable! El culto a la vida material, además de retardar grandemente el progreso del Espíritu, crea en el individuo angustia y temor a la llamada muerte. Y de aquí, ese correr loco hacia los placeres de los sentidos o apego excesivo a las cosas materiales.


NIÑOS PRODIGIO


El siglo XVI nos ha dejado el recuerdo de un poliglota prodigioso: Santiago Chrichton, que Scaliger o Escaligero (José Julio) denominaba: un “genio monstruoso”. Era escocés, y a los 14 años, había conquistado el grado de maestro. 


El joven Van del Kerkhoeve, de Brujas (Bélgica) que, falleció a los 10 años y once meses (12 de agosto 1873) dejando 350 pequeños cuadros, de los cuales, algunos -dice Adolfo Siret, miembro de la Academia Real de Ciencias, Letras y Bellas Artes, de Bélgica (en su Dictionnaire Historique des Peintres des Toutes les Ecoles)- “habrían podido ser firmados por Díaz (Gumersindo), Salvador Rosa, Corot, Van Goyen.


Guillermo Hamilton (1788-1856) estudiaba el hebreo ya a los tres años de edad, y a los siete años poseía conocimientos más extensos que la mayoría de los candidatos a la Agregación, era la admiración de cuantos le rodeaban, hasta el extremo de que un astrónomo irlandés decía de él:  «Yo no digo que será, digo que es el primer matemático de la presente época ».


Alfredo Trombetti, el célebre «Pico de la mirandola», hijo de una familia boloñesa, pobre. Aprendió el francés y el alemán en la escuela primaria tan rápido, que al cabo de dos meses leía a Voltaire y a Goethe. Aprendió árabe, con sólo leer «La vida de Abd-el-Kader», escrita en dicha lengua. A los doce años aprendió solo y simultáneamente, el latín, el griego y el hebreo. Después siguió estudiando lenguas vivas y muertas, y se asegura que llegó a dominar más de 300 idiomas. Fue profesor de filología hasta su muerte.


Y por último, citaremos al famoso niño español, Pepito Arriola (José Rodríguez Arriola), nacido en Betanzos (Coruña) en 1896. Cuando aun contaba dos años, repitió en el piano una jota que acababa de escuchar a su madre, y poco después era presentado en un concierto en Madrid. 


Escuchemos el relato de su madre, cuando el Dr. Charles Richiet, de la Academia de Medicina de La Sorbona, lo presentó en la asamblea general del Congreso Internacional de Psicología, de París, en 1900: «El niño tenía, poco más o menos, dos años y medio, cuando descubrí por primera vez, y fue al azar, sus actividades musicales. En dicha época -dice la madre- un amigo mío me envió una de sus composiciones, la cual me gustó tanto, que muy a menudo la tocaba al piano. Es probable que el niño prestase atención, pero yo no me apercibía de ello. Un día por la mañana, oí tocar en el piano desde mi aposento, aquel mismo aire, pero con tanto dominio y ajuste, que quise saber enseguida quién era el intruso que se permitía tocar el piano en mi casa.»


«Entré en el salón y vi a mi pequeñuelo, solo y tocando el mismo aire. Estaba sentado en su asiento elevado, en el cual se había encaramado sin ayuda, y al verme, se echó a reír diciéndome: ¿toco, mamá? Creí que había allí un milagro.


A partir de aquel momento, el pequeño Pepito se puso, a tocar sin que le diera lecciones, tanto los aires que yo tocaba, como los que él mismo inventaba. Muy pronto fue bastante hábil, sin que pudiera decirse que hiciera milagros; para poder, el 4 de diciembre (1899), cuando todavía no había cumplido los tres años, tocar ante un numeroso auditorio compuesto por músicos y por críticos. El 26 de diciembre, o sea, a los tres años y doce días, tocó en el Palacio Real de Madrid, ante el rey y la reina Madre. Aquel día tocó seis composiciones musicales de su invención, que fueron bien recibidas.»


«No sabe leer ni escribir todavía, trátese de música o de alfabeto; pero, a veces, se divierte escribiendo aires musicales, bien entendido que esta escritura no tiene ningún sentido.»


Nota: Continúa el informe, pero dado su extensión, no lo incluimos completo.



SEBASTIAN DE ARAUCO


Nota: Publicado en Amor paz y caridad Nº 20 febrero 1984 del libro "3 enfoques sobre la reencarnación"



martes 17 de febrero de 2009

PÁGINA POÉTICA

LA HUMILDAD

La Humildad es una flor
de exótica procedencia,
nacida de la prudencia,
la modestia y el pudor.

Es muy rara en estos pagos,
pocas veces se la encuentra,
porque su acción no se centra
del aplauso en los halagos.

No frecuenta los salones
de la frívola elegancia,
si no que tiene su estancia
en los buenos corazones.

Como la sutil violeta,
vive oculta en la espesura,
y cuando se la procura,
siempre se muestra discreta.

Movida por la virtud,
sólo vive para el bien,
sin importarle el desdén
de la humana ingratitud.

Y cuando se la provoca,
no se inmuta ante el dolor,
pues la fuerza de su amor
todas las iras sofoca.

Siempre modesta y sencilla,
discreta a más no poder;
se hace admirar y querer
porque consuela y no humilla.

Es mansa como la brisa,
es dulce como la miel,
y sabe apurar la hiel
con angélica sonrisa.

No ciñen lauros su frente,
ni mancillan sus blasones
las falsas adulaciones
ni la soberbia insolente.

Su linaje es inmortal,
tiene raíces divinas,
pues prefiere las espinas
a las rosas del rosal.

Dios te bendiga, Humildad,
por la gracia de tus dones,
que inflama los corazones,
de amor, ternura y bondad.

Dios te bendiga y corone
tu frente de rosas bellas,
y al que no siga sus huellas,
que le ilumine y perdone.

Que los hombres te cultiven
en sus fríos corazones,
y calmen de sus pasiones
la tempestad en que viven.

Pues sólo por ti la Vida
se mejora y se embellece,
y el corazón se engrandece
cuando de ti no se olvida.

JOSÉ MARTÍNEZ

domingo 8 de febrero de 2009

RECORDANDO EL PASADO

LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD

LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD: he aquí tres palabras que constituyen por sí solas el programa de todo un orden social que realizaría el progreso más absoluto de la humanidad, si los principios que las mismas representan pudieran recibir entera aplicación. Pero veamos los obstáculos que en el estado actual de la sociedad se oponen a ello, y busquemos el remedio en vista del mal.

La palabra FRATERNIDAD, en su rigurosa acepción, resume todos los deberes del hombre respecto de sus semejantes. Fraternidad es lo mismo que decir: desinterés, abnegación, tolerancia e indulgencia; es, en una palabra, la caridad evangélica en toda su pureza, y la aplicación de la máxima " amar a los demás del mismo modo que quisiéramos ser amados ". El egoísmo es el opuesto de la fraternidad, pues al paso que ésta dice " uno para todos y todos para uno ", el primero dice simplemente "cada uno para sí". Por lo expresado se ve que esas dos cualidades son la absoluta negación una de otra; y que mientras el egoísmo siga siendo la plaga dominante de la sociedad, el reinado de la verdadera fraternidad será imposible, porque cada uno querrá la fraternidad para sí y no para hacer partícipes de sus beneficios a sus semejantes, y si acaso lo hace, será después de haberse asegurado que aquel acto ha de redundar en provecho propio.

Considerada la fraternidad bajo el punto de vista de Su importancia para la realización del bienestar social, se ve que es la base de éste, porque sin ella no podrían existir formalmente ni la libertad, ni la igualdad, que brota de la fraternidad, como la libertades consecuencia de la fraternidad y la igualdad juntas.

En efecto: si suponemos una sociedad de hombres bastante desinteresados y bondadosos para vivir fraternalmente, entre ellos no habrá privilegios ni derechos excepcionales, pues de otro modo, no existiría verdadera fraternidad, Tratar a su semejante de hermano es tratarle de igual a igual; es desearle cuanto uno desea para sí, y en un pueblo de hermanos, la igualdad será la consecuencia de su modo de obrar en relación natural de sus sentimientos, y se establecerá por la fuerza de las circunstancias. Pero, siendo el orgullo otra de las plagas de la sociedad, mientras no se le destruya del todo, será un obstáculo para el reinado de la verdadera igualdad.

Hemos dicho que la libertad es hija de la fraternidad y de la igualdad, pero debe entenderse que aquí hablamos de la libertad legal y no de la libertad natural, que de derecho es imprescindible para toda criatura humana , desde el salvaje hasta el hombre civilizado. Viviendo los hombres como hermanos, con idénticos derechos y animados de un sentimiento de benevolencia mutua, practicarán entre ellos la justicia, y no tratarán de causarse daño ni perjuicio alguno, y no teniendo, por lo tanto, absolutamente nada que temer unos de otros, la libertad estará asegurada, porque ninguno tratará de abusar de ella en perjuicio de sus semejantes. Pero como no es posible que ni el egoísmo, ni el orgullo , deseosos de ejercer su dominio eternamente, consientan en el entronizamiento de la libertad que los destruiría, se sigue de aquí, que los enemigos de la libertad son a la vez el egoísmo y el orgullo , así como ya hemos demostrado que lo son también de la igualdad y la fraternidad .

La libertad supone la confianza mutua, y ésta no puede haberla entre individuos movidos por el sentimiento exclusivista de la personalidad, que quieren ver satisfechos sus deseos a costa de sus semejantes, lo cual motiva que unos individuos estén recelosos constantemente de los otros. Temerosos siempre de perder lo que ellos llaman sus derechos, hacen que su existencia se consagre a la dominación. y éste es el motivo por el cual esos tales pondrán constantemente obstáculos a la libertad e impedirán su reinado mientras puedan.

Estos tres principios son, pues, solidarios unos otros, y se apoyan entre sí, de suerte que sin su reunión, el edificio social sería incompleto. La fraternidad, practicada en toda su pureza, ha de ir acompañada de la igualdad y la libertad, porque de otro modo ya no sería verdadera fraternidad. La libertad sin la fraternidad es la rienda suelta a todas las malas pasiones, es la anarquía y la licencia; al paso que con la fraternidad, es el orden, porque el hombre no puede hacer mal uso de su libertad, Practicar la igualdad sin la fraternidad conduce a idénticos resultados, porque la igualdad quiere la libertad.

Aquellos que sueñan con esa edad de oro para la humanidad deben, ante todo, asegurar La base del edificio por medio de la fraternidad en su más pura acepción; pero no crean que basta decretarla o inscribir aquella palabra en una bandera; es menester que esté en el corazón del hombre, y ya se sabe que el corazón del hombre no se cambia con meros decretos.

¿Es posible la destrucción del orgullo y del egoísmo? Nosotros decimos rotundamente que sí, porque de lo contrario sería preciso señalar un término a la humanidad. Que el hombre crece en inteligencia es un hecho indiscutible. ¿Ha llegado ya al punto culminante que no se pueda traspasar ? Basta, para toda respuesta, comparar las épocas de una misma nación. ¿Por qué, pues, habría llegado antes el límite del progreso moral que el del intelectual? La aspiración de un hombre hacia un orden de cosas mejor que el actual, es un indicio cierto de la posibilidad de llegar a él. A los hombres amantes del progreso toca, pues, el activar este movimiento por el estudio y la practica de los medios que se crean más eficaces.


ALLAN KARDEC

domingo 1 de febrero de 2009

LEYES UNIVERSALES


RELACIÓN DE LOS SENTIMIENTOS CON LOS PENSAMIENTOS
Y ESTOS CON LAS ACTUACIONES


Comencemos por conocer y comprender que, los pensamientos y sentimientos son formas de energía; energía psíquica y energía espiritual; son vibraciones que emanan de las mentes y de las almas de los seres humanos, encarnados y desencarnados, cuya intensidad varía según el grado de desarrollo evolutivo de esas mentes y esas almas.

Como fácilmente podéis comprender en vosotros mismos, la mente nunca está quieta sino en constante función, general­mente ocupada con pensamientos no controlados. Debemos ser conscientes que, cuando pensamos estamos vibrando, estamos emitiendo ondas, pensamientos, con un grado de energía en proporción a la fuerza impartida por la mente y con un alto poder de atracción por afinidad. Cuando comprendáis bien este aspecto de la vida, os será más fácil comprender el por qué y el cómo de muchas cosas, que hasta ahora pueden haber sido misterio para alguno de vosotros.

Son pocas las personas que conocen cuan poderosa es la mente y la fuerza del pensamiento, así como su incidencia sobre las actuaciones ya que, según pensamos así actuamos. Y muy pocas, poquísimas, son las que conocen la influencia enorme que los pensamientos y sentimientos ejercen sobre el funciona­miento glandular y el sistema nervioso, reguladores de la salud; a más de la influencia que ejercen sobre la configura­ción del alma. Las formas, pensamientos que se plasman continuamente en los centros cerebrales, producen sustancias imponderables para la rudeza de los sentidos físicos; pero, de gran influencia en el sistema nervioso y glandular, llegando a acelerar o retardar la producción hormonal normal, con las consiguientes consecuencias.

Pero, son aún menos las personas que conocen el poder creador y destructor de los pensamientos que, al unirse a otros emitidos por otras mentes que funcionan en la misma tónica vibratoria, forman grandes cúmulos en el espacio que en un momento dado pueden descender sobre cierto sector de la humanidad, atraídos por la misma frecuencia vibratoria de otras mentes, con el consiguiente efecto, bueno o malo, según su naturaleza.

Muchos de los éxitos en la vida, así como muchas de las desgracias que sufrimos, son causadas por nosotros mismos, porque las atraemos con nuestra actitud mental. Necesario es conocer que, de acuerdo con la actitud mental que adoptemos frente a la vida, así será la vida para nosotros. Si mis pensamientos son de pesimismo, o por una actitud mental desacertada, dejo invadir mi mente por pensamientos deprimen­tes, ruines o de temor, por ejemplo; yo mismo estaría creando unas condiciones mentales depresivas que amargarían mi vida. Más aún, si mi mente se coloca en una actitud sórdida, fría y antipática, estaré conformando (mentalmente) un mundo antipáti­co, frío y de amargura; y me incapacitaré para triunfar en la vida y gozar de un más amplio y dilatado mundo que otros viven; porque, la mezquindad de mi actitud mental, no podrá establecer contacto con ese mundo, mientras no cambie de actitud mental. Pues, los pensamientos sostenidos atraen, por ley de vibración y afinidad, el material psíquico para su manifestación. No olvidéis que, lo que está presente en la mente, se manifestará en la vida; y que, cada modalidad de pensamiento produce fruto de su propia clase. Y que, cuando hay confusión de pensamientos en la mente, se experimenta confusión y desarmonía en la vida.

Las dos ramas de la psicología: estructural y experimental, nos demuestra que, temer una cosa es tanto como desearla; porque, al mantenerla en la mente por ley de vibración atraemos hacia nosotros las condiciones que tememos o deseamos, así como somos atraidos hacia ellos. De lo que se desprende, la necesidad de pensar sobre las cosas buenas que se deseen desechar, no dar cabida en la mente a las que no se deseen.

Así como protegemos nuestro hogar de la entrada de maleantes, protejamos nuestra mente contra la entrada de pensamientos nocivos, errabundos, ruines, que son enemigos de nuestra felicidad. La gran mayoría de personas que viven una vida de amarguras, son ellas mismas que inconsciente e involuntariamente, mantienen pensamientos negativos de pesimismo, temor, resentimiento, etc., altamente nocivos; amargando sus vidas tontamente, por lo que es del todo punto necesario aprender a expulsar de la mente toda clase de pensamientos negativos y sustituirlos por otros positivos.

Por ejemplo para desvanecer el pesimismo, que es generador de fracaso y miseria, basta mantener con insistencia ideales optimistas orientados hacia el éxito y hacia el bien; que transmutarán lo negativo en positivo.

Siendo así, ¿por qué no hemos de proponernos firmemente tomar una actitud mental constructiva, formar mentalmente un ideal elevado y, con la fe puesta en Dios, en ese Dios de Sabiduría, Amor y Poder, llevar a cabo ese ideal? Es asombroso el cambio que puede efectuarse en la vida de una persona. Cámbiese de actitud mental y parecerá que el mundo entero cambia; porque, en realidad, su mundo cambiará. Si queremos conquistar algo, tenemos que conquistarlo primero en la mente.

Tened bien presente que el valor engendra fortaleza y el miedo debilidad. Esto es axiomático en psicología. Del valor, nace el éxito en la vida; del miedo, el fracaso. La persona animosa y alegre, el optimista y lleno de confianza en sí mismo, irradia energía, atrayendo hacia sí las condiciones favorables para el éxito en lo que se proponga, y una vida más feliz; mientras que, el desanimado y abatido todo le sale mal, por no hacer uso de esa energía que en uno mismo existe.

Si no queréis ser víctimas de pensamientos deprimen­tes y negativos de toda índole, comenzad por rechazar todo pensamiento negativo, cultivando sentimientos nobles y elevados, pensamientos positivos y constructivos. Y una vez hayáis adquirido esa sintonía, los primeros, esos pensamientos impuros, inútiles y perjudiciales, no hallarán entrada ni cabida en vuestra mente; y os sentiréis más animosos, felices y prósperos; porque estaréis sintonizando ondas-pensamientos positivas que son energía vitalizante. Pero, no basta tomar esa actitud para que todo salga a pedir de boda. Es necesario perseverar, poniendo en acción la voluntad, que es fuerza realizadora.

Y dada la íntima relación de los pensamientos con los sentimientos, veamos algunos aspectos de estos últimos. Así como los pensamientos son producidos por la facultad creadora de la mente (humana o espiritual, los sentimientos surgen de la facultad sensorial del alma (humana o espiritual) e intensificados por la otra facultad del alma humana -la emocional-. De aquí que, un alma noble y buena, manifestará buenos sentimientos, porque vibra ya en la tónica del Amor; mientras que, un alma egoísta o ruin, manifestará sentimientos mezquinos y ruines. Cada una de estas almas está en un grado de sensibilidad diferente y también diferente es su grado de evolución; pero, mientras que la primera vive ya momentos de felicidad que esos sentimientos le proporcionan, la segunda vive una vida de amargura, consecuencial con sus sentimientos mezquinos y ruines, que la mantienen en constante desarmonía psico-física.

La grandísima mayoría de las personas que carecen de buenos sentimientos, es más bien por la ignorancia de las ventajas que éstos ofrecen; ventajas espirituales y humanas, que su egoísmo les impide ver. No viven la realidad de la vida, sino una deformación, y a consecuencia de esto, no pueden alcanzar esos estados de paz y dicha íntima por estar en constante desarmonía.

Mantengámonos en armonía. Tened presente que, la vida debe ser una constante conquista. Y para ello, necesario es vigilar y controlar los pensamientos y sentimientos. La mayoría de las personas que viven de amarguras, ellas mismas son quienes, inconsciente e involuntariamente con pensamientos negativos de temor, recuerdos desagradables, actitud pesimista, etc.; así como malquerencias, rencores, envidias, celos, resabios, etc.; amargan su vida tontamente; por lo que es completamente indispensable expulsar de la mente toda clase de pensamientos y sentimientos negativos, sustituyéndolos por los correspondientes positivos.

Por consiguiente, debemos mantener vigilancia sobre nuestro pensamiento y sentimiento, porque ellos nos llevan a las actuaciones, y porque van conformando nuestra vida humana de dicha o desdicha. Los sentimientos de amor, de bondad y comprensión, son los que debemos cultivar, son a los que debemos dar preferencia en nuestra vida diaria, ya que el Amor es generador de armonía y la armonía es indispensable para una vida más feliz. Y solo cuando estemos armónicos podremos sentir en nosotros ese estado de dicha inefable; indicación de que estamos en sintonía con la vibración de AMOR que emana de la DIVINIDAD, transcendente en el Universo todo.

Y a medida que vayamos desarrollando este sentimiento en nosotros, nuestro egoísmo ancestral, que es el causante de nuestras desventuras, irá perdiendo fuerza, debilitándose, a la vez que la desarmonía psíquica que hace la vida amarga; para dar cabida a la armonía que es connatural con el AMOR y generadora de felicidad. Esto no es una mística ni una ilusión, es una realidad práctica. Despertar vuestro YO superior y lo comprobaréis.

Y para concluir, debo llevar a vuestro conocimiento que, los sentimientos y pensamientos modifican la configura­ción del alma humana; la embellecen o afean.

Así como los sentimientos y la práctica del Amor (en sus diversas manifestaciones) embellecen el alma humana, la utilizan y capacitan para poder ascender a las moradas de felicidad, plano de dicha al pasar el umbral del Más Allá; los sentimientos negativos de egoísmo, odio, envidia, rencor, orgullo, etc., etc., la afean y hasta deforman. Y al desencar­nar arrastrarán esa alma a zonas tenebrosas de sufrimientos o abismos de desesperación. Es por ello que, por vuestro propio bien os digo: no deis cabida en vosotros a sentimientos y pensamientos negativos, malsanos; porque os arrastrarán a moradas de dolor al pasar al Más Allá. Alimentar sentimientos de amor y pensamientos elevados, constructivos, que son fuerzas armonizadoras y actuarán en vuestro favor y para vuestro bien.

SEBASTIAN DE ARAUCO