viernes 27 de agosto de 2010

CONGRESO NACIONAL DE ESPIRITISMO 1981


COLABORACIONES INTERNACIONALES

LA DOCTRINA ESPIRITA Y SUS FUNDAMENTOS 

PRECONIZANDO EL EVANGELIO DEL FUTURO 

Quien estudia Espiritismo sabe que se divide en tres partes diferentes: ciencia, filosofía y moral. 

La primera es relativa a los fenómenos y sus leyes. Es en los hechos que el Espiritismo afirma sus bases. Después surge la filosofía, que es la madre de la ciencia. Es un faro que ilumina el camino y por eso encierra gran parte de la estructura doctrinaria. La otra parte es la cúpula del edificio, o sea, la moral. Por tanto; ciencia, filosofía y moral son un todo indivisible que es preciso considerar integralmente para comprender su esencia. 

Hay quien preconiza el estudio de la ciencia, o estudio de las bases, pura y simplemente. Hay quien estudia la filosofía y quien estudia la moral. Pero si estudiásemos cada parte sin mirar el conjunto llegaríamos a conclusiones deficientes y no entenderíamos el fin del Codificador. Tenemos, pues, que estudiar las tres partes y ligarlas entre sí. Si separásemos una, las otras quedarían disgregadas. Hay, sin duda, un edificio fuerte indiferente a la crítica de los materialistas, de los escépticos y de algunas religiones que analizan todo esto a la luz de sus dogmas preconcebidos.

En el movimiento espírita hay quien preconiza únicamente el estudio de la ciencia. Les interesa las bases y no necesitan nada más. En cierto Congreso Internacional realizado en París se verificó este fenómeno. Parte de los congresistas eran científicos y hacían un análisis unilateral. Los otros, que se dedicaban a la filosofía sin atender a la I)loral, quedaban igualmente en una posición precaria. 

Claro que los hechos valen mucho, tal vez, más que las teorías, como decía Richet. Allan Kardec también afirmó que prefería rechazar noventa y nueve verdades que aceptar una mentira. Para afirmar una doctrina como ésta se exige preparación y raciocinio. Así, es lógico aceptar los hechos y fundamentar en ellos los postulados y las teorías. 

Pero el cimiento está hecho, los muros deben levantarse, el edificio necesita de una mayor estructura, que reside en la filosofía y se fundamenta en la ley de Evolución, en la ley de Causa  y Efecto y en las Vidas Múltiples. Estas tres leyes son la base del  Espiritismo. 

Cuando se está convencido de la realidad de los fenómenos se busca un camino mayor, más amplio y luminoso para afirmar . bien la convicción. Ese camino es la Moral. Hay que transformar la individualidad, base por excelencia del evolucionismo espíritao Si esta ideología sólo nos dice la certeza de la inmortalidad, es la prueba de que la muerte es la c,ontinuación de la vida para un mundo mejor; si no entrase en nuestro corazón para mostrar sendas de reforma espiritual, ¿valdría la pena estudiarla? Cualquier doctrina que no se proponga modificar el hombre en el sentido moral es innecesaria. Pero el Espiritismo apunta otros caminos de renovación continua, establecidos en su moral inamovible y por eso algunos lo califican de religioso. ¿Pero hay Espiritismo religioso? Es cierto que tiene lazos con las antiguas religiones filosóficas que eran reencarnacionistas, que tienen sus ritos, cultos y sacerdotes. Pero el Espiritismo no tiene sacerdotes, ni cultos, ni ritos. Religiones o sectas siguen caminos propios al margen de la investigación y tienen dogmas rígidos que sustentan y fieles que siguen a los sacerdotes sin razonar. 

En el Espiritismo cada cual estudia y critica a voluntad. Si un postulado estuviese en desacuerdo con la ciencia se trabajará en el sentido de armonizar para mantener su permanencia. y el hecho de decir que sea científico, ¿podrá quitarnos el derecho de estudiar la parte moral, que es la más bella, inherente a la reforma· del individuo? Nos parece que no. Personalmente, estudiamos, investigamos, meditamos y no tenemos necesidad de mayores análisis para arraigar la convicción. Tenemos necesidad todavía de reforma espiritual. Estamos dando parte de nuestro tesoro, transcendiéndonos. Otros le llaman caridad en contra de nuestra opinión. ¿y por qué buscamos caminos tan ásperos? Si nada obtenemos y continuamos mirando al frente, es porque algo nos impulsa. ¿No será aquella reforma transcendente? . 

Cuanto más ayudemos al semejante, más fortalecidos estaremos ante la falta de comprensión de los hombres, que aún no se entienden completamente. Tanto estudian y meditan y tan poco conocen del alma! 

     Los fenómenos de videncia, de telepatía, de psicometría, en una palabra, todos los fenómenos an ímicos implican la existencia en nosotros de un princicipo inmortal. Y el hombre se distancia del estudio de estos fenómenos, llamándoles a veces . ilusionismo. Con todo, la reforma individual inherente al Espiritismo llamado religioso, es factor de perfeccionamiento que es preciso considerar. 

Estamos convencidos de que no hay espiritismo religioso ni espiritismo místico. Hay sólo Espiritismo. Y volviendo al caso personal diremos que el más valioso objetivo es aliviar las escorias que nos subyugan a la materia. Por eso la parte filosófica y la moral se adaptan más racionalmente a nuestro concepto de progreso. 

Al hablar de Espiritismo recordamos siempre ciertas divergencias entre adeptos que sólo nos pueden confundir. Todo se armoniza en las doctrinas, desde que los hombres son sensatos. Es en esta circunstancia que la moral nos impulsa.

La filosofía, la ciencia y la religión son caminos que van a la fuente; pueden recorrerse en mayor o menor tiempo, pero lo que importa realmente, es la reforma del hombre, que se demuestra a través del ejemplo. 

     La palabra religión quiere decir creencia en Dios. Todos los creyentes participan de corrientes mentales o ideas que los hermanan. Dios es la convergencia, pues no se puede ser espírita sin admitir su existencia. Es premisa necesaria. Quien no pueda admitirla no comprenderá la Doctrina. Así, el espiritismo religioso abarca las ideas de unión a todo, en corcondancia con los fenómenos y la filosofía. Pero esa parte debe de ser entendida desde el punto de vista moral. Sólo así podremos elevar la doctrina a griegos y troyanos. 

Debemos, pues, estudiar y practicar las tres formas de espiritismo, sobre todo la moral. Es la cúpula del edificio, la llave maestra. 

Si el Espiritismo nada más nos diese la certeza de la inmortalidad, no valdría la pena continuar estudiándolo. Ya tendríamos la certeza. Pero nos da más que esto. Nos da la posibilidad de avanzar en la senda evolucionista, saber hoy más que ayer. 

Entonces conviene preparar la reforma. No es sólo leer obras filosóficas y moralistas o meditar en los ejemplos de la historia. Que los ejemplos nos coloquen en el surco de los moralizadores, porque moralizar en avanzar. 

La parte moral de cualquier ideología es la que da mejores frutos. Y algo más que demostrar un teorema difícil o descubrir un astro. Las experiencias atómicas y los viajes interplanetarios valen mucho, pero no contribuyen para la reforma individual, tanto más que ya se hacen oír algunas voces autorizadas en el sentido de su suspensión. Porque el mundo destruye primero para construir sobre escombros. 

El mundo camina hacia la catástrofe. Y si meditásemos en la moral de las doctrinas, ejemplificando, los hombres se entenderían y no levantarían murallas para la manutención de nacionalismos feroces. 

Las grandes convulsiones que agitan a la humanidad en que no es rara la justicia arbitraria; los conflictos inminentes que el barniz diplomático mal contempla, todo esto son señales de exterminio inherentes a los tiempos predichos en pasadas revelaciones tendentes a la renovación de la vida. 

Es sobre estos ciclos necesarios al lento progresar de la humanidad, que se presenta el Espíritu de la Verdad, que viene a enseñar a las gentes el Evangelio del futuro, sin dogmas ni absurdos. 

El Neo-Espiritualismo es la sublime escuela donde tenemos que aprender el rumbo del supremo viaje. En él encontramos la certeza de la sobrevivencia en planos más elevados, según la evolución del Yo y alivio justificado por la convicción de que tendremos muchas vidas para concluir nuestras tareas. 

La vida eterna implica ley general promulgada por el hombre. Y el evangelio del futuro. Es el neo-espiritualismo, anunciado hace dos mil años y que a través de un viento renovador apoyado en el Evangelio, se va levantando en todos los cuadrantes del globo que habitamos. 


MARIA RAOUEL DUARTE SANTOS 
PRESIDENTA DE LA F.E.P. PORTUGAL 

sábado 21 de agosto de 2010

PALABRAS DE ALIENTO

Cuando se apaga la vida…

    Estimad@s compañer@s, después de casi ocho años de lucha, en los que he ido superando, muchas veces con gran esfuerzo, cada una de las batallas a las que me he tenido que enfrentar, mi cuerpo comienza a estar al límite de sus fuerzas.

      Son momentos muy duros, ya que aceptar la muerte con cincuenta años no es tarea fácil. Pero qué otra cosa podemos hacer que afrontar esta situación como un paso más de lo que es la vida. Pienso que la decisión de aceptarla es la postura más sensata, ello te permite asumirla con una gran tranquilidad, sosiego y mucha paz, que es percibida por cuantos te rodean y les ayuda a superar con mayor entereza este trance.

      No es fácil alcanzar esta tranquilidad, pero debo de confesaros que la Asociación Española Contra el Cáncer, con sus cursos de formación al voluntariado, la relación y convivencia con tod@s los voluntari@s y sobre todo las vivencias con enfermos y familiares me han ayudado muchísimo.

     Muchas situaciones difíciles me he encontrado en las visitas hospitalarias que he realizado, donde muchas veces no sabía ni qué decir, pero bastaba coger al enfermo de la mano y ofrecerle una sonrisa. Otras sin embargo intuía que el paciente o familiar necesitaba hablar de sus miedos y dudas a los que iban que tener que enfrentarse, y aunque les aconsejaba que consultaran con los médicos o solicitaran la ayuda del psico-óncologo, muchos me decían que preferían hablar conmigo ya que se quedaban más tranquilos.

     Yo solo he sido un instrumento por el que algún ser superior, llámese  Dios o el nombre que cada un@ quiera ponerle, me transmitía mis frases de ánimo y tranquilidad, ya que ni yo comprendía muchas veces de dónde salían.

     Los que me conocéis me habéis valorado en exceso y creo que hasta por encima de mis posibilidades, pero eso es cariño y como tal, aunque con mucha humildad, os lo acepto, pero creo que todos somos poseedores de estas cualidades y solo hace falta ponerlas en práctica.
Bueno, creo que llega el momento de la despedida, un momento nada fácil os lo aseguro y sobre todo para mí, pero quiero deciros que mientras se mantiene vivo el recuerdo de un ser querido, éste siempre estará junto a nosotros.

     He tenido algún sueño en el que veía mí espíritu seguir por los pasillos de la planta 11, acompañándoos en las visitas y dando ánimo a enfermos y familiares y estoy seguro que así será.

     Muchos besos a tod@s  y mi agradecimiento por haberos conocid@, seguid realizando esta labor tan gratificante y que además se nos devuelve multiplicada cada vez que salimos de una habitación.

Manolo Mellado – Julio 2010



Nota: Esta es la carta de despedida que escribio Manuel Mellado unos dias  antes de su fallecimiento, dedicada a sus compañeros y familiares. El fue un voluntario de la Asociación Española de la lucha contra el cancer en Valencia,  sirva su ejemplo de estimulo para aquellos que  dia a dia  luchan por ofrecer a esta sociedad algo de si mismo de sus valores, de sus cualidades, de sus conocimientos, en definitiva de lo que Dios a puesto en su manos para que sea compartido con todos aquellos que puedan necesitarlo. Si todos ponemos nuestro esfuerzo en ello seremos capaces de construir un mundo mejor y mas humano.

miércoles 18 de agosto de 2010

REENCARNACIÓN

DEL SALVAJE AL GENIO

La capacidad intelectiva y volitiva de ciertos personajes de la historia, que han sido considerados genios o superhombres, no es una gracia recibida de la Divinidad, ni producto de la casualidad o herencia.

Como fue expuesto al tratar la génesis del Ego, éste contiene (en potencia, en estado latente) las facultades cualitativas de la Divinidad Creadora, cuyo desarrollo le asemejará a ELLA.

Toda criatura, sin excepción, es igual ante Dios, aun cuando esto no guste a los soberbios y orgullosos. Las diferencias, son distintos grados evolutivos, son el resultado del tiempo y el esfuerzo. El salvaje es un espíritu joven, mientras que el superhombre es el espíritu viejo, que pasó también por esa fase del salvaje.

Así pues, la distancia que separa al genio del salvaje es, el tiempo. El genio de hoy, es el salvaje del ayer que, en el devenir de los milenios, ha ido desarrollando sus facultades a través de la lucha y del esfuerzo.

El esfuerzo, por medio del cual el Ser triunfa y se engrandece, es la puesta en acción de esa energía mental, que existe en todo individuo, en mayor o menor grado, según su desarrollo, y que le lleva a las realizaciones.

A medida que el Ego va desarrollando las facultades de la Mente en cada vida, éstas le capacitan para mayores realizaciones en la siguiente. O sea que, en cada nueva existencia, el Espíritu lleva consigo el desarrollo y adquisición, tanto de la Mente como del Alma, que haya adquirido en sus existencias anteriores; así como también las taras morales e imperfecciones del carácter que no haya superado aún. Y en cada nueva existencia, siempre va adquiriendo algo de bueno: conocimientos, experiencias, bondad, etc.; y despojándose de algo malo: egoísmo, vanidad, orgullo, sensualismo, etc.; todo lo cual compone el proceso evolutivo del Espíritu.

En todo individuo existen dos fuerzas, digamos, dos naturalezas: una superior que empuja al Espíritu hacia arriba, hacia las realizaciones, hacia el progreso; y otra inferior, humana, que tiende hacia abajo, a la molicie, al «dolce far niente» y al sensualismo.

La primera, es una fuerza positiva que nos conduce hacia la cima, hacia destinos cada vez más altos, nos hace avanzar hacia lo bello, hacia el bien y la felicidad. Es la Ley de Evolución que presiona al Espíritu a ascender para progresar y avanzar hacia la meta.

La segunda, es fuerza negativa, que arrastra al individuo hacia las simas y le retarda su progreso.

En la lucha de estas dos fuerzas, siempre hay una vencedora: la más fuerte.

En las primeras fases de la etapa humana, en la cual priman los instintos, el Espíritu, fuerza positiva, pero débil aún, es vencido. No obstante, la Ley de Evolución, que es una ley sabia, conduce al Espíritu a través de las múltiples vidas humanas que, con sus obstáculos, dificultades y vicisitudes de todo género, va desarrollando sus facultades intelectuales y volitivas, creciendo, fortaleciéndose, y a través del dolor, sensibilizando su alma para percibir la belleza y sentir el amor.

A medida que el Espíritu va fortaleciéndose en la lucha bienhechora y desarrollando sus facultades, VA ANIMANDO PERSONALIDADES CADA VEZ  MAS  DESTACADAS.El aprendizaje en cada vida, le sirve para las siguientes. Y una tras otra, a través de las múltiples experiencias, se capacita y se engrandece para manifestarse en nuevas y destacadas personalidades que llamamos genios.

Venimos recorriendo desde largas edades, diversas escalas del progreso eterno, y seguiremos ascendiendo  empujados por la Ley Universal de Evolución. Siempre hay un trayecto descubierto de evolución que aguarda y atrae. A medida que avanzamos en el camino del progreso, el panorama se amplía en belleza y grandiosidad, que nos fascina y nos atrae.

En el pasado, hemos sido como los salvajes que pueblan los continentes atrasados. Lo peor de nuestro trayecto en el camino hacia la meta suprema: perfección y felicidad, ya lo hemos recorrido. Queda atrás, en la noche de los tiempos. En el porvenir, mediante la firme determinación de progresar y el esfuerzo, podremos elevarnos a la altura de los espíritus gigantes, de genios inmortales, que, cual faros luminosos, alumbran la marcha de la humanidad.

Y así, de vez en cuando encarnan en nuestro mundo los genios, y vemos que surgen personajes geniales, que son espíritus muy evolucionados, en misión de progreso de las ciencias, artes, ideas, moral; de acuerdo con el plan de las esferas siderales, para el progreso y adelanto de nuestra humanidad.

Dolorosamente, muy pocas veces nuestra humanidad facilita el cumplimiento de su misión, y en las más de las veces se dificulta, especialmente en el campo de las ideas, por las fuerzas retrógradas encastilladas en sus convencionalismos y cargadas de orgullo.

SEBASTIÁN DE ARAUCO


lunes 16 de agosto de 2010

PÁGINA POÉTICA

Vida eterna 

La Vida es una espina que se clava
en nuestros corazones al nacer
y que nos va matando poco a poco, 
para al final hacerlo de una vez. 

Y el hombre se pregunta, contrariado,
por qué la Vida invierte sus papeles 
y desde el momento que nacemos
nos somete al influjo de la muerte. 

Profunda y razonada es la pregunta
cuando del Más Allá la Luz se ignora 
y se niega de Dios la Providencia, 
al darnos una vida tras de otra. 

Cuando el hombre comprende el mecanismo, 
de la vida y la muerte las funciones, 
no rechaza el dolor y el sufrimiento, 
pues sabe que por Ley le corresponde. 

Reconoce que el alma es inmortal, 
y que una sola vida no es bastante 
para alcanzar del Bien la perfección 
y del mal y las sombras liberarse. 

Por eso es necesario que al dolor 
se le rinda tributo buenamente, 
para saldar las deudas del pasado 
y familiarizarnos con la muerte. 

Su proceso es normal, equitativo, 
no interfiere las leyes de la Vida, 
sino que las ensancha y complementa 
al ser parte integrante de las mismas. 

La Vida es una máscara de carne 
que nos oculta el rostro de la muerte 
y nos impide ver del Más Allá 
la realidad divina y transcendente. 

Si el hombre comprendiera su destino, 
el porqué del dolor que le flagela, 
no rechazara el signo de la muerte 
ni negara de Dios la Providencia. 

Procurara vivir en concordancia 
con las leyes del Bien y del Amor, 
no cerrando la mente al Más Allá 
y abriendo a la Esperanza el corazón. 

Para cuantos amamos la Verdad, 
de la inmortalidad la Luz Divina, 
que orienta nuestros pasos hacia el Bien, 
la muerte, Vida Eterna significa. 

Sabemos que por ella alcanzaremos 
liberarnos del mal y del dolor, 
de las tribulaciones de la Vida, 
y nos llena de luz el corazón. 

Al margen de las sombras del camino, 
nos sentimos seguros, confiados, 
y vamos a su encuentro sin temor, 
del Bien y del Amor la luz sembrando. 

Fomentando la Paz entre los hombres 
y el culto a la Razón y a la Verdad, 
para que se liberen del error 
y puedan ver la Luz del Más Allá. 

JOSE MARTINEZ 

Publicado en Amor Paz Caridad - Octubre 1986 - Nº 51

jueves 12 de agosto de 2010

RECORDANDO EL PASADO

(Viene del anterior)
EN LA CONMEMORACION DEL ADVENIMIENTO
DEL ESPIRITISMO MODERNO (II)

    La civilización, la cultura, no estriba virtualmente en otra cosa que en el conglomerado, en el aspecto silente y colectivo de lo que el individuo extrae de sí mismo para fijarlo en él mismo, aportándolo a la colectividad como una célula de ella.

    De aquí resulta que la generalidad o la medianía dan la tónica de toda civilización; que son los propulsores de ésta los que sobrepasan dicha tónica; y que resultan elementos retardatarios o de resistencia los que quedan en grado inferior, todo ello como si hubieran de ofrecer sabiamente la combinación de potencia y resistencia, necesaria para todo movimiento.

    En nuestro Siglo de Oro no hubo más que un Cervantes, un Garcilaso, un Lope de Vega... En el Siglo de Oro de todos los pueblos ha sucedido siempre lo mismo. y se ha dado siempre el caso de que mientras sobre un pueblo ha brillado el sol de una civilización, otros pueblos han permanecido en la penumbra o han ofrecido tonalidades diferentes de aquella misma luz.

    Esta tesis es de aplicación general y explica particularidades que ofrece en la actualidad el Espiritismo, y que conviene constatar por  lo que valga para experiencia propia y progreso general.

        En ninguna parte se ha experimentado ni se experimenta tanto como en los Estados Unidos y en Inglaterra. En Francia inició Kardec, y le han seguido sus discípulos ⎯especialmente Denis y Delanne⎯, la interpretación filosófica de los flechas. y en España tuvimos desde primera hora filósofos como Huelves Temprado, Benisia, Alberica Perón, Rebolledo... y singular y particularmente González Soriano, sin par en el día entre los escritores conocidos, y por ello pudo exteriorizandose, con asombro general, un Espiritismo tan completo, tan redondeado, si se nos permite la frase, como el que concretan los principios proclamados por el Primer Congreso Espiritista Universal celebrado en Barcelona.

    Y ahora, queridos hermanos, reflexionad un poco. El mejor servicio que podemos prestarle en este día de conmemoración al "Espiritismo Moderno" es meditar sobre estas cosas: disponernos a mantener nuestro abolengo, a cumplir como buenos; a hacernos dignos de . la causa. Hagamos el propósito, que la realización vendrá luego; pongamos en  vibración el anhelo y busquemos honradamente el modo de realizarlo, buscando dentro de nosotros mismos, y pidiendo luego a nuestros libros, a nuestros guías, a nuestros hermanos, a nuestros Cervantes y a nuestros clásicos , la ayuda que ellos nos puedan prestar.

    Los que piensan por cuenta propia suelen rechazar los llamados títulos de abolengo, porque el mérito de los tales radica en los sepulcros. Es una verdad incontrovertible. ¿Por qué ha de ser noble un don fulano, a consecuencia de descender en línea directa de don zutano, que realmente lo era? No; la nobleza, la positiva nobleza ha de ser, y no puede dejar de ser, cosa particular, cosa exclusiva de aquel que realmente sea noble en sus pensamientos, en sus palabras y en sus obras; de ningún modo de aquel que por haber heredado un apellido y un patrimonio, se crea dispensado de honrarlos con sus virtudes y con su labor cotidiana.

    Pues apliquemos la moraleja al cuento.

    Nosotros hemos heredado un apellido -el de espiritistas eclécticos y sincréticos, y por lo mismo integrales y progresivos-, y un patrimonio ideológico saneado, tal vez el más saneado de la época; pero de ningún modo seremos dignos de ellos si no los honramos con nuestro estudio, con nuestro esfuerzo, y sobre todo y ante todo, con el acrecentamiento de nuestras acrisoladas virtudes de toda orden.

QUINTIN  LOPEZ

Artículo extraído  de "La Luz del Porvenir", editada en Barcelona (Año XI, 2ª época), núm. 142 de Octubre de 1.924.
 

lunes 2 de agosto de 2010

LEYES UNIVERSALES


 EL CONOCIMIENTO 

     Comenzaremos esta exposición, advirtiendo el momento crítico en que nuestra humanidad se halla. Nuestro mundo de hoy ha llegado ya a un grado de materialismo tal, que está rompiendo las últimas resistencias del equilibrio psico-cósmico de nuestro planeta. Y roto ese equilibrio, poderosísimas fuerzas cósmicas se desencadenarán sobre el planeta Tierra, produciendo un estado de destrucción sin precedentes en la historia de la humanidad; destrucción dolorosa que sensibilizará las conciencias aletargadas y las almas endurecidas. Pero la destrucción será sólo de la forma; y de cuyo fenómeno surgirá una humanidad más espiritualizada.

    ¿Y por qué habrán de ser necesarios tales acontecimientos en nuestro mundo? Porque, los humanos no hemos vivido dentro de la Ley del Amor y demás leyes naturales, y sí en una constante violación de las mismas, a pesar de las enseñanzas dejadas por los Grandes Enviados de la Divinidad, para enseñar a la humanidad, en las diversas épocas, el modo y manera de una convivencia fraterna liberadora del dolor. 

   Dentro de la Ley que rige los mundos, existen períodos o ciclos planetarios en los cuales está planificado el desarrollo y progreso evolutivo de las humanidades y de toda manifestación de vida. Cuando la evolución de las humanidades primitivas alcanzan cierto grado de desarrollo intelectual, comienzan a encarnar en cada mundo, seres de gran evolución, que tienen a su cargo el progreso de las humanidades de esos mundos. 

   Y desde épocas pretéritas, miles y miles de años ha, vienen encarnando en nuestro mundo seres de gran sabiduría y amor, para orientar las civilizaciones por el camino recto de su evolución, y hacernos  comprender que son, los valores espirituales los que deben prevalecer sobre los instintos y las  pasiones de la carne. No obstante, la humanidad en las diversas épocas ha roto ese equilibrio, consecuencia de lo cual se produjeron grandes catástrofes, con la desaparición de continentes con sus civilizaciones y cultura. Y así, la humanidad ha tenido que comenzar de nuevo en el transcurso de los milenios, con el consiguiente retraso en su evolución.

   La Sabiduría Cósmica, que es amor y justicia perfectas, ha concedido a la humanidad de nuestro mundo varias oportunidades para que adoptase el camino verdadero  de su evolución. Y en el momento actual que estamos viviendo, hemos llegado ya al final del ciclo  planetario que comprende miles de años, en el cual la humanidad de nuestro mundo tenía que haber alcanzado cierto grado de perfección moral, indispensable para mantener el equilibrio psico-cósmico, intelectual-moral.

(continuará)
SEBASTIAN DE ARAUCO