viernes 26 de noviembre de 2010

HISTORIA DE LOS CONGRESOS ESPIRITAS

COMIENZO DE NUEVA SECCIÓN

     Con este nuevo apartado, Amor, Paz y Caridad abre una puerta al pasado de nuestros predecesores espiritas que, sin duda alguna, tuvieron que luchar contra las adversidades de aquel tiempo, esquivando todos los obstáculos y poniendo rumbo firme y seguro al barco de esta gran filosofía, que es la luz que guía y muestra el camino de la perfección y el progreso. 

     Nos faltarían palabras si intentáramos resaltar los valores que han demostrado en todos los momentos de su vida, pero algo es evidente: las obras están ahí. Ignorando la crítica, siempre siguieron adelante de una forma decidida y dinámica, con un reto constante: superar lo ya existente y perfeccionar todo aquello que no estaba lo suficientemente pulido, para encauzar esos conocimientos que desde lo Alto se han derramado siempre a la humanidad. 

    Dentro de esa expansión, cumplieron un papel importantísimo todos los congresos que se realizaron en diversas ciudades de Europa. Estos fueron desarrollando una doble función: la primera, mostrar a la sociedad la grandeza y esencia del Espiritismo, aclarando los vagos conceptos y, sobre todo, elevando la moral como norma de progreso y evolución espiritual; y en segundo lugar, como trasfondo, se encontraba la aspiración y el anhelo de fusionar a todos los espiritistas del mundo, acercando y estrechando cada vez más esos lazos de unión y compromiso espiritual. 

    En muestra a estos objetivos y tras constantes esfuerzos, surgió la Federación Espirita Internacional (F.E.I.), que fue apoyada y arropada desde un principio, pero que vio la luz por primera vez en el Congreso Internacional de París de 1.925, donde quedó constituida definitivamente. 

Concerniente a los congresos, la redacción de esta revista ha creído interesante ir extractando, mes tras mes, algunos de los más importantes que se han venido realizando desde 1.888 hasta nuestros días. 

    En estos congresos se pudieron conjuntar esfuerzos colectivos, conocer nuevas perspectivas de trabajo, rectificar errores, intercambiar experiencias personales y unificar ideas, lo cual hizo posible llevar a cabo realizaciones entre todos los espiritistas del mundo, evitando con ello el trabajo aislado, que siempre tiene más inconvenientes y aporta menos beneficios. 

    Consideramos que esta presentación, que vamos a hacer a partir del mes que viene, servirá para valorar este trabajo progresivo y engrandecer la obra ya comenzada.




REDACCIÓN


martes 23 de noviembre de 2010

LA NUEVA HUMANIDAD

INTRODUCCIÓN

     De todos es sabido la cantidad de literatura que nos está poniendo de manifiesto la transformación que viene a la Tierra. Diferentes escuelas espirituales, religiones, místicas ocultistas y esotéricas inciden en este punto con notoriedad, proclamando un profundo cambio en el mundo actual; pero, ¿a qué dará paso este cambio? Unos se inclinan por una nueva sociedad más justa y ordenada; otros inciden en un estado contemplativo. Pero si bien son muchos los que nos anuncian este cambio, pocos explican con profundidad las características de ese nuevo orden social, ya que con frecuencia los convencionalismos y las ideas adquiridas con imposición o dogmatismo les impiden aventurarse a ofrecer planteamientos básicos de futuro, por miedo a que éstos no lleguen a cumolirse. 

     Sin embargo, todos coinciden en afirmar que la nueva civilización tendrá como mínimo dos características: LA FRATERNIDAD Y LA CONCORDIA ENTRE LOS MIEMBROS DE ESA HUMANIDAD. 

    Pues bien, nuestra tarea de divulgación de cara al futuro nos exige no imponernos limitaciones a la hora de esbozar esas bases de lo que podemos considerar que será esta nueva etapa, y con el ánimo dispuesto y el único deseo de aportar nuevos horizontes que nos hagan concebir la esperanza de un futuro mejor, vamos a abordar esta tarea. 

     Es preciso enfocar el tema desde el principio, la idea de "Nueva Humanidad" está basada en el hecho de que los hombres y mujeres que la formen serán solamente aquellos que hayan tenido acceso a ella por méritos propios, y fundamentalmente en el tema que nos ocupa, méritos netamente espirituales. Lamentablemente, como hoy día podemos comprobar, la gran mayoría de los habitantes de este planeta no reúnen estas características. 

     Lo cierto y fijo, es que para conseguir implantar en este planeta lo que se ha venido denominando "el reino de Dios sobre la Tierra", tendrían que cambiar muchas cosas, y además muy profundamente. Pero ante esto podemos asegurar que el cambio se va a producir, y es más, con la profundidad y la intensidad que sean necesarias. 

    En primer lugar, el hombre tendría que cambiar su mentalidad egoísta por otra completamente altruista, donde la entrega al semejante y el desinterés hacia lo material fuera su principal pauta de conducta. 

     Un segundo requisito sería eliminar de nuestra sociedad el orgullo, que hace al hombre engreído y autosuficiente, creyéndose poseedor de toda la Verdad. Sería necesario desterrar el imperio de la imposición y la ignorancia. En definitiva, sería conseguir la humildad y la sencillez para adquirir la tolerancia y la comprensión de cara al semejante. 

   Pero para esto sería preciso e imprescindible desarrollar nuestras facultades emotivas, es decir, alcanzar el sentimiento que toda persona lleva dentro y potenciarlo al máximo, de forma que cuando cada hombre actúe, hable o realice cualquier acto de su vida, pueda transmitir a los demás de forma natural y espontánea el calor del corazón, y no la frialdad rígida y matemática del intelecto. Es preciso el corazón, porque es la base del nuevo hombre. Sin corazón no solamente no podremos superar el cambio de ciclo, sino que no nos será permitida la entrada en la nueva humanidad. 

    El hombre que desee formar parte de la sociedad del tercer milenio, ha de enseñar con el ejemplo más que con la palabra. Su constante actitud de servicio y entrega debe dar en todo momento la medida de su seguridad y convencimiento pleno de una vida transcendente. Su palabra, cuando sea necesaria, debe llegar al corazón más que a la razón, y por encima de todo, ha de estar impregnada de sinceridad, honestidad y bondad. 

    Su actuación debe demostrar totalmente el dominio del espíritu sobre la materia, un espíritu cada vez más consciente y manifestado en el plano material. De aquí que en ese momento podrán plasmarse con gran amplitud la mayoría de las facultades de la mente y de su ser espiritual, canalizando todo este conocimiento, junto al sentimiento anteriormente expuesto, hacia La consecución de los fines y objetivos que el hombre tendrá como meta en esa nueva sociedad. 

    Su relación con los demás deberá estar regida en todo momento por el respeto profundo hacia las ideas y actuaciones del prójimo, entendiendo con ello que es preciso adoptar la prudencia como fiel compañera de nuestras manifestaciones, de manera que siempre tengamos el tiempo suficiente para poder controlar y eliminar aquellas pequeñas tendencias negativas que todavía podamos llevar internamente como consecuencia de nuestro pasado. El total y absoluto control del espíritu sobre nuestra materia, hará desaparecer por completo otro de los grandes obstáculos que impiden la evolución espiritual: la rebeldía. 

    Quizás se pueda pensar que alguna de las ideas aquí expuestas forman parte de la utopía o de la ciencia ficción, pero debemos mentalizarnos do que si verdaderamente se implanta una sociedad que tenga como base principal la entrega al prójimo, nada puede parecer descabellado, y todo aquello que ahora nos parece imposible puede presentarse ante nuestros ojos como una realidad basada en la confianza y en la fe del hombre nuevo. Por ello, este hombre nuevo precisa de un importante requisito, la limpieza interior, el control de sus pensamientos y emociones, de forma que estas aptitudes sean patrimonio exclusivo de aquellos que intenten conquistarlas mediante el propio esfuerzo y no mediante privilegios ni concesiones arbitrarias. Esta limpieza interior, este equilibrio interno, deberá estar conseguido mucho antes de que sobrevenga el cambio y la transformación, de lo contrario, quedaremos al margen de participar de un mundo mejor, con todo lo que esto puede suponernos de estancamiento espiritual. 

    A lo largo de los artículos que vayan sucediéndose en esta sección, procuraremos que todos aquellos puntos que se expliquen sirvan para mentalizarnos de la urgente necesidad que tenemos de cambiar, a fin de conquistar en nosotros el amor, ganándonos a pulso un lugar en esa nueva sociedad que está esperando a todos los hombres de buena voluntad. 

A.LL.F.

viernes 19 de noviembre de 2010

PALABRAS DE ALIENTO

LA CALANDRIA

Hoy pueden ustedes escuchar una bonita historia alto contenido espiritual, narrada por nuestro amigo Juan Antonio Durante.




martes 16 de noviembre de 2010

REENCARNACIÓN


(Viene del número anterior) 

LA REENCARNACIÓN ANTE LA CIENCIA

Extraído del libro 3 Enfoques sobre la Reencarnación De Sebastián de Arauco


La Psychical Research Foundation (Fundación para Investigaciones Psíquicas) en Virginia (USA) publica un boletín trimestral denominado "THETA', dedicado exclusivamente a los problemas sobre la supervivencia después de la muerte corporal, y otros fenómenos parapsicológicos.

Tanto en es ta publicación¡ como en ''Journal of Parapsychology'', dependiente de la Universidad de Virginia, colaboran científicos de renombre, tales como: J.B. Rhine, M.D.; Dra. Louisa Rhine, M.D.; Dr. Ian Stevenson, M.D.; Dr. J.G. Prat, M.D. ; y muchos otros, dedicados a la investigación de los variados fenómenos psicológicos y parapsicológicos que vienen afectando los diversos ambientes humanos.

Y son múltiples los casos investigados con relación a la reencarnación; he aquí algunos de los libros editados sobre reencarnación:

  • "Reincarnation: A Study of Forgotten Truth" (Reencarnación: Estudio de una Verdad Olvidada), una especie de antología preparada por E.P. Walker, y reeditada por New York Hide Park, University Edition Books, New York City, 1.965, con 385 páginas.

  • -"Reincarnation: The Ring of Return" (Reencarnación: El Círculo (o rueda) de Retorno) compilado por Eva hartín, publicado en 1.963 por New York Hide Park.

  • -"Reincarnation: An East-West Antology'! (Reencarnación: Una Antología Oriental-Occidental) compilado por Joseph Head y S.L. Cranston, publicado en 1.961 por Julián Press, New York.

  • -"Reincarnation", por Edouard Bertholet, publicado en Lausanne (Suiza) en 1.943, por Pierre Genillard.

  • -"La Reincarnation des Ames selon les Traditions Orientales et Occidentales" (La Reencarnación de las Almas según las Tradiciones Orientales y Occidentales) de A. des Gerges, publicado en 1.966 en París, por Ediciones Albín huchel. Según el análisis de "TRETA", estas dos obras francesas no son antología propiamente, sino una estadística y explicación de casos acaecidos, con una extensa bibliografía.

  • -"Twenty Cases Suggestive of Reincarnation" (Veinte Casos Sugestivos de Reencarnación) por el Dr. Ian Stevenson, de la Universidad de Virginia (USA), volumen XXVI de Proceedings of The American Society of Psychical Research, año 1.966. Esta obra está recibiendo especial atención por los parapsicólogos, ya que los casos presentados son fríamente estudiados en el terreno mismo, desde un ángulo puramente científico y solamente aceptados después de haber sido plenamente comprobados.

El Dr. J.G. Prat, M.D. , catedrático de la facultad de medicina de la Universidad de Virginia (USA) y presidente de la Psychical Research Foundation (Fundación para Investigaciones Psíquicas), dice: "La cultura crea, en muchos individuos, fuertes preconceptos, ya a favor de unas ideas, ya en contra de otras. Tenemos que admitir que el concepto de la reencarnación repugna a la gran mayoría de personas que en nuestro mundo occidental se consideran cultas. Sin embargo, esto no equivale a decir que es falsa la idea de la reencarnación, del mismo modo que la creencia generalizada en otras partes del mundo, no prueba su legitimidad. A mi juicio, el método de investigación del Dr. Ian Stevenson, abre nuevos horizontes al problema de la supervivencia".

Federico W. Myers, uno de los fundadores de la Society for Psychical Research de Londres, en su magistral obra "Human Personality and its Survival of bodily Dead" (La Personalidad y su Supervivencia después de la Muerte) (1.903), en la pág. 329 expresa: "La doctrina de la reencarnación nada contiene que sea contrario a la mejor razón y a los instintos más elevados del hombre".

Y en la pág. 403, dice: "De las tres hipótesis que se proponen explicar el misterio de las variaciones individuales, la aparición de cualidades y propiedades nuevas, la teoría de las reminiscencias de Platón, me parece la más aproximada a la verdad, con la condición de fundarla sobre bases científicas, establecidas en nuestro tiempo".

"No es, por cierto, nada fácil establecer una teoría, colocando la creación directa de espíritus en fases de adelanto, tan diversas como son las en que estos espíritus entran en la vida terrestre bajo la forma de hombres".

Y en la pág. 408 afirma "...la evolución gradual de los seres en numerosas etapas, a las que no es posible asignar un límite". 

Muchos científicos de renombre en el momento actual están llegando a la conclusión de que la reencarnación es una hipótesis científica válida (otros ya la consideran como una teoría) y que contribuirá grandemente para el esclarecimiento del viejo problema humano de la sobrevivencia del alma.

Sebastián de Arauco


martes 9 de noviembre de 2010

PÁGINA POÉTICA

DIRECTRICES

Cuando en la fría estepa del sufrimiento humano
te sientas centinela de la fraternidad,
no dejes de alumbrarte con luz de las estrellas
ni apagues de tu pecho la hoguera emocional.


Que no te rinda el tedio ni embargue la apatía;
procura estar alerta, con la mirada en Dios,
y acércate al dolor de todos los que sufran,
sin distinción de raza, de credo y de color.


Comparte de los hombres los íntimos pesares,
el ansia de justicia, de amor, consuelo y paz,
y haciéndoles conscientes de sus propios destinos,
no dejes de alumbrarles con luz del Mas allá.


No fustigues sus vicios con la hiel del tirano,
sino con el ejemplo de la virtud y el bien.
El hombre se hace dócil, mas que al látigo,
al hombre que imponga sin rigores el peso de la Ley.


Acércate al altar del sacrificio estoico
e inmola en el tus ansias de goce y libertad,
para que otros puedan sentirse aligerados
del peso de sus cruces y libres caminar.


Que no te arredre el mal, ni prestes atención
a los gritos internos del ego en rebeldía;
es aDios a quien debes de ir en los demás,
dándote al corazón que amor y luz te pida.


Santifica tu hogar con la oración cristiana;
n o vendas tus favores ni hagas pregón del bien.
¡Que tus manos no sepan la una de la otra
y sean generosas y humildes a la vez!


Tu afán ha de centrarse en la dádiva interna,
en no ser paradigma de la vulgaridad;
no dar por recibir ni esperar cosa alguna,
sino por compasión y amor a los demás.


¿No sabes, por ventura, que el amor es solidario,
de todos los que sufren bálsamo redentor?
Por ello, no dejes de aplicarlo en las heridas
que sangran noche y día sin luz de redención.


El mundo es una hoguera, un astro incandescente,
donde la Humanidad del mal se purifica;
y el Bien es una fuente de luz y de consuelo
para sus pesadumbres, angustias y fatigas.


¡Son tantos los que imploran piedad, misericordia,
los que gimen al margen de toda caridad,
que todo esfuerzo humano resulta indispensable
para calmar sus ansias de amor, justicia y paz!


Tu puedes, si lo intentas, paliar sus desventuras.
Derrama de tu pecho los dones por doquier,
y veras que la Tierra deja de ser estéril,
que la virtud florece en sus yermos también.


No todo es negativo en la parcela humana;
hay huecos en la misma que llena el corazón.
Por eso es necesario permanecer alerta
y estar siempre dispuestos a darse en el amor.


Si así sabes hacerlo, de su divino germen
la siembra generosa en tu provecho harás;
te sentirás dichoso de amar y de servir,
de ser un centinela de la fraternidad.

JOSÉ MARTÍNEZ

domingo 7 de noviembre de 2010

RECORDANDO EL PASADO


     
 REFLEXIONES SOBRE EL PASADO Y EL PRESENTE

       Todos conocemos las dificultades con que tropezaron los primeros forjadores del Espiritismo y lo delicado que era dar el impulso de la primera orientación para marcar un rumbo seguro. España ha sido vivero de grandes espÍritas que, con su trabajo y ejemplo, impulsaron y extendieron la Doctrina en su nacimiento En la vida del hombre abrieron un capítulo que prometía ser brillante y constructivo, pero que al mismo tiempo, pedía gran esfuerzo y entrega.

     El espírita se basa en las realidades de la Vida para desempeñar un trabajo constructivo y alegre, en el que siempre existe el deseo de forjar en el presente un futuro más venturoso. Ellos fueron muy conscientes de cuanto esto significa, no sólo por la transcendencia de la época en que vivieron, sino por la repercusión que tendrían en las generaciones futuras.

     ¡Era la hora del trabajo que no aguardaba! ¡ El futuro de todo un Espiritismo dependía de ellos, sus realizaciones y su ejemplo! No disponían de mucho tiempo para conseguir la realización de la siembra espírita, dentro de una moderación y de un orden. Debían mostrar al mundo que les rodeaba, con sus actuaciones diarias, en el comportamiento y en las relaciones humanas, las atractivas enseñanzas y resultados del Espiritismo. La experiencia que vivieron dejó constancia de que el espírita se destaca sobre los demás, en su conducta ejemplar y alegre, y que el Espiritismo es válido para el hombre, pues mejora su comportamiento y su vida.

     Hoy, ya tenemos el legado de su trabajo y la sabiduría de sus experiencias. .Ahora, somos todos nosotros quienes hemos cogido el relevo para seguir engrandeciendo la obra espírita. Sus vivencias, sus enseñanzas y consejos dejan bien claro que para alzar al Espiritismo en esta hora llegada, es deber de todos nosotros, al igual que lo fue de ellos, reunir y reflejar dos condiciones primordiales: VOLUNTAD DE TRABAJO Y REALIZACIONES PRACTICAS. VOLUNTAD DE TRABAJO, porque sin este requisito el estancamiento es seguro. El deseo impulsador de erigir la obra espírita ha de ir acompañado con la firmeza que lo mantenga. Y esa voluntad de trabajo debe ir dirigida hacia dos objetivos esenciales: consolidación y divulgación.

     REALIZACIONES PRACTICAS, porque es preciso conseguir el máximo de trabajo en el mínimo de tiempo. No por trabajar mucho se consigue más. A veces se trabaja mucho pero ..., los resultados son mínimos porque no se elaboran realizaciones de la forma más apropiada. Comprendamos que no hay realizaciones más prácticas que aquellas que se asientan en el amor, el ejemplo y la sencillez.

     En estos momentos hay que resaltar que existe un mayor coeficiente intelectual y una mayor capacidad observativa que en el pasado. Seremos más estudiados y más observados que antes. Unos lo harán con ánimo de apoyo y otros con tentativas dañinas, lo cual representa una ventaja y una desventaja, dependiendo del enfoque que le demos los espíritas. El hecho de ser más observados concede más posibilidades de ofrecer un ejemplo esclarecedor y constructivo. Y la parte negativa viene cuando se olvida el ejemplo, pues la positiva concepción de la idea espírita queda vulnerada por esa fisura, que será más vista y más atacada. Se achacará al Espiritismo las erróneas actuaciones de los espíritas. Y, aunque comprendamos que no debe ser así, no podremos cambiar esta forma de ser del hombre. Lo que sí está dentro de nuestras posibilidades, es cambiar y moldear nuestra vida y conducta.

     Tal como está la sociedad actual, no hay mayor detractor del Espiritismo que el mal ejemplo de sus adeptos. La tremenda responsabilidad que tenemos en estos momentos, es que se exige mayor pureza en nuestras acciones; mayor comprensión del entorno que nos rodea; mayor demostración ejemplificada de los conocimientos del Amor; mayores esfuerzos caritativos y prácticos.

    Todos nosotros debemos hacer frente a tres circunstancias, que convergen actualmente en contra del anunciamiento espirita: 

    La existencia y repercusión de un ambiente contrario, al que mucho hemos colaborado algunas personas con nuestro mal ejemplo y entendimiento.

    La disgregación de ideas, objetivos y material humano, que hacen muy difícil la continuidad de un engrandecimiento, que precisa entendimiento y conjunción. 

    Y sobre todo, la falta de preparación de algunos espíritas, para afrontar con capacidad y seguridad, la realidad de unos tiempos completamente distintos y con circunstancias diferentes, que hacen necesaria la adaptación a métodos renovados.

    Es ardua y difícil, pero no imposible, la labor que debemos realizar en estos momentos para el bien del Espiritismo mundial. Es ahora, sin más demora de tiempo, cuando tenemos el auténtico deber de formar las sólidas bases del Amor; recoger, asimilar y servirnos de las experiencias de quienes nos han antecedido, para un mejor: y mayor fortalecimiento de la idea "virgen" del Espiritismo; dar el impulso que necesita para alcanzar las cotas más altas en la vida del hombre, manteniéndola entonces con firmeza, aliento e ilusión; y unificar criterios a través de la comunicación y del entendimiento.

    ¡Qué tremenda responsabilidad encierran estos tiempos, para todos aquellos que nos encontramos ante estas circunstancias! reclaman nuestras realizaciones, porque es preciso dar luz a una humanidad que camina en tinieblas, dando apoyo a tantos desvalidos ante la realidad de la Vida y los acontecimientos futuros.

    De lo Alto Nuestros predecesores cumplieron ampliamente, pues su legado evidencia una gran labor que nosotros hemos de culminar. Desearíamos, a modo de homenaje, ofrecer desde estas páginas, nuestro sentido agradecimiento.

    Para tal fin, incluiremos una nueva sección, "Historia de los Congresos Espíritas", en donde se reflejará la ardua labor de aquellos hombres tenaces que todo lo dieron en favor de una causa noble. Creemos necesario, en esta hora tan decisiva para el Espiritismo, la exhortación a todos nosotros, los espíritas, para organizar una mayor y más amplia divulgación y práctica espirita.

REDACCIÓN


martes 2 de noviembre de 2010

LEYES UNIVERSALES

FRATERNIDAD EN SERVICIO

    ¿Qué es la fraternidad?

    Diversas pueden ser las respuestas, según el sentir de cada cual. Y aún cuando este vocablo suele ser usado por algunos como pantalla para encubrir fines bastardos, la fraternidad verdadera es amor en acción de servicio.

    El Amor, que es la esencia del cristianismo y de todas las religiones verdaderas, es la base más firme y única para una convivencia humana armónica y generadora de dicha. Sólo cuando amamos a nuestros semejantes deseando para ellos lo mismo    que      deseamos      para nosotros, sólo cuando tratamos a todos como queremos ser tratados; sólo cuando vibremos en amor hacia todos y hacia todo, podremos b alcanzar la unión con la vibración de amor que trasciende de la Divinidad misma, y que al penetrar en nuestra alma espiritual irradiará energía purificadora sobre la psiquis, o alma humana, a la vez que produciendo un estado de armenia y dicha inefable.

    La fraternidad verdadera, que es amor en acción, proporciona siempre felicidad a las almas, tanto encarnadas como desencarnadas, tanto en la vida del plano físico   como    en    la    vida del espacio. 

      Porque para ser feliz, sólo es necesario amar. Una persona puede tener todos los bienes del mundo, pero si no ama, no podrá ser feliz. Esto está demostrado ya por el psicoanálisis. Porque, los bienes materiales por si solos, no pueden proporcionar felicidad; y generalmente, si llevan a la frustración amarga.

    El amor es la primera condición para vivir la fraternidad y para la conquista de la felicidad. Pero, no basta con tan sólo desear amar para ser feliz, sino que es necesario poner ese sentimiento en acción, en acción de servicio fraterno en nuestras relaciones humanas. Esto es fraternidad. Fraternidad sentida y realizada, que es cristianismo en acción.

    Por ello, es necesario desarrollar en nosotros ese sentimiento y realizarlo en nuestras relaciones humanas, para una convivencia armónica y feliz. Y esa condición mental-sensorial, no es una      utopia      sino      una realidad alcanzable. Y no es que debamos ser unos místicos, ya que vivimos en un mundo muy materializado; pero, conociendo como conocemos ya, que el objeto de la vida humana presente es el progreso espiritual, debemos vivir y actuar siempre dentro de los postulados evangélicos que de lo Superior nos están llegando y que quedan plasmados en los temas que estamos tratando.

    Sabemos que la mente y el alma humana están sometidas a la influencia del mundo material en que vivimos, y que las más de las veces son arrastradas por el camino del egoísmo, del desamor y hasta de las pasiones perturbadoras; por falta del conocimiento verdadero, cual es el conocimiento espiritual.

    Todos deseamos ser felices, de esto no hay duda, ya que con harta frecuencia vemos a las gentes correr tras los placeres o la adquisición o posesión de bienes materiales, en la búsqueda de la felicidad. No obstante,   una   vez   alcanzados esos objetivos, comprueban que nada de eso satisface el deseo intimo de su espíritu, que sufre por esos desvíos. Y es la falta del conocimiento verdadero, la causante principal del desvío por caminos equivocados que luego hay que desandar, y cuya desandadura puede costar ¡siglos y siglos! de dolor.

    Comencemos desde hoy a poner en práctica los postulados evangélicos del amor, en nuestras relaciones humanas. No nos dejemos dominar por la pereza y el comodismo. No nos dejemos cegar por el egoísmo que retarda nuestra evolución. Las oportunidades para esta práctica se nos presentan a diario, en cada momento de la vida cotidiana. Son variados los aspectos en que podemos poner en práctica esos postulados, de practicar el servicio fraterno, que contribuirá grandemente al progreso del espíritu. Y uno de los principales aspectos es divulgar el conocimiento espiritual en una modalidad razonada.

    Como   vamos   apreciando, estos temas están dedicados a la divulgación del conocimiento espiritual, libre de todo dogmatismo y sectarismo. Y hoy, más que nunca, es necesario divulgar el conocimiento que nos ayuda a liberarnos del materialismo embrutecedor, y orientarnos por el camino de nuestra propia superación. Todos podemos dar un poco de luz en este momento de descreencia religiosa. Muchas personas hay con inquietudes espirituales, con interrogantes a los que no encuentran solución; desean conocer la Verdad de la Vida; sienten en si el ansia de encontrar el camino que les libre de la duda y el error... Aquí tenemos una oportunidad de practicar la fraternidad, demostrando con amor, las ventajas del conocimiento espiritual libre de dogmatismos y sectarismos.

(continuará)

SEBASTIAN DE ARAUCO