martes 29 de marzo de 2011

HISTORIA DE LOS CONGRESOS ESPIRITAS




CONGRESO ESPIRITISTA INTERNACIONAL
 PARIS 1925 


     En 1.925, se celebró en París el Congreso Espiritista Internacional, que contó con un Comité Organizador de más de 30 miembros, presidido por Gabriel Delanne. 

       Asistieron a dicho Congreso delegaciones de más de 20 países, destacando la de Africa del Sur, en la persona de Sir Arthur Conan Doyle; Inglaterra, con una delegación muy numerosa; Costa Rica, con Don Quintín López; México, con M. León Denis; y delegaciones de E.E.U.U., Portugal, Bélgica, etc. Por parte de España, asistió el Señor Gertsh, en nombre del Centro Caridad y Libertad. 

       M. León Denis, gran escritor francés, fue elegido Presidente del Congreso. 

       En cuanto al programa del Congreso, se establecieron cinco secciones: 

       SECCION PRIMERA: EXPERIMENTACION. DEMOSTRACION. 

      Demostración de la existencia de una fuerza extramaterial en el hombre. Fenómenos mediúmnicos, sesiones espiritas. 

       SECCION SEGUNDA: DOCTRINA TEORIA. 

    Conclusiones  derivadas  de  la sección  primera: existencia del alma, evolución  espiritual,  reencarnación, etc. 

       SECCION TERCERA: FILOSOFIA. MORAL. SOCIOLOGIA. 

    Influencia del Espiritismo en el progreso de las ciencias, la filosofía, la moral, la sociología, las religiones, etc. 

       SECCION CUARTA: ENSEÑANZA. PROPAGANDA. ESTADISTICA. 

     Trató sobre los órganos de difusión, enseñanza y propaganda espirita, así como las dificultades que plantean. 

      SECCION QUINTA: EXPOSICION DE ARTE ESPIRITA. 

      Exposición de moldes, fotografías de dobles y de espíritus, cuadros mediúmnicos, etc. 

    Al finalizar el Congreso, se establecieron unas CONCLUSIONES DOCTRINALES, derivadas de las investigaciones y estudios realizados: 

    1ª Existencia de Dios, Inteligencia y Causa Suprema de todas las cosas. 

  2ª Existencia del alma, unida durante la vida terrestre al cuerpo perecedero, por un elemento intermediario llamado periespíritu, o cuerpo fluídico indestructible. 

    3ª Inmortalidad del alma, evolución continua hacia la perfección por medio de vidas sucesivas. 

    4ª Responsabilidad individual y colectiva entre todos los seres. 


*** 


     "El Espiritismo es la paz universal y la filosofía de la ciencia, de la religión y de la moral; la síntesis esencial de los conocimientos humanos aplicada a la investigación de la Verdad: la Ciencia de las ciencias".

EMILIO CASTELAR.

viernes 25 de marzo de 2011

LA NUEVA HUMANIDAD

    EL ORDEN SOCIAL (II)


  Continuando con esta exposición, que solamente intenta ofrecer algunas ideas sobre la sociedad del mañana, vamos a intentar esbozar algunos aspectos importantes que podrán florecer sin obstáculos en la nueva sociedad que espera a la Tierra a partir del tercer milenio. 

   Las organizaciones y asociaciones de todo tipo que se desarrollen en el nuevo orden social, irán encaminadas al mejoramiento social y humano, teniendo como base el desarrollo espiritual en el hombre. 

     La educación será por encima de todo espiritual, comprendiendo en profundidad la realidad de la vida y la necesidad de formar parte activa de una sociedad, que a pesar de basar sus fundamentos en la convivencia y relación mutua, guardará con absoluto respeto la intimidad y la libertad personal. 

   Una libertad alejada evidentemente de lo que aquí podemos entender como tal. Desaparecerá el libertinaje, fruto de la responsabilidad que cada cual adquirirá en sus realizaciones. Aparecerán la búsqueda incesante y el deseo de alcanzar la verdadera libertad, aquélla que es patrimonio del espíritu y que se encuentra en la emancipación de nuestro ser espiritual, elevándole hacia mayores estados de perfección y alcanzando con ello mayor sabiduría y Amor. 

    Materialmente hablando, cada uno desarrollará la función para la que esté más capacitado; mientras que espiritualmente no existirán barreras ni impedimentos de ningún orden que obstruyan el desarrollo del individuo, llegando cada cual, mediante su propio esfuerzo, hacia donde desee llegar. 

     La libertad individual de cada uno, estará basada en el libre albedrío que cada espíritu posee ante la ley divina y que, indudablemente, aumenta o disminuye en función del grado de responsabilidad que cada uno posee por propia evolución. No existirán, por tanto, barreras sociales o políticas que constriñan esta libertad individual. 

    Al no existir ya el peligro de destrucción del planeta y desaparecer por completo el carácter belicoso del hombre de la Tierra, se nos permitirá entrar en contacto con mayor frecuencia con mundos paralelos, es decir, con civilizaciones más adelantadas que la nuestra y que podrán ayudarnos tecnológica y materialmente en el desarrollo de esta sociedad futura. 

    Desde este momento, nuestro planeta formará parte de la relación universal de mundos que por su evolución les es permitido el contacto y la ayuda mutua entre sí, conociendo las singularidades y la evolución de otros mundos que pueblan el Universo y que se vuelcan a ayudar a aquéllos que, después de un proceso de transformación importante como el de la Tierra, necesitan reconstruir nuevas bases de convivencia y participación social. 

   Si bien tendremos esta importante ayuda en el terreno material, socialmente nos darán ejemplo de organización, al tiempo que espiritualmente nos ofrecerán también su experiencia y ayuda. 

   Otro de los importantes aspectos de los que tendremos mayor información, y a los que hoy apenas tenemos acceso, serán todo lo concerniente al desarrollo de las facultades del espíritu. Debido a la limpieza moral de esta nueva humanidad, podremos tener un mayor contacto con el plano espiritual. Este hecho facilitará ostensiblemente nuestra labor en el mundo, y nos capacitará para evolucionar de una forma más rápida y progresiva. 

   Por otra parte, los espíritus que poco a poco, generación tras generación, vayan poblando la nueva Tierra, irán experimentando un progreso gradual y continuo, teniendo menos entorpecimientos materiales para corregir todo aquello que todavía quede en nosotros en cuanto a imperfecciones. No creamos tampoco que en este nuevo estado habremos alcanzado la perfección, ni mucho menos, será entonces cuando el trabajo será más arduo, más constante y sobre todo más importante. Pero contaremos con la ventaja de que la maldad habrá desaparecido de nuestro planeta, y que la única lucha que habremos de sostener será con nosotros mismos, con nuestras tendencias imperfectas que todavía llevamos arrastrando desde hace muchas existencias. 

   Tendremos a nuestro favor un ambiente propicio, una ayuda mutua por parte de todos los que nos rodean, espirituales y materiales, y de esta forma la ilusión y el trabajo será cada vez mayor, en base al deseo central de todos por alcanzar las más altas cotas de convivencia armónica y espiritual. 

N. A. L.

martes 22 de marzo de 2011

PALABRAS DE ALIENTO

NO ESTAS DEPRIMIDO ESTAS DISTRAIDO
Por Mariano Osorio.

viernes 18 de marzo de 2011

REENCARNACIÓN


Extraído del libro 3 Enfoques sobre la Reencarnación de Sebastián de Arauco
(Viene del número anterior)
De los 1.382 trabajos realizados por el Dr. Cannon y su grupo de psiquiatras, tomamos tan sólo dos, extractán­dolos:
-       Un hombre de negocios de demostrada capacidad, sufría durante toda su vida fobia de altura, un temor muy acentuado de descender de lugares altos, por lo que decidió someterse a examen y tratamiento. Sometido a hipnosis, y por el procedimiento de "regresión de memoria", reveló que, siendo un general chino en una vida anterior, cayó de una gran altura, falleciendo en dicho accidente, con lo cual fue posible hallar el origen de su fobia. Encontrada la causa de su complejo, éste fue superado.
-       Una señora con cuarenta años de edad, aquejada de algunos complejos, fue sometida a hipnosis, y le fue sugerido "volver atrás" en períodos de diez años, a partir de agosto de 1.925. Le fue preguntado qué aconteció el diez de agosto de 1.915, a lo cual respondió que se hallaba en Londres, pasando a describir las escenas que presenció del movimiento de tropas (primera guerra eu­ropea). Continuando en esa regresión, se llegó al día de su nacimiento y dijo: "todo está oscuro". Retrocediendo, describe el sonido de la sangre en el útero materno, así como que "se sentía conectada a su madre por una luz brillante y por una especie de lazo lumínico". Continuando en esa regresión, dijo que se hallaba en un ambiente de paz y de radiante belleza, con otros seres, en la espera del nacimiento. Retrocediendo, retrocediendo, describió una vida anterior, en la cual había sido esclava en la antigua Roma. Se le examinó en historia de Roma de aquél tiempo (de la cual nada sabía en su actual personalidad) pero que en hipnosis describía con lujo de detalles la ciudad de Roma durante su tiempo y explicó donde estaban los baños públicos. Llegó al punto de la desencarnación de esa vida, y acusando una intensa emoción, explica que se ve con las manos atadas a la espalda y ofrecida en sacrificio a los cocodrilos.
El Dr. Cannon sostiene que, a través del estudio de los 1.382 casos registrados por él, ha llegado a admitir la realidad de la reencarnación, muy a pesar suyo. Asimismo, aclara que, ninguno de esos casos habían demostra­do estar fuera de la vida terrestre por menos de cien años.
Entre los investigadores europeos actuales, destaca el Dr. Resart Bayer, psiquiatra y presidente de la Sociedad Turca de Parapsicología, quien tiene un archivo con más de 150 casos comprobados y debidamente documentados, entre los muchos investigados, de presunta reencarnación.
- El Dr. Bayer refiere: "Los estudios sobre los casos de personas que presentan síndromes de aparente psiconosis en algunos de sus aspectos, o relatos de una presunta vida precedente, son investigados exhaustivamente y rechazados todos aquéllos que no ofrezcan pruebas de absoluta seguridad. Yo, personalmente -dice- he llevado a cabo investigaciones por más de diez años y algunas en colaboración con el psiquiatra norteamericano, Dr. Ian Stevenson, desde hace muchos años. Hemos recogido decenas de testimonios y fotografías que pronto serán objeto de una comunicación científica nuestra, en el próximo Congreso Internacional de Parapsicología a celebrarse en Norteaméri­ca.
(continuará)

SEBASTIAN DE ARAUCO


martes 15 de marzo de 2011

PÁGINA POÉTICA

AMOR Y PAZ


¡Que hermosa es la vida,

cuando se la vive en paz

y los humanos se esfuerzan

por comprenderse y amar!...




¡Y que bello es el amor,

cuando vivimos en paz

con Dios y nosotros mismos,

con toda la humanidad!




Amor y Paz son dos fuerzas

de potencia sin igual,

que al ponerlas en acción

cambian del mundo la faz.




Rompen los moldes de hierro

de la injusticia y del mal

en que vive aprisionada,

gimiendo, la Humanidad.




La Tierra se hace un edén

de armonía celestial,

y en todos los corazones

reina la fraternidad.




Pero los hombres se odian,

no saben vivir en paz,

y se declaran la guerra

por el placer de matar.




Por intereses bastardos,

por el poder temporal

y dar rienda a sus instintos

de bestia en cautividad.




Por combatir la opresión y

alcanzar la libertad,

por imponer sus creencias,

sus dogmas a los demás...




Por tantas y tantas cosas

se aniquilan sin piedad,

que no es fácil comprender

su forma de ser y actuar.




Hombres del alma de hielo,

de frió acero y metal,

¿cuando depondréis las armas

y os dejareis de matar?




¿Cuando en vuestros corazones,

dominados por el mal,

el odio y la incomprensión,

daréis cobijo a la Paz?




¿Cuando abriréis vuestras mentes

a la luz del Mas Allá,

y tratareis de ser libres

por medio de la Verdad?




¿Cuando dejaréis de odiaros

y sabréis vivir en paz

con Dios y vosotros mismos,

con toda la Humanidad?




Cuando del Amor de Dios

al llamado respondáis,

y os esforcéis por amaros,

comprender y perdonar.




Cuando de la incomprensión,

el rencor y la impiedad,

hagáis frente a la embestida,

devolviendo bien por mal.




Con las armas en la mano

no se consigue la Paz,

el triunfo de la razón,

del hombre la libertad.




No es posible la concordia,

cambiar del mundo la faz,

porque el odio engendra odio

y al mal le responde el mal.




Solo el Bien es comprensivo

y sabe al mal disculpar,

y hacer a los hombres libres

por medio de la Verdad.




Por medio de la Virtud,

de la entrega a los demás;

del perdón y la concordia,

de la paz espiritual.




Al combatir la injusticia,

el rencor y la impiedad

con las armas del Amor,

devolviendo bien por mal.




JOSÉ MARTÍNEZ

viernes 11 de marzo de 2011

RECORDANDO EL PASADO


CONSECUENCIAS MORALES


  Las vidas sucesivas tienen por objeto el desarrollo de la inteligencia, del caracter, de las facultades, de los buenos instintos y la supresión de los malos. 

     Siendo la evolución continua y perpetua la creación, en el curso de sus existencias cada uno de nosotros es en todo momento lo que el ha hecho de si mismo. En efecto, cada uno de nosotros, lleva consigo una sanción inevitable que no puede ejercerse inmediatamente, pero que, tarde o temprano, tendrá una repercusión segura en las vidas futuras. 

     Las desigualdades morales e intelectuales no son, por lo tanto, el resultado de arbitrarias decisiones de la divinidad, ni la justicia se ve ofendida. 

    Partiendo todos del mismo punto para acabar en la misma meta, que es el perfeccionamiento de nuestro ser, pasando por todas las situaciones terrestres, existe, en realidad, una perfecta igualdad entre todos los individuos, compensándose las diferencias en el curso de múltiples vidas. 

   Esta comunidad de origen nos demuestra claramente que la fraternidad no es una vana palabra. En todos los grados de evolución, nos sentimos unidos los unos a los otros, de modo que no existe ninguna diferencia radical entre todos los pueblos, a despecho del color de su piel y de su estado de adelanto. La evolución no es solamente individual; es colectiva. Reencarnándose por grupo cada nación, existe una responsabilidad colectiva como existe una individual; de esto se deduce que cualquiera que sea nuestra posición en la sociedad, tenemos interés en mejorarla, ya que, en realidad, con ello preparamos nuestra suerte futura. 

    De consiguiente, el egoismo es a la vez un vicio y un mal cálculo, puesto que el mejoramiento general no puede resultar mas que del progreso individual de cada uno de los miembros que constituyen la sociedad: cuando se comprenden estas grandes verdades, serán menos duros los que poseen y habra menos odio y menos envidia en los desposeídos. 

      Si los que detentan la riqueza estuviesen persuadidos de que en su próxima reencarnación pueden figurar entre las clases indigentes, tendrían empeño, porque les interesarla, en mejorar la condicion social de los trabajadores; reciprocamente, estos aceptarían con resigna­ción su situación momentánea, sabiendo que mas tarde podrán, a su vez, encontrarse entre los privilegiados. 

     La palingenesia es, pues, una doctrina esencialmente renovadora y un factor de energia, puesto que estimula en nosotros la voluntad, sin la cual no podría realizarse ningún progreso individual. 

    La solidaridad se impone a nosotros como una condición esencial del progreso social; esta es una ley natural que puede distinguirse ya en las sociedades animales, que se han constituido para resistir a la ley brutal de la lucha por la vida. 

   El mal, de consiguiente, no es una necesidad fatal impuesta a la humanidad; puede y debe salvarse, ya que es, pura y simplemente, el resultado de nuestra ignorancia de las leyes físicas y morales que rigen el mundo. 

    En resumen, la teoria de las vidas sucesivas satisface todas las aspiraciones de nuestras almas, que exigen una explicación lógica del problema del destino. Se concilia perfectamente con la idea de una providencia, a la vez justa y buena, que jamás castiga nuestras faltas con eternos suplicios, sino que nos deja a cada instante el poder de reparar nuestros errores al elevarnos lentamente, por nuestro propio esfuerzo, franqueando los peldaños de esta escala de Jacob, cuyos primeros escalones se hunden en la animalidad, mientras los mas altos se levantan hasta la espiritualidad perfecta. 

    Digamos con Maeterlinck: 

  "Reconozcamos, de paso, que es muy lamentable que los argumentos de los teósofos y de los neo-espiritistas no sean perentorios; puesto que no ha habido creencia mas bella, mas justa, mas pura, mas moral, mas fecunda, mas consoladora y hasta cierto punto mas verosímil, que la suya. Es la única, con su doctrina de las expiaciones y de las purificaciones sucesivas, que da cuenta de todas las desigualdades sociales, de todas las abominables injusticias del destino. Pero la calidad de una creencia no demuestra su verdad. Aunque sea la religión de quinientos millones de hombres, la que mas se acerca a los misteriosos orígenes, la única que no es odiosa y la menos absurda de todas, sera preciso que haga lo que las otras no hicieron, aportarnos irrecusables testimonios, pues los que hasta hoy nos ha dado, solo son sombra de un principio de prueba." 

   Creo haber aportado las pruebas que Maeterlinck pide. Poseemos actualmente una demostración positiva que nos permite comprender, no solo la supervivencia del principio pensante, sino también su inmortalidad, ya que durante millones de años hemos evolucionado en esta tierra que abandonaremos el dia en que nada tengamos que aprender en ella.


GABRIEL DELANNE


martes 8 de marzo de 2011

LEYES UNIVERSALES


VANIDAD Y HUMILDAD II


Conoceremos fácilmente a las personas vani­dosas, por su empeño por figurar entre los primeros, donde se hallen, y aparentar de llamar la atención hacia su persona buscando las posiciones o lugares más destacados y visibles; sufriendo cuando no puede conseguirlos, por su exagerada susceptibilidad a la opinión pública. Y cuando esta tara esté asociada con la ambición, se manifiesta en un afán de grandeza para exhibirla ante los demás.
Detrás de toda ostentación hay vanidad y a veces orgullo, que son debilidades del carácter. El individuo arrogante vive la tristeza de su nulidad interior, que trata vanamente de encubrir con la fastuosidad del ropaje externo. Y su altivez aleja de sí a las personas sensatas, a las que valen, provo­cando en él o ella la consiguiente amargura. Vive internamente un complejo de inferioridad que le corroe y turba su tranquilidad al pretender engañarse a sí mismo, según está probado por el psicoanálisis. Para muchas de las personas esclavas o víctimas de la vanidad, los prejuicios sociales, el "qué dirán" se convierte en una pesadilla.

Si a las cosas humanas no les damos más valor que, el que realmente tienen, la vanidad, orgullo y envidia no tendrían cabida en nosotros. Viviendo con sencillez, sin ostentación, que complican la vida, esos aspectos no podrán afectarnos; ya que la vida sencilla sin ostentación es uno de los aspectos de la humildad, creadora de armonía psíquica tranqui­lizadora. Pues, la humildad es, propiamente, un estado mental de superación de la vanidad que empequeñece, del orgullo que es motivo de amarguras, del amor propio que induce a cometer errores productores de sufrimiento.

Contrario a la vanidad, la humildad, bien entendida, nos lleva a vivir con sencillez y actuar con naturalidad, sin ficción; alejando de nuestra mente ciertos reflejos del medio ambiente circundante, sin crearse apetitos innecesarios que luego exigirán el tributo de energías. En cambio, la vanidad que es una consecuencia del amor propio, necesita rodearse de lujos y apariencias, causa de la ruina de muchos hogares.

La vanidad es una demostración de pequeñez, toda vez que tiene que valerse de artificios, de la ostentación, carentes de valor real. Como dijo nuestra gran socióloga, Concepción Arenal: "La vanidad es ridicula, porque aspira siempre a ostentar un poder que no tiene; y su mentira se ve, y su importancia se descubre, excitando una sonrisa de desdén, en vez de la admiración que buscaba."

Superemos lo que de amor propio haya en nosotros, causa principal de la vanidad, y también nuestro enemigo espiritual.

Para conocer en nosotros el grado de vanidad y el punto de humildad, de superación en que nos hallamos, necesario es analizar nuestras reacciones en la vida diaria, así como los sentimientos y pensamientos; a fin de identificar el "grado" de vanidad y amor propio que en ese análisis pudiere encontrarse aún. Si sentimos el deseo de admiración, si todavía nos agradan los halagos y elogios; señal inequívoca es, de que en nosotros aún existe vanidad. Y si en las faltas de los demás, vemos motivo de censura, o nos empequeñecemos al ver a otros sobresalir en algo, señal es de vanidad y hasta de envidia.

Aquellos de nosotros que estamos ya en el esfuerzo de la superación de las imperfecciones, que estamos ya en acción de servicio fraterno, que hemos sentido y respondido al llamado de nuestra realidad espiritual, y comenzado ya a avanzar voluntariamente en el empinado camino de la evolución, y ya unidos mentalmente a las Esferas Espirituales Superiores, por la vibración positiva alcanzada; debemos mantenernos siempre alerta,  a fin de que las lisonjas y halagos, que muchas veces son sinceros, no despierten en nosotros la vanidad, que interrumpiría esa unión con lo Superior y nos uniría vibratoriamente a las fuerzas negativas del astral inferior, desarmonizando nuestra vida humana y retardando nuestro progreso espiritual; porque es en el aspecto espiritual donde la vanidad es más perjudicial.

Algunas de las personas beneficiadas por nuestra atención amorosa y fraterna, desearán retribuirnos o ensalzarnos. Por profundo que sea el agradecimiento demostrado, por halagadoras que sean las palabras que escuchemos, nuestra alma no deberá sentir jamás, el impacto de esos halagos. Y es ahí, precisamente, donde deberá actuar nuestra fuerza moral, nuestra superioridad espiritual, dejando que esos halagos resbalen como una gota de agua sobre una superficie de aceite.
(continuará)

SEBASTIAN DE ARAUCO

viernes 4 de marzo de 2011

EDITORIAL


  

  Es en la vorágine de la vida donde se forjan las grandes aventuras y heroicidades que los hombres son capaces de hacer, es en la lucha diaria, en aquello que cuesta trabajo y esfuerzo conseguir, donde el hombre se eleva cada vez más a planos de mayor inspiración y luz hasta alcanzar, con el transcurso de los siglos, la felicidad eterna.

  Si no somos capaces de empezar por el escalón más pequeño, ¿cómo pretendemos subir escaleras más grandes? Si ante nosotros se presentan horizontes de grandeza y éxito espiritual, hemos de saber tomarlos con filosofía, con calma, aprovechando el tiempo poco a poco, con alegría y entusiasmo en nuestro trabajo cotidiano.

   Es el hombre la criatura más grandiosa de la creación divina porque puede modelar a voluntad su propio destino. El espíritu, obra suprema del Creador, está en el universo para dar esplendor y grandeza a su propio origen, y a través de aquellos actos que lo elevan, lo dignifican o lo subliman espiritualmente, Dios alcanza mayor dimensión para nosotros mismos, pues vemos reflejadas esas cualidades en el ser supremo en toda su magnitud, en ese ser que nos dio la vida eterna como el mayor de los dones, concediéndonos la felicidad como consecución final de nuestro peregrinaje de siglos.Todo este planteamiento nos hace ser más responsables que nunca ante nuestro propio progreso, que es la clave de nuestras existencias terrenales, que se nos presenta arduo y difícil, pero al mismo tiempo grandioso y elevado, pues en el esfuerzo que el progreso espiritual lleva consigo, el espíritu humano se dulcifica con la humildad, se eleva con el amor y se resigna ante el sufrimiento, comprendiendo el adelanto que éste último supone.

   La comprensión de esta forma de entender la vida es compartida por muy pocos espíritus encarnados en este planeta. Pero también para todos ha llegado ahora la etapa final de su ejercicio. Un ejercicio de cientos o quizás miles de años, de sufrimientos y alegrías, de éxitos y fracasos que han hecho del espíritu encarnado, existencia tras existencia, un acervo importantísimo de experiencias, una amalgama de sentimientos, pensamientos y acciones positivas y otras no tanto; todo un mundo de personal idiosincrasia, única e intransferible y que ha forjado el carácter y la personalidad de cada hombre en los siglos que lleva acumulados de evolución.

   En todo ello encontramos la grandeza del esfuerzo, un esfuerzo generoso que ha sido la base del éxito de aquellos que lo han practicado, y que ahora en su etapa final de evolución, encuentran la satisfacción interior de tener conseguidos íntimamente aquellos valores que forjaron anteriormente con sus obras.

  ¿Y qué mayor grandeza podemos encontrar en nuestro interior que la de saber que nuestro espíritu es el mayor y más grande almacén de experiencias y conocimientos que existe y existirá nunca?; nada se pierde, todo queda indeleblemente grabado para despertar poco a poco la conciencia y hacerla más viva, más elevada, más cercana a la realidad divina y a sus leyes.

   Por eso nos advierten las leyes espirituales que estamos llegando a un final temporal, algunos recogerán frutos buenos, otros frutos amargos, así pues, se cumplirá nuevamente aquella frase pronunciada dos mil años antes: "A cada cual según sus obras".


REDACCIÓN