jueves 28 de julio de 2011

HISTORIA DE LOS CONGRESOS ESPIRITAS



CONGRESO ESPIRITISTA INTERNACIONAL DE LA HAYA

Del 1 al 8 de Septiembre, 1931 

    Vamos a ofrecer este mes otro interesante trabajo, organizado por la Unión Espiritualista Nacional Neerlandesa, en representación de la Federación Espiritista Internacional. Se trata del Congreso Internacional de la Haya, que debía, por acuerdo del Congreso de Londres de 1.928, dedicar especial atención al estudio de la Mediumnidad Curativa. 

   Este Congreso se celebró en los grandes salones del Pulchri Studio, dividiéndose en cuatro secciones: Ciencia; Mediumnidad Curativa; Doctrina, Filosofía y Etica; Propaganda, Organización y Literatura. Se presentaron un gran número de ponencias, algunas de ellas muy interesantes. 

CONCLUSIONES DEL CONGRESO.- 

   El Espiritismo es una filosofía que se apoya sobre bases científicas precisas y cuyos principios fundamentales son los siguientes: 

lª Existencia de Dios, Inteligencia y Causa Suprema de todas las    cosas. 

2ª Existencia del alma, unida durante la vida terrestre al cuerpo físico perecedero, por un elemento intermediario llamado periespíritu o cuerpo etérico. 

3ª Inmortalidad del alma; su evolución continua hacia la perfección por planos de vida progresivos. Responsabilidad individual y colectiva entre todos los seres siguiendo la ley de causalidad. 

     Además de estas conclusiones, el Congreso aprobó las mociones siguientes: 

1ª El Congreso  afirma que la  curación   por la influencia espiritual queda completamente demostrada y que, por lo tanto, es de interés para la Humanidad entera que sea factible utilizar las facultades medianímicas para curar las enfermedades. 

2ª El Congreso invita a las federaciones nacionales a reunir la mayor cantidad posible de documentos auténticos referentes a las curaciones obtenidas por medio de la mediumnidad. 

3ª El Congreso pide a todas las federaciones nacionales faciliten, por medio de una activa propaganda en el público, el desarrollo del estudio de la metapsíquica y de las facultades mediúmnicas curanderas como una parte integrante de la educación medical. 

4ª El Congreso lamenta constatar que en todos los países la ley y el cuerpo medical restringen la práctica de la mediumnidad curativa. El Congreso está resuelto a hacer todos los esfuerzos necesarios para obtener un estatuto legal para esta clase de mediumnidad. 

5ª Los miembros del Congreso Espiritista Internacional, considerando que la guerra es un resto de barbarie que la civilización debe hacer desaparecer, afirman su voluntad de colaborar en todos los esfuerzos que se hagan para asegurar el desarme y así establecer la paz universal. 

6ª El Congreso  decide nombrar un  tercer consejero de la F.E.I., tal como autorizan los estatutos. Para apoyar la autoridad moral de la Federación Espirita Española, se decide nombrar para este cargo a un miembro de la F.E.E., que ella misma deberá designar al Comité Ejecutivo de la Federación Espiritista Internacional. (La Federación Española designó a su presidente general, el señor Asmara.)



martes 26 de julio de 2011

LA NUEVA HUMANIDAD


EL ORDEN SOCIAL VI


   De entre todos y cada uno de los conceptos desarrollados en esta sección, siempre se ha destacado el papel preponderante que tiene en todos ellos el sentido de la evolución. 

   La ley de evolución está en la base de todo el desarrollo de las distintas civilizaciones y humanidades que pueblan el Universo, por ello merece especial atención cuando se trata, como en este caso, del cambio de ciclo de un planeta que deja su estado evolutivo de expiación y prueba, para pasar a engrosar la lista de los millones de mundos que pueblan el cosmos y que se encuentran en la etapa evolutiva de la regeneración. 

   Este ascenso espiritual que representa un grado evolutivo mayor, supone importantes modificaciones en los modos de vida y costumbres de las humanidades que lo sufren, tal y como hemos venido explicando en anteriores artículos. 

   Pero este paso sólo puede darse bajo circunstancias muy concretas y determinadas que ocurren una sóla vez en la evolución de un planeta. Ante este planteamiento es preciso reflexionar acerca de la transcendencia en pleno que tiene el hecho de que nuestro planeta alcance la mayoría de edad sin estar la humanidad que lo habita, debidamente preparada para asimilar este cambio. 

   Obedece acaso a una deficiente planificación por parte de la ley de evolución, o por el contrario debemos admitir que esta situación era inevitable desde un principio. Honestamente creemos que ni lo uno ni lo otro; en primer lugar los ciclos de evolución están determinados por igual para todos los planetas y humanidades que pueblan el Universo, por lo que la máxima expresión de la ley de evolución no permite errores en este caso. A esto hay que añadir que esta importante ley establecida por Dios es justa y perfecta, y por lo tanto cumple con su cometido de forma precisa y sin desviación alguna. 

   En cuanto a creer en una consecuencia inevitable que la predestinación ha determinado para este planeta, tampoco nos parece lógico, pues rompe violentamente con los principios más esenciales que Dios otorga al hombre en su esencia espiritual, como son el libre albedrío y la responsabilidad sobre los actos cometidos. Por ello es impensable el creer que nuestra humanidad na llegado a este estado simplemente porque así estaba escrito, más bien podemos atrevernos a pensar de que en base a la evolución de los habitantes de este planeta, hubiera sido realmente difícil que se hubiesen modificado las condiciones que han llevado a la situación actual. Pero no por ello debemos dejar de admitir que si el nombre hubiera querido cambiar, realmente este cambio se habría producido y ahora esta civilización no recogería las consecuencias de los errores cometidos durante siglos y siglos. 

   En este sentido destaca fundamentalmente el concepto de la justicia divina, que no sólo actúa sobre la persona a nivel individual sino también sobre los pueblos, las sociedades y las humanidades a nivel general. Una sucesión de hechos y actitudes de un pueblo o sociedad determinada tiene su repercusión a través de la ley de causa y efecto; este hecho cabe también explicarlo para la humanidad del planeta en general. En base a este planteamiento, todo aquello que ahora pueda acontecernos será una consecuencia precisa, clara y evidente de aquella siembra que en el pasado esta civilización fue realizando. Este examen tan importante que dará acceso a la nueva sociedad del mañana, tendrá como manifestación más evidente el presentar en toda su magnitud y sabiduría la expresión de la justicia divina- Ahora más que nunca, aquéllos que no puedan pasar este examen por falta de méritos espirituales, se darán cuenta de que en este ejercicio no existían recomendaciones, favoritismos o privilegios de ningún tipo, sino que la máxima de justicia por la que se regirá será aquélla que fue dada tiempos atrás: "A cada cual según sus obras". Y aquellos otros que realmente consigan llegar a la meta de su misión en la Tierra y clasificarse para formar parte de la nueva sociedad, darán gracias a Díos por la expresión de la grandeza de sus leyes justas y perfectas, pues el esfuerzo realizado se verá recompensado con la calificación que les dará acceso a ese importante mundo, a esa nueva era de luz donde los valores del espíritu alcanzarán la mayor dimensión posible. 

   Por ello en la nueva humanidad, las leyes que rigen el universo físico y espiritual seguirán siendo las mismas, y actuarán de igual forma para con sus habitantes, lo que ya no será igual y habrá que cambiarlo sustancialmente será la aceptación de sus leyes por parte del hombre; su comprensión total y absoluta y su esfuerzo por ponerlas en práctica para no salirse ni un ápice de ellas. 

   Este concepto claro y preciso que dará fuerza a las realizaciones humanas, atraerá hasta nosotros un proceso espiritual más rápido. 

   Puesto que la comprensión de las leyes que rigen el Universo nos hará más conscientes de la creación divina, de su porqué y de su funcionamiento, seremos parte integrante y consciente de una planificación espiritual que potencie el desarrollo de humanidades más atrasadas a las que se nos permitirá ayudar de diferentes formas, en base a nuestra preparación y grado de evolución moral.
A.LL.F.

domingo 24 de julio de 2011

PALABRAS DE ALIENTO

EL CIELO

   Un hombre, su caballo y su perro, caminaban por un sendero. Al pasar cerca de un árbol gigantesco, cayó un rayo, y los tres murieron fulminados.
  Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había dejado este mundo, y siguió caminando con sus dos animales (a veces a los muertos les lleva un tiempo ser conscientes de su nueva condición…)
   La caminata se hacía muy larga, colina arriba, el sol era de justicia, y todos terminaron sudados y sedientos. Necesitaban desesperadamente agua. En una curva del camino, avistaron una puerta magnífica, toda de mármol, que conducía a una plaza adoquinada con bloques de oro, en cuyo centro había una fuente de donde manaba un agua cristalina.
   El caminante se dirigió al hombre que guardaba la entrada:
- Buenos días.- Buenos días – respondió el hombre.
- ¿Qué lugar es éste, tan bonito?- Esto es el cielo.
- Pues qué bien que hemos llegado al cielo, porque nos estamos muriendo de sed.- Usted puede entrar y beber toda el agua que quiera.Y el guarda señaló la fuente.
- Mi caballo y mi perro también tienen sed.
- Lo siento mucho, pero aquí no se permite la entrada de animales.
Al hombre aquello le disgustó mucho, porque su sed era grande, pero no estaba dispuesto a beber él solo; dio las gracias y siguió adelante.
   Tras mucho caminar, ya exhaustos, llegaron a una finca que tenía por entrada una vieja portezuela que conducía a un camino de tierra, bordeado por árboles en sus dos orillas.
A la sombra de uno de los árboles, había un hombre tumbado, con la cabeza cubierta con un sombrero, posiblemente durmiendo.
- Buenos días – dijo el caminante.
El hombre apenas respondió meneando la cabeza.
-Tenemos mucha sed, mi perro, mi caballo y yo.
-Hay una fuente en aquellas piedras – dijo el hombre señalando el lugar. -Pueden beber cuanto les plazca.
   El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y mataron su sed. A continuación, regresó para dar las gracias.
-A propósito, ¿cómo se llama este lugar?
-Cielo.
-¿Cielo? ¡Pero si el guarda de la puerta de mármol dijo que el cielo era allá!
-Eso no es el cielo, es el infierno.
El caminante se quedó perplejo.
-¡Pero ustedes deberían evitar eso! ¡Esa falsa información debe causar grandes trastornos!
El hombre sonrió:
-De ninguna manera. En realidad, ellos nos hacen un gran favor. Porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a los mejores amigos…

Paulo Coelho

martes 19 de julio de 2011

REENCARNACIÓN

(Viene del número anterior) 

INVESTIGACIONES CIENTIFICAS 
Extraído del libro 3 Enfoques sobre la Reencarnación De Sebastián de Arauco 



    El Dr. Hamendra Nath Banerjee, catedrático de Psicología y titular de la cátedra de Parapsicología de la Universidad de Rajastan, Jaipur (India), y director del Instituto de Parapsicología, anejo a dicha universidad, es mundialmente conocido por sus investigaciones y estudio de la hipótesis reencarnacionista, que él clasifica como memoria extra-cerebral. 

   Con un equipo de once profesores, el Dr. Banerjee lleva investigados más de mil de casos de presuntiva reencarnación en India, Egipto, Siria y otros países, habiendo comprobado más de 500 casos positivos de reencarnación. 

    Ante el gran número de casos de "niños prodigio", pequeños de corta edad demostrando un dominio en el conocimiento (sin estudio previo) de las matemáticas, álgebra, trigonometría, por ejemplo; así como otros casos de niños que tocaban con soltura instrumentos musicales tales como el violín o el piano; se determinó a investigarlos a fin de conocer las causas que producían esos efectos. 

   Y a tal objeto, viene investigando, desde 1.956, de un modo riguroso y científico, los casos que le son presentados, con un análisis previo de los datos que le son administrados, antes de ser aceptados para la investigación. 

   "Cuando no.s es sometido un caso -dice el Dr. Banerjee- vamos personalmente a la casa donde vive el niño que dice recordar uno o más episodios de su Vida anterior, y uno de mis colaboradores vive cerca del niño, objeto de la investigación, para recoger datos, -hechos y todo cuanto se refiera a su supuesta vida precedente haciendo un registro o historial del caso, y con cuyos datos programamos nuestro trabajo de investigación. En muchos de los casos, estos datos son un tanto confusos y de muy dificil comprobación, por lo que son desechados; pero, en otros nos permite individualizar, con nombre, sobrenombre y lugar, a la persona fallecida a la cual el niño hace, consciente o inconscientemente, referencia en sus historias. Un gran archivo con todos los detalles y fotografías, etc., es mantenido con todos los casos investigados -sigue diciendo el Dr. Banerjee- muchos, muchísimos han sido descartados como de reencarnación, ya que obedecen a otros fenómenos parapsicológicos que clasificamos separadamente; pero, tenemos más de, 500 casos para los cuales fue posible encontrar pruebas de una vida precedente vivida". 

    "La supuesta memoria de una vida anterior -dice- es viva, muy especialmente entre los dos y tres años de edad del niño. Después, va decayendo hasta desaparecer, excepto si se estimula con frecuencia". 

   "Deseo aclarar -continúa diciendo- que nosotros no denominamos "reencarnación" a estos casos, ya que científicamente no estamos autorizados para usar tal denominación. Los consideramos como memoria extrasensorial". 

(continuará)

SEBASTIAN DE ARAUCO

domingo 17 de julio de 2011

PÁGINA POÉTICA

SI TODOS LOS HOMBRES... 


Si todos los hombres del mundo 
se unieran en un solo abrazo; 
si unidos los hombres y acaso 
vencidos los odios, un profundo 
y fraterno amor los uniera, 
sin bajas pasiones, sin guerras... 
ya la Luz del Señor de la Tierra 
seria el faro que al dolor venciera.

Si todos los hombres del mundo
se dieran la mano en un solo lazo;
si tan sólo el camino fecundo
de la vida terrena por la que de paso 
transitan, fuera la mirada
que busca en la altura,
del Padre la suprema gracia,
ya en la Tierra no habría amarguras.

Si todos los hombres del mundo
unieran sus mentes vibrando
tan sólo en el bien, y un rumbo
distinto guiara sus pasos
hacia la morada que el ayer aciago
le extravió el camino de la redención...
entonces, el dolor humano,
vencidos los odios, no seria dolor.

Si todos los hombres del mundo 
buscaran la Paz tan ansiada, 
si juntos y con Fe lucharan 
teniendo por arma tan sólo el amor; 
si sólo el "amaos" de Jesús el Justo, 
cual sabia premisa que ayer nos legó, 
marcara a esta grey el rumbo 
preciso, no había rencor.

Si todos los hombres de este plano Tierra 
se amaran, se amaran, se amaran 
siempre, vencidas las guerras, 
los odios raciales y clases sociales 
que marcan distancia entre los hermanos; 
si todos los hombres se dieran la mano 
por siempre jamás, ya el mundo terráqueo 
seria el oasis que Jesús nos trajo. 
Si todos los hombres del mundo se amaran... 
ya la humanidad se habría salvado.

ZULEMA MUCCI

miércoles 13 de julio de 2011

RECORDANDO EL PASADO



ARMONÍA DEL UNIVERSO

   Dada la existencia en nosotros de un principio inteligente y racional, el encadenamiento de las causas y de los efectos nos hace remontar para explicar su origen, hasta el manantial de donde fluye. A ese manantial los hombres, en su pobre e insuficiente lenguaje, lo llaman Dios. 

   Dios es el centro hacia el cual convergen y van a parar las potencias todas del universo. Es el foco de donde emanan todas las ideas de justicia, de solidaridad y de amor; el fin hacia el cual se encaminan todos los seres consciente o inconscientemente. De todas nuestras relaciones con el gran arquitecto de los mundos dimana la armonía universal, la comunidad, la fraternidad. En efecto, para ser hermanos se necesita tener un mismo padre, y ¿qué otro padre que Dios podríamos tener? 

   Pensar que Dios puede ser minorado por los dichos de los hombres equivale a creer que el monte Blanco y el Himalaya pueden ser manchados por el soplo de un mosquito. Debe estudiarse a Dios en la majestad de sus obras. 

   A la hora en que todo reposa en nuestras ciudades, cuando la noche es transparente y reina el silencio en la tierra adormecida, eleva entonces tus miradas, oh hermano mío, y contempla el infinito de los cielos. Observa la armoniosa marcha de los astros evolucionando en las profundidades. Esos fuegos innumerables son mundos junto a los cuales la tierra no es más que un átomo, soles prodigiosos rodeados de séquitos de esferas y cuyo rápido curso se mide a cada minuto por millones de leguas. 

   Distancias espantosas nos separan y por esta razón nos parecen simples puntos luminosos. Pero dirige hacia ellos el ojo colosal de la ciencia, el telescopio, y distinguirás sus superficies semejantes a océanos de llamas. En vano procurarás contarlos, se multiplican hasta en las regiones más remotas, confundiéndose en la profundidad como un polvo luminoso. Mira también en los mundos cercanos a la tierra dibujarse los valles y los montes, ahondarse los mares y moverse las nubes. 

   Reconoce que las manifestaciones de la vida se muestran en todas partes, y que un orden formidable une bajo leyes uniformes y en destinos comunes a la tierra y a sus hermanos los planetas errando en el infinito. 

   Considera que todos esos mundos habitados por otras sociedades humanas, se agitan, se alejan, vuelven a cerrarse impulsados por distintas velocidades, recorriendo órbitas inmensas, que en todas partes el movimiento, la actividad, la vida, ofrecen un espectáculo grandioso. Observa nuestro globo mismo, esta tierra, nuestra madre que parece decirnos: Vuestra carne es la mía, ¡vosotros sois mis hijos! Observa a esta gran nodriza de la humanidad, contempla la armonía de sus contornos, sus continentes, moldes donde han germinado y crecido las naciones, sus vastos océanos siempre en movimiento; sigue la renovación de las estaciones revistiéndola alternativamente de verde follaje o de rubias mieses; contempla los vegetales, los seres vivos que la pueblan: las aves, insectos, plantas y flores, cada una de estas cosas es obra de un cincel maravilloso, una joya del estuche divino. Obsérvate a ti mismo, ve el juego admirable de tus órganos, el asombroso y complicado mecanismo de tus sentidos. ¿Qué genio humano podría imitar esas delicadas obras maestras, el ojo y la oreja? 

   Considera todas estas cosas, y pregunta a tu razón y a tu juicio si tanta belleza, tanto esplendor, tanta armonía pueden resultar de la casualidad, o si no es más bien una causa inteligente la que rige el orden del mundo y la evolución de la vida. Y si me objetas las plagas, las catástrofes y todo cuanto viene a turbar este orden admirable te responderé: Sondea los problemas de la naturaleza, no te detengas en la superficie, desciende al fondo de las cosas y descubrirás con sorpresa que esas aparentes contradicciones no hacen más que confirmar la armonía general y que son hasta necesarias al progreso de los seres, que es el fin supremo de la existencia. 

   Si Dios ha hecho el mundo, replican triunfalmente ciertos materialistas, ¿quién ha hecho a Dios? Esta objeción no tiene sentido. Dios no es un ser que se añade a la serie de los seres. Es el ser universal sin límites en el tiempo y en el espacio, de consiguiente infinito y eterno. No puede haber ningún ser superior ni igual a Él. Dios es la fuente y el origen de toda vida. 

   Por El se ajustan, unen y se armonizan todas las fuerzas individuales que sin Él estarían aisladas y divergentes. Abandonadas a sí mismas y no estando regidas por una ley y una voluntad superiores, esas fuerzas sólo hubieran producido caos y confusión. La existencia de un plan general, de un fin común en los cuales toman parte todas las potencias del universo, prueba la existencia de una causa, de una inteligencia suprema, que es Dios. 

Extraído de "EL PORQUE DE LA VIDA". LEON DENIS.

viernes 8 de julio de 2011

LEYES UNIVERSALES

EL AMOR PROPIO 

    Aun cuando ya han sido expuestos algunos argumentos sobre este tema, dado la importancia que tiene esta tara psíquica en la autorrealización externa e interna para el progreso y evolución del espíritu; volvamos sobre este aspecto, para identificarles plenamente, y hacer el esfuerzo necesario para erradicarlo de nosotros. 

   Comencemos este análisis sobre el amor propio con la definición que de él hace el diccionario de la Academia de la Lengua. Reza así: "AMOR PROPIO - inmoderada estimación de sí mismo". 

   En verdad, todo individuo poseído de amor propio, es egocéntrico por la condición egoísta del ego inferior que le domina; ya que el amor propio tiene su raíz, su origen, en el egoísmo, derivando hacia si mismo el sentimiento del amor. Sentimiento que emana del Alma superior; pero, transmutado hacia la propia personalidad por el ego inferior, presionado como está por los aspectos humanos: conveniencias, pasiones, etc., etc., así como también tendencias atávicas de su psiquismo; todo lo cual induce al individuo a esos estados de personalismo en sus relaciones humanas, lo que le hace sentir o experimentar esos estados afectivos de desarmonía psíquica y espiritual, y consecuencialmente de amarguras y prejuicios sociales. Más aún, es un gran impedimento de éxito en los diversos aspectos de la actividad humana; por lo que, muy necesario es hacer el esfuerzo indispensable para desarraigar esta tara de la psique o alma humana. 

   El amor propio es una condición psíquica que los afectados desconocen por falta de autoanálisis, siendo causante de desarmonía en las relaciones del hogar, en el trabajo y en las relaciones sociales, por su acción insidiosa y egocéntrica. 

   Todo individuo dominado por el amor propio, se torna obcecado e intransigente en sus puntos de vista, y a veces caprichoso, censurado, atacando y acusando a los demás de faltas y defectos de los que él mismo adolece; pero que no ve. Y de aquí ese adagio "el ladrón cree a los demás de su condición". 

   Gran adulador es el amor propio, porque hace ver al afectado virtudes que en él no existen, valores de los cuales carece y trata de disminuir los defectos propios, conduciendo al individuo por los caminos del error, con la apariencia de tener razón. 

   Hay una frase de Napoleón que sintetiza este aserto. Decía: "El más peligroso de nuestros consejeros es el amor propio". 

   Y siendo el amor propio un gran obstáculo para alcanzar la superación que el espíritu necesita para seguir ascendiendo en la escala de la evolución, analicemos el contenido de mensajes recibidos en relación con esta tara humana. Dicen: ¿Qué es lo que más frecuentemente obstaculiza e impide a los seres encarnados la realización espiritual? El Amor Propio." 

   "A la luz del conocimiento que vais adquiriendo, debéis aprender a reconocer a ese enemigo oculto." 

   "Debéis tener presente que el obstáculo mayor, el gran impedimento de vuestro progreso espiritual, es el amor propio. Porque es la polarización del verdadero amor. La vida, que es amor, os impregna de esa sutil vibración, para que la irradiéis sobre todos y sobre todo. 0 sea, para que la deis, no para que la guardéis para vosotros, porque de ese modo, polarizaréis lo positivo en negativo, transmutando el amor espiritual en amor humano, en amor a vosotros mismos, o sea en amor propio. Entonces os hacéis egocéntricos y todo os parece bien en vosotros, aunque en vuestro concepto sea mal en los demás." 

   "El amor propio es un foco de vibraciones negativas, que origina la casi totalidad de los aspectos negativos de vuestra vida emocional. Y origina en el hombre la vanidad, orgullo, intransigencia, odios, ambiciones desmesuradas; así como todos los aspectos negativos que pueden llegar a envenenar vuestra vida humana, insensibilizando vuestra alma espiritual y demorando vuestro progreso espiritual."

SEBASTIAN DE ARAUCO 


martes 5 de julio de 2011

EDITORIAL



    A medida que el espíritu va avanzando en el largo camino de la evolución, va despertando progresivamente todos aquellos atributos que le son propios y que, aunque en estado latente, posee desde su misma creación. No en vano son todas esas cualidades y facultades adormecidas las que le hacen valer el calificativo de "hecho a imagen y semejanza de Dios", por quien es creado. 

    De este modo, día tras día, existencia tras existencia, el espíritu vive multitud de experiencias que le proporcionan las situaciones idóneas para avanzar un pasito más, para corregirse gradualmente en la infinita ascensión hacia la perfección. 

    Dentro de ella, hay aspectos que le son característicos atendiendo a su estado más o menos avanzado, de ahí que existan las diferentes categorías de mundos por todos conocidas, verdaderas escuelas espirituales que facilitan al espíritu las lecciones y enseñanzas apropiadas a su nivel. 

   Nosotros, en estos momentos, nos encontramos en un mundo de expiación y prueba, situación que está ya tocando a su fin, pues nuestro planeta muy pronto ascenderá de nivel, convirtiéndose en un mundo de regeneración y albergando a aquellos espíritus que estén preparados para habitarlo. 

    En esta etapa de nuestra evolución, hay un factor importante que es a la vez un medio de evolución y una meta para nuestro espíritu: nos estamos refiriendo al control de uno mismo, al control de nuestros propios pensamientos y sentimientos y acciones, con el fin de que en todo momento seamos conscientes y responsables de lo que realicemos. 

   Para lograr dicho control, quizás el primer paso imprescindible sea el "conócete a ti mismo", es decir, el autoanálisis constante para saber cómo somos, de qué forma reaccionamos ante las diferentes circunstancias que se nos presentan; en definitiva, para conocer en qué aspectos nos dejamos llevar por nuestro egoísmo personal y en qué otros somos capaces de sacrificar dicho egoísmo en aras del bien de los demás. 

    No es cuestión de un día ni de dos, es una labor que exige mucha paciencia, y sobre todo verdadera sinceridad con nosotros mismos y una fuerte dosis de humildad y ganas de superación, pues todos nos equivocamos en numerosas ocasiones y si no somos capaces de reconocerlo, nunca podremos rectificar y orientar nuestros pasos de una forma más apropiada y útil para la evolución de nuestro espíritu. 

  Pero de este modo, con constancia y altruismo, logramos ir perfeccionándonos pasito a pasito, conseguimos ir adquiriendo seguridad en nuestros actos respirando sinceridad y honestidad en todos ellos; en una palabra, nos vamos perfeccionando progresivamente. Nos vamos haciendo conscientes del porqué de todo lo que nos ocurre y nos responsabilizamos de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones, conocedores de sus consecuencias y ávidos de un mayor progreso espiritual. 

   Conocerse a sí mismo es, pues, tan sólo el primer paso; para lograr el control sobre uno mismo, es necesaria una práctica constante en la que se lleven a efecto las conclusiones que del propio autoanálisis se susciten. 




REDACCIÓN